Vivos — 30 octubre, 2015 at 11:53

La Granja, Satélite K, Bilbao

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Rememoraba Esteban ‘le mod’ (entusiasta promotor del bolo) la notable similitud del Satélite T con la seminal, legendaria y extinta -hace décadas- sala Bolos. Y, en verdad, que treinta años después, este local bilbaíno cabalga raudo en la recuperación de aquella atmosfera renovadora y a su vez iniciática del pretérito recinto. La programación de magnas bandas españolas injustamente olvidadas está siendo también un elemento atrayente para la cada vez más asidua rockería bilbaína. Adscritos a esta secta del improcedente olvido, se presentaban de nuevo en el Botxo -un decenio después y en un atestado establecimiento- los mallorquines de la Granja. Gravitando -casi totalmente- por sus cuatro primeras grabaciones de estudio: ‘La Granja’ (1987), ‘Soñando en tres colores’ (1988), ‘Azul eléctrica emoción’ (1989) y ‘Deliciosamente amargo’ (1991), presurosos mostraron nítidas sus rockistas pretensiones con las más garagerizadas que en su plasmación vinílica ‘el chico de la moto’ y ‘chap chap’. La querencia por los Byrds del ’Younger than yesterday’ devino manifiesta en la rotunda y mágica interpretación de ¿Por quién doblan las campanas? .Su abrazo al pop-rock ochentero patrio con ‘La mala traición’ y ‘Fuimos chicos rebeldes’ nos hizo recapitular en su otrora frustrado -por poco- acceso al mainstream nacional. Asimismo, tributaron con arrestos a los rojeras de Billy Bragg (un supremo ‘She’s got a new spell’, adaptado al castellano como ‘Magia en tus ojos’) y MC5 (un ampliamente ‘corneado’ ‘High School’, que originó danzas ