Encuentros

Colorado, hijos de la tradición

 

Cuando el pasado año dibujaba sus últimas fechas, y ya se daba por amortizado el paisaje musical surgido durante su mandato, una banda mallorquina editaba su disco debut de iluminador título, “Brand New Light” (Hotel Records, 2023). Como tantas formaciones que se presentan bajo la vitola de noveles pero que en realidad son el resultado de historias pasadas terminadas o interrumpidas, este quinteto realza e intensifica la esencia de sus querencias por los sonidos clásicos de raíz americana mostrados en anteriores proyectos a través de un repertorio de exquisitez y talento.

Sin ningún tipo de prejuicio a la hora de aferrarse a una identidad manifestada en pulcras escenificaciones de tiempos pasados, en las que sus vinilos clásicos de Gram Parsons, Neil Young o Little Feat toman forma bajo un armazón orgánico, el resultado final es un bello e impetuoso disco de rock, un término tan ambiguo como aclaratorio cuando se exhibe con la naturalidad y el conocimiento formal con que se expresan Colorado.

Los miembros de Colorado venís de diferentes formaciones como Bad Shades o The Ripples, ¿en qué momento tomasteis la decisión de poneros a trabajar juntos en este proyecto?

El proyecto nació por las ganas de seguir tocando juntos después de que decidiésemos parar con Bad Shades y como una forma de dar salida a las canciones que habíamos estado componiendo durante ultimo año.

Aunque en dichas formaciones anteriores habíais trabajado con el sonido americano, nunca lo habéis hecho de una manera tan clásica y orgánica…

No fue algo que nos parásemos a pensar demasiado, simplemente estábamos escuchando muchos discos de country y folk de los años sesenta y setenta y al final las canciones que nos salían iban por esa línea estilística, y entendíamos que esa forma de producción, más orgánica, era la que le sentaba mejor.

Llama la atención la manera de componer los temas de este disco, todos reunidos en una casa de campo alejados de la civilización, ¿llegasteis allí con ideas ya previas de canciones o todo nació desde cero en ese ámbito?

Esa casa de campo fue el núcleo en torno al cual surgió todo. Básicamente nos pasábamos el día allí metidos con amigos tocando y cantando, por lo que las canciones empezaron a surgir de forma natural. La mayoría de los temas se compusieron con una guitarra acústica, y una vez terminadas letra y melodía, les dábamos forma tocando todos juntos. Otras por el contrario estaban a medias o les faltaba algo de letra y las acabábamos en los ensayos, e incluso alguna otra, como “Misery Train”, surgió mientras tocábamos en algún descanso y Juan cogía la guitarra y escribía un tema nuevo.

¿Diríais que la identidad musical del disco está ligada al ambiente que se propició en dicho lugar?

Sin duda. Siempre hemos estado interesados en la música americana de raíces, pero nunca nos habíamos metido tan de lleno o no se había reflejado tanto en las canciones que componíamos… Y desde luego ese entorno particular influyó mucho a la hora de componer y de encontrar el sonido del grupo.

Y de cara al resultado final, ¿cómo fue el trabajo en el estudio de grabación?

Lo llevábamos todo bastante bien atado. Básicamente fue trasladar las canciones surgidas en  esa casa de campo al estudio de grabación, y una vez que dábamos con la toma buena le añadíamos color y detalles con algún overdub de guitarra, slide, pedal steel o percusión.

El disco, más allá de los posibles acentos particulares de cada canción, transmite una identidad común musical, ¿os ha interesado buscar una unidad sonora más que centraros en una diversidad?

No es algo en lo que hayamos reparado conscientemente, ni tampoco lo hemos hablado o debatido a la hora de componer o grabar, pero sí que de forma subyacente estaba esa idea de que el sonido dentro del disco fuese coherente y bajo un aspecto orgánico, y con un toque acústico en la mayoría de canciones, de cara a mantener así un poco esa esencia de singer-songwriter a lo Bob Dylan o Neil Young.

