Encuentros — 5 noviembre, 2018 at 9:00

Elvis Perkins, cómo labrarse una carrera que sea más grande que un apellido

El cantautor neoyorquino se encuentra sumido en un nuevo proyecto que se lanzará la próxima primavera. Y que aprovechará para presentar en noviembre en varias fechas que detallamos al final de este artículo. Con motivo de su participación en el `ciclo Delicatessen´, que tuvo lugar el pasado mes de junio, pudimos hablar con él sobre su aún inédito trabajo, los clichés que envuelven al folk y a sus máximos exponentes o en qué lugar se encuentra la introspección en tiempos de superficialidad. Todo ello en un ambiente despreocupado en el que solo nos pusimos una única condición, que nos quitamos de en medio con la primera pregunta:

Prometo no hacerte ninguna pregunta relacionada con tu familia, pero mi primera cuestión es: ¿Te siguen preguntando continuamente por tu familia en las entrevistas?

(Risas) ¡Por supuesto! De hecho, acabo de hacer una entrevista en la que la última      cuestión ha sido: Sé que no te gusta que te pregunten por tus padres, pero si tuviera que preguntarte por ellos, ¿qué te gustaría contar?

¿Qué nos puedes contar de tu nuevo álbum en pocas palabras?

Qué puedo decirte… está producido por Sam Cohen, ha sido grabado en Brooklyn y aún no está totalmente acabado, faltan algunos detalles. En cuanto al contenido, es un trabajo en el que predomina el aspecto instrumental. Me he preocupado principalmente de que instrumentos como la guitarra, el bajo o el piano tengan una presencia notoria.

En todos tus álbumes se aprecia una evolución y siempre has recalcado la importancia de no dejar de moverte ni de crecer. ¿Qué podemos encontrar en este nuevo álbum distinto a tus anteriores trabajos?

Bueno, este proyecto ha sido mucho más rápido que otros, fundamentalmente porque no ha habido lugar para los experimentos. I Aubade lo produje yo y me he dado cuenta de que cometí ciertos errores que ahora no quería volver a cometer. Los errores son buenos siempre y cuando se aprenda de ellos, y como yo he procurado hacerlo, me parecía importante volver a trabajar con un productor. Esto ha hecho que el proceso fuera más directo y sencillo.

Entre cada álbum siempre has estado metido en diversos proyectos paralelos, -el último de ellos la BSO de “La enviada del Mal”, dirigida por su hermano Oz-. ¿Cómo influyen estos paréntesis en tu carrera en solitario? ¿Ejercen de vía de escape o de descanso entre cada disco?

No lo sé, la verdad. Es bueno hacer cosas diferentes que nunca he hecho antes. Ahora estoy dando la vuelta al mundo y eso no tiene nada que ver con elaborar una banda sonora, que era lo que estaba haciendo hace un año, pero no sabría decirte cómo influye un proyecto sobre otro porque al final no dejan de ser parte de mí.

En cuanto a la segunda pregunta, considero que toda mi carrera conforma un núcleo en el que lo único inmutable es la esencia. Por ello, creo que cada paso consiste más en aprender que en olvidar o recordar. A veces quieres crear algo sin saber lo que estás haciendo o dónde te llevará. La inspiración, en ocasiones, puede ser difícil de gestionar. Nunca sabes si la musa no va a aparecer o si va a desaparecer cuando estás sumido en un proyecto y eso provoca que muchas obras queden inconclusas. Lo importante al final es seguir adelante y saber hasta dónde puedes llegar, sea el tipo de proyecto que sea.

Siempre se te ha comparado con artistas como Jeff Buckley, Elliot Smith o Nick Drake. Sin embargo yo veo una gran diferencia que reside en que ellos son gente de naturaleza autodestructiva y tú has tenido que afrontar situaciones duras que se escapaban de tu control.

Bueno, creo que en algunos espectros, como es el de la comparación entre varios artistas, existen distintos grados. Todos estos autores que mencionas acabaron de forma dramática y terrible sus vidas. Quizá no eligieran de forma correcta cómo afrontar sus problemas o no supieron hacerlo, simplemente. No pienso en estas comparaciones más allá de que admiro su música y su valor como artistas, por lo que es magnífico que me metan dentro del mismo saco, siempre que sea musicalmente hablando.

¿Es más fácil componer sobre momentos tristes que sobre situaciones optimistas?

No lo creo.

¿Y por qué da la impresión de que para ser compositor de folk debe rodearte un halo dramático?

Pienso que ese es un error común, aunque dé esa impresión. Existen grandes canciones folk que hablan sobre amor, por ejemplo. Al final, es realmente difícil recorrer toda tu vida, o la vida humana en general, porque está llena de diversos momentos. Todos intentamos abrirnos y expresar nuestros sentimientos, ya sea hablando con amigos, escribiendo un diario o componiendo canciones.

Pero, con todos mis respetos, la mayoría de tus composiciones son melancólicas.

(Risas) Bueno… puede que sea el tono en que mejor me expreso aunque no sea lo que busco. (Largo silencio) Quizás sea porque me resulta duro abrirme cuando las cosas van bien o cuando estoy feliz, no lo sé. En el disco hay varias canciones que abordan la felicidad que sentía en el momento de componerlas, pero hablar de lo bonita y maravillosa que es la vida me resulta difícil, lo cual es triste. Podríamos dejarlo en que soy un hombre feliz al que le gusta componer canciones tristes.

En tiempos de sobreexposición y superficialidad de la mano de las redes sociales, ¿en qué lugar quedáis los artistas introspectivos?

La gente lo comparte absolutamente todo en las redes sociales, ya no solo lo felices que aparentemente son. Yo no las uso mucho, pero es bueno para ciertas cosas, como puede ser esta promoción. Decir a mis seguidores cómo han ido estos días en Madrid. Desde luego, no creo que sean los medios adecuados para compartir como me siento mentalmente o para compartir lo que hago en cada momento.

Cuando al fin hagas entrevistas en las que solo se te pregunte por tu trayectoria. ¿Qué te gustaría que la gente que haya seguido tu trayectoria recordara de ti?

Realmente no pienso mucho en eso ni me importa. Creo que hay situaciones más importantes en las que pensar y en las que avanzar. Situaciones que deben solventarse y que yo intentaré contemplar en mis composiciones para, paso a paso, ir cimentando mi trayectoria. Luego, en lo que cada uno piense de ella poco puedo hacer.

Texto: Borja Morais

 

FECHAS GIRA NOVIEMBRE 2018

21.- 16 Toneladas (Valencia)

22.- Razmatazz 3 (Barcelona)

23.- Palacio de la Prensa (Madrid) – Ciclo American Autumn SON Estrella Galicia

25.- Café Torgal (Ourense) – Ciclo American Autumn SON Estrella Galicia

 

 

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