Discomático — 8 marzo, 2018 at 7:53

Jack White – Boarding House Reach (Third Man-Popstock!)

Buscador constante, investigador insaciable, Jack White decidió ponerse a prueba a sí mismo para preparar las canciones de su nuevo disco. Por ello optó por encerrarse en una habitación de un apartamento en Nashville y recuperar una vieja grabadora de cuatro pistas que no había vuelto a utilizar desde que tenía quince años. El sistema no era difícil. Por un lado dejarse llevar por la inspiración y, por otro, intentar recuperar alguna vieja canción compuesta para The White Stripes o The Raconteurs. Una vez elegido el repertorio, y aprovechando su faceta de multiinstrumentista, White graba todas las bases de lo que será Boarding House Reach. Un disco, vaya por delante, extraño. Al que algunos definirán como genialidad y otros como un auténtico coñazo. Pero ¿no se trata de eso? Probablemente sí.

Seguramente el objetivo es no dejar a nadie indiferente, y Jack White lo va a conseguir con estas 13 canciones. Temas grabados con la ayuda del batería de Beyoncé, del bajista de Jay-Z o del percusionista de David Byrne. Toma ya. Y al que le pique… Sin ataduras. Sintiéndose libre para combinar temas más o menos convencionales para lo que ha sido su carrera como «What’s Done Is Done» o «Why Walk a Dog?» con auténticas chaladuras como «Hypermisophoniac» o la muy electrónica «Get in the Mind Shaft» (¿era necesario?).  Brillando en piezas como la hablada «Abulia and Akrasia» con un inmenso C.W. Stoneking recitando, la hip-hop «Ice Station Zebra» y ese baladón a piano que es «Humoresque», o directamente patinando en la incomprensible —al menos para mí— «Everything You’ve Ever Learned». Pero eso es Jack White en la actualidad. Un inconformista. Alguien al que un compañero de esta casa no dudaba en comparar con Prince & The Revolution. Y, estilismos aparte y dicho sea de paso, la comparación me parece casi perfecta conceptualmente.

Probablemente con Boarding House Reach, Jack White vencerá, pero no convencerá. Y, si no, es posible que le pase lo contrario. Aunque me da que probablemente, a él se la trae al pairo. Tiene claro como concibe la música y lo aplica en cada uno de esos pasos. ‘’No sé qué es pero, desde luego, esto no es rock’’, me decía el citado colaborador rutero tras una escucha del disco. Yo tampoco lo sé, amigo mío, pero sí tengo claro que este disco es puro Jack White.

 

EDUARDO IZQUIERDO

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