Uno de los elementos que considero clave a la hora de dotarle de un tono identificativo a este disco es que, pese al evidente poso del folk-country tradicional, transmitís una actitud pegadiza y eléctrica que os define como una banda de rock ligada a referentes como los Stones, Grateful Dead o Little Feat…

Sin duda. Todos estos grupos que mencionas nos encantan y son influencias sobre todo en la manera de afrontar los temas a la hora de componer y construir las canciones. Siempre nos ha fascinado este tipo de bandas que beben de estilos musicales muy tradicionales y les dan su propio enfoque. Muchas veces puedes coger una guitarra acústica, ponerte a tocar un tema de los Stones o de Grateful Dead, y te das cuenta de que es una canción que podría cantar Hank Williams o Lightnin’ Hopkins.

Precisamente en un tema como “Blues in the Morning” os acercáis al blues de Leadbelly o Josh White tomando un aspecto muy impetuosa y eléctrico, ¿cómo es vuestra relación con este género, os interesa en su faceta más clásica o la expuesta a través de autores más contemporáneos?

Nos interesan ambas. Al final es un poco lo mismo, lo que cambia principalmente es la manera de afrontar las canciones y de cómo instrumentarlas, pero no hay tanta diferencia entre un blues de Robert Johnson y uno de Jimi Hendrix, por ejemplo. En esencia son la misma cosa.

Habéis realizado dos versiones de la misma canción, la que da nombre al disco, ¿por qué esa decisión de mantener ambas en el álbum?

Desde que acabamos de componer las canciones y ensayarlas, ya teníamos pensado llamar al disco “Brand New Light”, nos gustaba mucho la canción y nos parecía un buen título para el álbum. La idea de grabar una segunda versión vino después, una vez habíamos terminado de grabar el resto de temas se nos ocurrió hacer una versión más eléctrica, ya que es así como la estábamos tocando en directo y nos parecía guay la idea de abrir y cerrar el disco con dos versiones distintas del mismo tema.

En muchas de las canciones late esa sensación de superar escollos y emprender un camino nuevo para ver el mundo con nuevos ojos. Más allá del nacimiento musical que avala dicho sentimiento, ¿contiene el disco también un aspecto más íntimo y personal respecto a esa postura vital?

Sí, totalmente. Seguramente se cuelan en nuestras canciones cosas que nos pasan o que le suceden a amigos o a gente que conocemos, y en ese momento esas eran las sensaciones que estaban flotando en el aire alrededor de nosotros.

Desde fuera da la sensación de que hay un goteo constante de bandas definidas por sonidos rock en Mallorca, ¿desde dentro tenéis la sensación que existe una escena que no para de retroalimentarse?

Hace un año y medio te hubiese respondido que no, pero la verdad es que ahora sí que están saliendo muchas nuevas propuestas, algunas de las que también miembros de Colorado forman parte, y cada vez vemos a más gente con proyectos musicales muy interesantes y con ganas de juntarse con otras bandas y hacer un poco más de piña, que es algo que en Mallorca, nosotros al menos, no habíamos visto hasta ahora.

Hoy en día, teniendo en cuenta la cantidad de formas existentes para entrar en contacto con el oyente, estar ubicados en Mallorca, y fuera de esas ciudades que suelen contar con más repercusión promocional, ¿os hace sentir algo alejados de ese meollo y que os cuesta ser escuchados?

Sí, esa sensación de estar un poco al margen de lo que pasa fuera siempre esta ahí, y es verdad que es más complicado a la hora de buscar bolos y dar a conocer tu música, pero a la vez tiene algo muy bueno el hecho de estar como en una burbuja, sobre todo a nivel creativo y de composición. Ese sentimiento de estar a nuestra bola haciendo lo nuestro aquí, apartados, creo que le sienta bien a nuestra música.

Respecto a esa insularidad, ¿A la hora de pensar en giras dificulta la tarea? ¿Qué planes de girar tenéis?

Siempre es más complicado ir a tocar fuera siendo de Mallorca. Cada vez que quieres salir has de coger avión o pegarte siete horas en barco si quieres llevar todo tu equipo, y hace que todo sea más costoso y complicado, pero se pueden seguir haciendo cosas. De momento tenemos pensado ir a Madrid en marzo pero estamos buscando más bolos fuera para así poder mostrar lo que estamos haciendo, que ganas no nos faltan.

 

Texto: Kepa Arbizu

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