Vivos — 11 diciembre, 2017 at 12:39

Little Steven, Palacio Vistalegre (Madrid)

 

Hay muchos Steven Van Zandt. El locutor radiofónico defensor de la música de garaje, el consigliere de Tony Soprano, la mano derecha de Bruce Springsteen y pilar de la E Street Band… Pero el Steven Van Zandt que brilló la noche del 8 de diciembre en el Palacio Vistalegre de Madrid fue el Little Steven capitán de su propia banda: The Disciples of Soul.

Durante la pasada primavera, Van Zandt publicó Soulfire, su primer disco de estudio en 18 años. Si en los 80 Little Steven utilizaba los álbumes como arma arrojadiza contra la política, con este nuevo trabajo simplemente quería pasárselo bien. Y esta sensación fue la que transmitió al público, acercando a Madrid el sonido de la costa de Nueva Jersey y arropado por una tripulación de más de una docena de músicos entre la que destacó la impresionante sección de vientos.

El repertorio estuvo compuesto sobre todo por canciones de Soulfire, incluyendo las versiones de «The Blues Is My Business» de Etta James o «Down and Out in New York City» de James Brown, y varios de los temas que Van Zandt compuso para Southside Johnny and the Asbury Jukes, como «I Don’t Want to Go Home» o «Love on the Wrong Side of Town». Sin embargo, el músico abrió con «Even the Losers», una versión de Tom Petty and the Heartbreakers que Van Zandt ha incorporado como homenaje tras la pérdida del músico el pasado mes de octubre.

Entre los bises, nos recordó que la Navidad estaba cerca con «Merry Christmas (I Don’t Want to Fight Tonight)», de sus queridísimos Ramones. Tampoco faltaron sus clásicos «I Am a Patriot», «Bitter Fruit» y el imprescindible «Forever». Después de más de dos horas y media de concierto, Little Steven demostró que ese “Little” se le queda muy pequeño.

Texto: Héctor Sánchez

Foto: Salomé Sagüillo

 

 

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