Encuentros — 18 abril, 2018 at 9:47

Incompetencia, “el diseño de la portada está basado en un pinball”

 

Incompetencia es un grupo valenciano formado a principios de la década, aunque es en 2014 cuando deciden dedicarse a la música de forma más profesional y ambiciosa. En 2015 publican su primer álbum, La Teoría del Caos (Peanut Records, 2015), donde daban a entender que lo suyo estaba a medio camino entre Pink Floyd y el rock…¿urbano? ¿estatal?. En su último trabajo “Campos de Colores” (Peanut Records) tanto su título como su contenido parecen un homenaje a los Beatles o, como mínimo, al pop clásico con aroma sixties. Así nos lo explican.

¿Quiénes sois, cuándo y dónde surge Incompetencia?

Podemos decir que Incompetencia nace en 2014 cuando nos decidimos a llevar el proyecto de manera un poco más seria, con la idea de grabar un disco y salir de gira, fuera de Valencia, nuestra ciudad.

En 2015 publicasteis vuestro primer disco, La Teoría del Caos. Es una rara mezcla entre Pink Floyd, en los pasajes más instrumentales, y Extremoduro, Fito o Rosendo cuando os acercáis más al rock urbano. Supongo que estabais experimentando, destilando vuestras influencias y buscando una personalidad propia.

Así es. Un primer disco suele ser un compendio entre viejas canciones, influencias más cercanas y otras nuevas. En nuestro caso lo fue, en ese momento estábamos empezando a interesarnos más por el rock británico, aunque el hilo conductor de la música y las letras se acercaba al de los grupos que has nombrado y a otros del rock nacional. Creemos que es un primer disco que refleja muy bien el momento en el que nos encontrábamos entonces tanto musical como personalmente y nos trajo momentos muy buenos. Lo guardamos con mucho cariño, sobre todo ha sido el paso natural para llegar a nuestro último trabajo, Campos de Colores.

«Sexy» es un rock and roll de manual. Hay también toques de garaje en el estilo de los primeros The Who. Incluso hay un tema de menos de un minuto que es un solo de batería, junto a otro de más de seis minutos, «Al azar», en donde parecéis recorrer en una sola canción todos los estilos y referencias que manejáis. ¿Cierto?

Cierto! Al Azar, igual que el primer tema de Campos de Colores, que lleva el mismo título, son una especie de recorrido musical por todas las influencias. Son canciones donde nos dejamos llevar un poco más, sin tener en cuenta la duración o las estructuras clásicas. Quizá son canciones que necesitan más de una escucha, en la que cada miembro de la banda deja caer sus referentes pero que contrastan con otras más directas como Sexy o Estrella Fugaz, del nuevo disco.

Hablemos ahora de vuestro nuevo trabajo, Campos de Colores. Desde el título (¿homenaje a los Beatles?) y la portada (compendio de cultura popular 60s y 70s) parece que decidís introduciros de lleno en el pop clásico. Una buena muestra de esa aproximación es «Travelling man».

Más que un homenaje queremos que sea una continuación o contribución a la cultura de los 60s y 70s que es de la que más bebemos. Esas son las influencias más evidentes aunque nos  encanta mucha de la música que se ha hecho desde los 80 hasta hoy. El disco es un hervidero de sonidos que tenemos los cuatro en la cabeza y sigue la idea de crear música de manera artesanal y orgánica, buscando la musicalidad, como todo lo que nos gusta y que perdura. La portada y las artes del disco las ha realizado Sofía Palomar, una artista de Valencia com la que compartimos gustos y que ha captado muy bien lo que pretendíamos.

El diseño está basado en un pinball, como los que se hacían hace unas décadas y Campos de Colores es el motivo que recorre varias canciones, la propia portada y los videoclips. El rock y el pop clásico son la raíz de este disco y el sonido, obra del maestro Roger García (RPM Estudios), parte de la misma base. Hemos grabado con Ludwig, Hofner y amplis Bull Skull, fabricados en Valencia con piezas auténticas anteriores al año 70. Con Ángel Vela, que ya produjo el primer disco, nos entendemos casi sin palabras. Tenemos una sensibilidad y unos referentes muy cercanos y su contribución al disco ha sido crucial, tanto en la producción como en las guitarras que él mismo ha grabado. El resultado es que el sonido acompaña muy bien a las canciones pero no renuncia a la potencia que requiere un disco del 2018 -y el directo sigue el mismo camino.

«Travelling Man» es una buena muestra de lo que puede encontrarse en el disco, tiene melodías sobre bases de rock, riffs y arreglos tejidos por los cuatro instrumentos, coros… Es una de las que más nos divierte tocar en directo.

Sin embargo en el otro adelanto, «Un tipo normal», hay R&B de sabor británico y guitarras potentes, otra de vuestras características principales.

(NOTA: Puede que la pregunta se refiera a «Estrella Fugaz», primer adelanto del disco?)

Queríamos que lo primero que escuchara la gente de este disco fuera una hostia en la cara. Nos encanta que el tema funcione con una guitarra, órgano hammond, batería, bajo y voz, hemos trabajado mucho para conseguir esa simplicidad y a la vez esa potencia. No hay aditivos ni trucos de estudio, suena igual que cuando la tocamos en directo.

Habéis contado con colaboraciones de lujo, como las de Ariel Roth e Iñaki Uoho, de Extremoduro. ¿Cómo surge la posibilidad de trabajar con ellos?

En ambos casos nos une una relación de hace años con varios proyectos y otros por venir. A ambos les encantaron las canciones al momento y fue muy fácil trabajar con ellos. Ha sido un lujo contar con dos gigantes del rock en España, que tanto nos han influenciado y emociona ver cómo se han volcado con nosotros.

En Campos de Colores incluís también una versión de los uruguayos Los Mockers.  ¿Pensáis que hay demasiado desconocimiento del pop y el rock hecho en Latinoamérica sobre todo en los 60 y 70, que hay muchas joyas esperando a ser descubiertas?

Desde luego, igual que en otros rincones del mundo, hay grandes artistas y bandas que aquí desconocemos y que allí son respetadas y admiradas. Uruguay y Argentina concretamente tienen una cultura musical increíble con referentes que no tienen nada que envidiar a los que vienen de países anglosajones (Los Shakers, Los Gatos, Spinetta, Fito Páez, Charly García…) y que dejan una estela de músicos menos conocidos pero de una calidad brutal. Algo que nos encanta es la naturalidad con la que utilizan el español junto con melodías y sonidos que escapan del rock and roll de manual.

Texto: Fidel Oltra

 

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