Encuentros — 10 Enero, 2017 at 13:51

Belako: “hay muchas maneras de ser contestatario a nivel musical”.

Hablar de Belako es casi como tratar de explicar una extraña “excepción a la regla” en materia musical: son jóvenes (24 años de media), desarrollan un tipo de música de difícil catalogación, cantan en inglés y en euskera y, aun así, han saltado a las noticias de los últimos meses por haber sido el grupo que más ha tocado en festivales, junto con Love of Lesbian y Second. Acumulan premios en un “enorme palmarés” (como ellos mismos lo definen), tocan en el extranjero, al lado de grandes… cosa que tampoco les permite independizarse ni poder dedicarse de manera íntegra a su música, algo que no dejan de recalcar en las entrevistas. Lander, Josu, Cris y Lore (ausente en esta entrevista) mantienen una línea contestataria en sus respuestas que parece no salpicar a sus composiciones, en apariencia más ligeras y hedonistas. Hecho que ellos mismos se encargan de corregirnos durante el breve rato que pasamos juntos, en plena fase de promoción, con mil medios pendientes de sacarles unas cuantas declaraciones.

El cuarteto no se deja llevar por las palmas, la notoriedad o las entrevistas, y sabe que, como buena excepción a la regla que son, la supervivencia es difícil. Así nos lo cuentan.

Últimamente habéis salido en las noticias por ser el grupo que más ha tocado este año en festivales, junto con Love of Lesbian y Second.

Cris: Hemos tocado mucho y bien. Que no solo vale con mucho.

Josu: Calidad y cantidad.

Sorprende ver a Belako entre tanto indie.

Cris: igual, justamente, es una manifestación de una necesidad de cambiar un poco, ¿no? Como que igual hace falta más variedad.

Josu: igual la gente agradece ver otro tipo de sonidos. Por intentar buscarle una explicación.

También decíais que queríais que vuestra etiqueta fuera no ceñiros a ninguna etiqueta, y sin embargo en este “Hamen” (Mushroom Pillow, 2016) habéis tirado mucho más a un rollo sucio y deconstruido, como “la estética del error”, que decían en El País. A lo mejor en el tercero tiráis más hacia otro lado…

Cris: no lo sabremos hasta que no esté hecho entero, lo iremos viendo sobre la marcha. Cuando esté acabado, diremos “Ah! Pues mira, es… más sucio”. O seguramente cada canción vaya a su rollo.

Josu: las canciones son iguales. Cuando sacas el boceto, al final son acordes, son melodías… y pueden llevar cualquier dirección. Y siempre toman la dirección que nos apetece en ese momento. Incluso en el Hamen nos apetecía que hubiera muchas capas melódicas, muchos coros, mucha orquestación, pero que la base ritmica fuera muy sucia, muy garagera… esa mezcla. Nosotros estamos explorando, porque siempre intentamos explorar nuevos sonidos, y no estancarnos en algo. Es nuestra manera de no aburrirnos y, a la vez nos hace seguir hacia delante y madurar como grupo. Y puedes cagarla, puedes meter la pata y de repente caerte con todo el andamio, o que todos tus seguidores te digan “¿Qué es esto?”. Pero yo creo que cada momento tiene que ser… como en Hamen. Teníamos muchas dudas, porque decíamos “joder, esto igual no se parece mucho al primero”, pero no sé, es creérselo un poco y confiar en que la gente a la que realmente le gusta, le va a gustar tu decisión. Hablábamos de los Flaming Lips antes. Ellos llevan muchos años, pero han hecho un montón de discos diferentes. Han ido experimentando, y han tenido muchos saltos, de canciones muy rockeras, sucias… a pasar directamente a una guitarra, violines… y su público siempre ha ido siguiéndoles. Al final, lo ves con perspectiva y dices “qué guapo lo que hicieron, chapó”. Si nosotros nos lo creemos, y nos lo pasamos bien haciéndolo… porque si fuera porque “venga, chicos, vamos a hacer esto porque ya estamos por encima del bien y del mal…” Pero no va a ser así, porque seguro que todo lo que hagamos, en todo momento va a ser para disfrutarlo, que es lo que hemos hecho siempre. Y yo creo que ahí está la clave de que enganche.

¿Todavía no os sentís por encima del bien y del mal?

Josu: No creo que estemos nunca por encima del bien y del mal. Cuando estemos por encima, seguro que no hacemos música.

¿Qué haríais?

