Encuentros — 6 marzo, 2018 at 8:38

Charley Crockett, “si puedo llamar la atención sobre el honky tonk, fantástico”

La revista Rolling Stone lo escogió en una de sus selecciones mensuales periódicas de 10 artistas country a seguir. Este artista tejano, familia lejana de la leyenda del Álamo David Crockett, nacido en San Benito, al sur del estado de la estrella solitaria. Curiosamente la ciudad en la que nació también el gran Freddy Fender. Como Bob Dylan, lo intentó en Nueva York, porque su primer gran fan fue Woody Guthrie, pero pronto regresó a Texas donde grabó un primer disco de blues, In The Night, con el apoyo de su colega Leon Bridges. Afortunadamente para el género, Crockett cambió de estilo y para su primer disco con Thirty Tigers, Lil G.L.’S grabó una maravilla de estándares country que le ha llevado a ser telonero de J.D. McPherson en su próxima gira por nuestros escenarios. Si con esto no te ha picado la curiosidad, a otra cosa ruto, y si no, ahí va nuestra charla con él.

 

¿Te presentas tú mismo Charley?

Bueno, soy Charley Crockett y, como dices, soy de la misma ciudad de Texas que Freddy Fender. Empecé como artista callejero en Nueva Orleans y Louisina, y luego me fui por Estados Unidos haciendo autostop. Empecé a tocar en vagones de metro en Nueva York ocho horas al día y estuve así 3 años. Después volvía a Texas y aquí estamos.

 

Una de las cosas más curiosas de tu biografía es que seas familia del legendario ¡David Crockett!

Eso me lo explicaron mis abuelos. Es verdad que es uno de mis antepasados. Realmente tenemos muchos parientes que están entre Arkansas y Texas. Soy consciente de la imagen e héroe que Disney creó de él pero solo es un familiar. El mito ha hecho olvidar que en el fondo solo era un hombre luchando por su libertad. Es algo que a mi también me sucede con mi música.

 

Creo que para encontrar tu propio sonido incluso has viajado a Europa y a África.

Es cierto. Tocando en las calles de Nueva York conocí a un artista de jazz danés que me trajoa  Europa. Estuvimos en Copenhague y toqué en varios clubes de allí. Así cosneguí más experiencia que dejando que la gente me diera consejos en Estados Unidos. Cuando me cansé de Dinamarca me fui a Francia, algo que siempre había querido hacer. Así que pillé un autobús y con los bolsillos medio vacíos me planté en París. LA barrera del idioma fue más dura de lo que pensaba, pero también me hizo más fuerte. La vida callejera en parís es mucho mejor que la de Nueva York. Mejor comida, propinas más grandes y menos policía. Luego me fui a äfrica. Intenté llegar a Guinea pero me quedé estancado en Marruecos. Bajé las montañas del Atlas, cerca de Tiznit. Viví con los bereberes y pude relacionarme con la agricultura rural. En Marruecos encontré una paz que no conocía. Nacía para viajar y creo que eso nos e ha acabado.

 

Pregunta tan difícil como típica, pero también obligada ¿Definimos tu música?

Texas Music o Louisina Music.  Blues tradicional. Country. Cajun. Zydeco. Espirituales de los Apalaches. Mi música la definen Clifton Chenier, Hank Williams, AMgic Sam. Loretta Lynn, Ernest Tubb, Ann Peebles, Irma Thomas, Lightnin’Hopkins o T-Bone Walker. Aunque también me han influido muchos músicos desconocidos ambulantes.

¿Cómo llevaste ser reconocido como una firme promesa del country por Rolling Stone?
Agradecidísimo, de verdad. Es un sueño que te recomiende una publicación así y eso te permita ser escuchado por más gente.

 

Y a los que dicen que Charley Crockett es un Honky Tonk Hero de la nueva era ¿qué les dirías?

Que no sé qué quieren decir (risas). Pero realmente me encanta que la gente se incline por el country clásico. Hay mucha gente buenísima tocando roots musicc. Yo solo soy uno de ellos, pero si puedo ayudar a llamar la atención sobre este maravilloso estilo fantástico.

¿Cómo seleccionaste las versiones del disco?

Me encanta el honky tonk.  Igual que el blues. Empecé a escribir una lista de temas que podía tocar de memoria y me salieron unos 20. Algunos de ellos me han vuelto loco durante años como «I’m A Honky Tonk Girl» de Loretta Lynn que convertí en «Honky Tonk Man».

Y te fuiste a grabarlos al estudio de Billy Horton.

Realmente conocí el estudio gracias a mi amigo Jay Moeller. Es un rancho pequeño a las afueras de Austin. Allí grabamos mi anterior disco, In The Night, y sabía que era lo que necesitábamos. No es un lugar elegante, pero si buscas ese viejo sonido de 1962, Billy Horton va a entenderte.

Y la única canción original del disco es obra de Brennen Leigh, con la que también colaboras en varios temas.

Diría que ella es la mejor cantante de honky tonk que hay ahora en el mundo. Toca y escribe como nadie. No podía imaginar a nadie mejor para cantar las armonías del disco. Me sorprendió que aceptara. Me lo sugirió Simon Flory que toca el bajo con ella y también en mi disco. Fue algo fantástico.

Eduardo Izquierdo

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