Encuentros, Sin categoría — 12 julio, 2017 at 10:14

Ed Dupas, “toda buena canción es una canción folk”

Su carrera musical tiene poco recorrido, aún, pero eso no implica una falta de calidad en sus canciones. Forjado a base de tocar en escenarios de Detroit, hacerlo como telonero de Chris Knight en 2014 le abrió la posibilidad de una carrera musical que no piensa desaprovechar. A Good American Life (2015) fue su primer paso y el recién publicado Tennessee Night el segundo.

 

¿Cómo ves estos dos primeros discos de tu carrera Ed?

Está claro que cada vez voy tomando más mis canciones como una carrera de fondo. Entre uno y otro he sentido que las canciones debían ir necesariamente a más. Mantener lo intuitivo de la composición peor complementarlo con trabajo duro. Eso ya me pasó en el paso entre lo amateur y la profesionalización con el primer disco y supongo que se ha acentuado. Con Tennessee Night las cosas eran más grandes, me sentí como si el álbum me hablara de la misma manera que las canciones habían venido a hablar conmigo. El disco tenía una cierta sensación de unidad en el sentido de como quería estar yo en el mundo. Sobre la base de ese sentimiento decidí llevar a cabo un experimento con un modo de vida que a veces se llama no interferencia. En esencia, esto implica un esfuerzo consciente para llegar hacia un lugar. Tennessee Night representa mi primera gran experiencia en la aplicación de los conceptos de no interferencia en mi propia vida, y ese proceso me cambió en algunos aspectos fundamentales. Fue un curso intensivo de confiar en mi intuición. Supongo que se podría decir que viví en Tennessee Night, y encontré una nueva forma de vivir en el proceso.

He leído que “el sonido de Dupas se encuentra en algún lugar entre la aspereza de Steve Earle y la elegancia de Dwight Yoakam”. ¿Estás de acuerdo con esta frase?
Es curioso cómo funcionan las cosas, realmente me sorprendió ser comparado con Steve Earle después del lanzamiento de mi primer disco. Por supuesto que había oído hablar de Steve Earle, pero él era una influencia particular mía. Sin embargo, las comparaciones me interesaron, así que empecé a escuchar su música más a fondo y realmente lo disfruté. Así que, en cierta forma, fueron las comparaciones con Steve Earle lo que llevó a su música a tener una influencia en Tennessee Night. El primer tema, «Too Big To Fail», tiene una fuerte presencia de Steve Earle, sin duda alguna. Con este nuevo álbum, estoy empezando a escuchar comparaciones con Dwight Yoakam también y, de nuevo, no estoy muy familiarizado con su catálogo, pero he empezado a escuchar su música y me encanta.

¿Cómo defines tu música? ¿Rock and roll? ¿Americana? ¿Rock alternativo? ¿Rock americano?
Me gusta considerarme un artista country. Sin embargo, Kierkegaard dijo: “si me nombra, me niega”. Al decir esto, señalaba que cuando aplicamos una etiqueta a algo, no sólo hemos definido qué es esa cosa, sino que también la hemos limitado a ser cualquier otra cosa. En mi opinión, hay mucho más de este etiquetado en el mundo de hoy. Así que, aunque llamo a mi música “country”, siempre trato de dejar que la música sea lo que quiere ser en lugar de insistir en que se ajuste a un género en particular. Al considerar mi último disco, escucho una mezcla de rock, folk y country, y estoy contento con ello. La música puede tomar la forma que quiera, siempre y cuando las canciones sean buenas y permitir que la gente conecte con ellas, eso es lo que me importa al final.

 

Me da que, en tu música, las baladas juegan un papel importante.

Una vez escuché a Jason Isbell decir que toda buena canción es una canción folk, en el fondo, y estoy de acuerdo con este sentimiento por completo. Aunque a menudo estoy respaldado por una banda, todas mis canciones fueron escritas con una guitarra acústica primero, como canciones folk. Creo que una buena canción es la que es capaz de funcionar con el mínimo acompañamiento. En mi opinión, las canciones no tienen que ser complicadas o complejas, pero siempre deben llevar al oyente en un viaje y tratar de comunicar un sentimiento, algo que el oyente pueda interpretar de manera propia. Las baladas proporcionan una manera natural para que yo exprese lo que quiero mientras dejan un montón de sitio para que el oyente se encuentre en la música, para ver su propia vida reflejada en ella.

 

¿Y te sientes más cómodo con las baladas o con las canciones más rápidas? ¿Solo o con banda?
Esta es una pregunta muy buena. Desde una perspectiva concreta, las canciones más rápidas son más cómodas, ya que la banda crea una protección en la música que hace más fácil relajarse en una canción. Además, tocar con una banda permite que la música alcance mayores alturas y genere más energía en escena. Sin embargo, nunca estoy más cómodo que cuando estoy sólo yo y mi guitarra. La razón es que la música es una meditación para mí.

Creo que naciste en Houston pero vives en Detroit. ¿qué ciudad ha influido más tu música?
Es verdad, nací en Houston justo antes de que mi familia se mudara a Canadá, donde nos quedamos por aproximadamente 10 años, momento en el cual mi padre encontró un trabajo en la industria automovilística, trayéndonos de regreso a los Estados Unidos y a Detroit, Michigan. Lo que más ha influido a mi música no es específicamente una ciudad, sino más bien la transición de una ciudad a otra. Fue difícil trasladarse de Canadá a Detroit, ya que estaba a punto de cumplir 13 años. Es un tiempo extraño en la vida de una persona: pasar no sólo por una pérdida de amigos y familiares, sino también por una pérdida de la identidad familiar. De alguna manera, siento que esta transición tuvo más impacto en mi vida y en mi música que cualquier otra cosa. Llegar a los Estados Unidos con un acento canadiense me provocó mucha atención no deseada, y siempre fui un niño muy sensible por naturaleza. No puedo dejar de sentir que ciertas partes de mí se cerraron durante ese tiempo en mi vida, y que tal vez no todas esas partes cerradas han sido reabiertas, incluso a día de hoy. Sospecho que esto ha impactado fuertemente mi música, especialmente al notar que las canciones que escribo tienden a lidiar con el dolor y la tristeza, aunque no me considero un tipo triste. Entonces, ¿de dónde viene toda esa emoción? Hay una parte de mí que ve la música como el antídoto para el dolor pasado, creyendo que, con cada canción escrita, lo negativo se transmuta en positivo.

 

Y una visita ¿para cuándo?

Sería un sueño para mí. Viajé a Europa en el pasado, mientras trabajaba en una empresa internacional y me encanta. Creo que allí existe la cultura del “trabajo para vivir” mientras que en mi país existe la del “vivo para trabajar”. Y eso me encanta.

 

Eduardo Izquierdo

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