Josu: Ensayos (se ríen).

Lander: seguramente, lo siguiente que saquemos sea en forma de EP, y será el que defina a Belako en ese momento. Ahora te podríamos decir una cosa, pero igual de repente empezamos con otra. Tenemos que ponernos un límite y decir “venga”. Intentaremos que sea lo que mejor hacemos, o lo que escuchamos, o lo que somos en ese momento.

Siempre sois muy contestatarios al responder entrevistas. Decís que vivís en casa de vuestros padres, que no ganáis un duro, que lo que ganáis es todo para Belako, y que la cosa está fatal. Pero luego en la música, parece que no se filtra esa protesta.

 

Cris: igual no se filtra por temas del idioma o por tema del sonido que pueda tener Belako, porque igual no transmite de manera como se entiende hasta ahora una canción protesta, pero hay muchas maneras de ser contestatario a nivel musical, y creo que el hecho de que seamos un grupo que no quiere fijarse en ciertos estándares, o en ciertas corrientes muy definidas, es contestatario en sí, musicalmente. Y luego a nivel de contenido, de lo que nosotros hagamos, pues… no sé, creo que no tenemos prejuicios y que queremos que se nos juzgue como una propuesta musical, pero somos jóvenes de 24 años de media, y vivimos en un contexto. Somos conscientes del contexto en el que vivimos, y hablamos de ello en la medida de lo posible, también a través de la música.

¿Habéis notado ese contexto tocando fuera, en Londres o en Berlín?

Cris: Sí, porque justamente hablábamos antes, que estamos muy contentos con todo el buen recibimiento que está teniendo Belako, pero también repetimos y reiteramos que son condiciones hostiles las de vivir en un estado en el cual el músico tiene unas condiciones muy precarias. Y sin embargo invertimos tiempo y energías de sobra como para una persona que vive de algo. Pero no tenemos la capacidad de vivir de ello, a día de hoy.

Qué curioso, siendo los que más habéis tocado, y siendo disco del año. ¿Tan mal pagan en los festivales?

Cris: Bueno, también un grupo requiere muchos gastos. Son cosas que igual no se ven de cara a la galería.

Josu: también hemos estado mucho en el extranjero este año, hemos tocado por primera vez en muchos países, y eso significa palmar mucho dinero. Tal cual.

También hubo una anécdota relacionada con que os gritan “guapa” y vosotras respondisteis… No sé si en Europa la cosa cambia.

Cris: nos gritaron “guapas” y creo que respondí algo así como “guapas y guapos, pero sobre todo, majos”.

Josu: eso es en todas partes.

Cris: y lo que no oiremos.

Josu: es a nivel mundial. Y lo más triste es… la gente joven. Lo que más pena, lo que más rabia me da, es que sea gente más joven que tú la que hable así.

Cris: que se muevan por esa mentalidad. Que acabe el concierto y te pidan la foto con las chicas, y yo ponerme en plan “es que somos cuatro en el grupo”. Y claro, quedas tú de borde, que es la movida. Queda mucho por mejorar en este sentido.

Sé que no tenéis nada en común, pero me recordáis un poco, en ese sentido, a Dover cuando salieron: dos chicas, un sonido distinto, casi inexplorado en el terreno independiente hasta ese momento… y, como se han separado, quería preguntaros por Dover.

Josu: claro que hemos escuchado a Dover bien.

Lander: yo creo que para todos ha sido algo.

Cris: yo creo que Dover han hecho historia.

Josu: yo creo que es un grupo que, internacionalmente, no tiene mucho que envidiar a muchos grupos de los de su época, de principios de los 90, Nirvana y esta gente. Tienen temazos que, no sé si por ser españoles, no han tenido tanta repercusión, pero tienen unas melodías y unos desgarres de guitarra…

Cris: también las estructuras de las canciones y así.

Josu: luego ellos son gente de diez.

Cris: gente muy normal.

¿Vosotros os consideráis gente normal?

Cris: joder. Un poco subnormales, a veces, también.

Josu: somos de pueblo.

Pero de bellas artes. Con un discurso construido de manera intelectual.

Josu: puede ser. Pero somos de un pueblo. Poca tontería tenemos.

Cris: yo creo que la suerte es que tenemos unos padres que nos han puesto los puntos sobre las íes cuando había que hacerlo, y por lo menos sabemos distinguir cuando alguien nos está tomando el pelo. Aunque también nos han tomado el pelo más de una vez. Pero bueno, digamos que no nos dejamos llevar por halagos y por movidas, porque, por lo menos somos conscientes de la posición que ocupamos dentro de esta nuestra comunidad.

Lo dices como dejando caer que no ocupáis mucho.

Cris: Hay que ser realista. Hoy estamos en Madrid haciendo entrevistas y haciendo la pedazo de promo, pero nuestro día a día no es esto, nuestro día a día es estar en casa pringando.

¿Cómo pringais?

Cris: Pues de muchas maneras. Este (Josu) todo el puto día con la música, o sea, tiene el cerebro hecho fosfatina. Yo soy clases de francés y de arte, porque me he independizado, para pagar el piso. Este (Lander) está organizando conciertos en Tabacalera. Y la bajista está estudiando Bellas Artes.

Para no variar. Le podéis dejar los apuntes.

Josu: poco apunte, en Bellas Artes. Carrera más bonita. Es lo mejor que hemos hecho en la vida.

Es muy sorprendente ver a un grupo tan joven, que ha tocado en escenarios internacionales, que ha tocado al lado de gente muy grande, y que realmente tiene una repercusión a nivel popular. Ver a gente joven escuchando algo que ni siquiera está compuesto en español.

Josu: yo creo que tú lo ves de lujo, ojalá hubiera más gente que lo viese así, porque luego llegan otros y te meten en el mismo saco que Love of Lesbian y Second. Perfectamente, además. No sería la primera vez.

Cris: yo creo que a nosotros nos sorprende gratamente cuando gente que escucha música que a nosotros no nos acaba de… esto. Pues igual a nosotros, por estar en festivales, con estos grupos, nos escuchan. De puta madre.

Josu: eso está bien, no cerrarte a ningún público.

Lander: a mí me da un poco de pena no llegar a un público más joven, al de nuestra edad. Desde que empezamos, siempre ha calado más, ha gustado más, en gente que nos saca diez años o así.

Cris: ahí entra en juego el hecho de que la gente de 30 y así, igual anda con más posibilidades de pagarse conciertos.

Josu: no es solo eso, también es que la gente joven anda más en el día a día de las redes sociales, tira más de YouTube, de temas sueltos, no están de escuchar discos enteros, de ir a conciertos…

¿Vosotros creéis que no están, o que no tienen la concepción de pagar por un concierto?

Lander: eso es también porque la música ha ido perdiendo valor siempre. Tú vas al bar de un amigo, e igual no le pides un cubata, pero tienes un amigo que tiene un grupo, y le pides doce invitas.

Josu: es como cuando en Bellas Artes te piden que le pintes un retrato a alguien.

Cris: “por amor al arte”.

Josu: en cambio, tengo un amigo albañil, y no se me pasaría por la cabeza que me hiciera la chapuza gratis. Le pagas.

Cris: cuando algo es creativo, es artístico, es difícil darle una connotación profesional, pero es que nosotros vivimos como si viviésemos de la música.

Josu: y ojalá lo creativo no tuviera que tener una connotación económica, ojalá todo pudiese ser a cambio de favores. Pero sería un mundo muy utópico.

Cris: y hay que sacarles la cara. Porque todos van a los conciertos y dicen “buah, cómo mola, tocáis por aquí, tocáis por allá”, y tú dices “no, mira, es que nuestro día a día no consiste solo en fotos y en aplausos”.

Josu: y todos esos premios… pero, ¿cuántos premios tenemos? Tenemos la casa llena de premios.

Lander: un palmarés espectacular.

Josu: y nuestros padres, orgullosos.

Cris: pero no da.

Josu: porque ni el trofeo vale pá venderlo.

Cris: te dan 10 euros o así.

Vosotros que sois jóvenes, ¿qué forma veis de cambiar esto?

Cris: el IVA.

Lander: tan fácil como eso. Si tu eres Ministro de Cultura y dices “joder, está pasando esto”, ¿no? Se está perdiendo el valor de la cultura en diferentes ámbitos: el arte, la foto, la música, el teatro… son cosas que se están quedando sin valor. Vamos a bajar el IVA y vamos a acercar la cultura a los más jóvenes, y ¿por qué no? también a los mayores.

Josu: un Ministro de Cultura, lo primero que no tendría que decir es “eh, que ya no están bailando con Leonard Cohen”. (Risas)

Josu: bájate un poco el IVA, a ver si mueve el cucu un poco.

 

Texto: Elena Rosillo

 

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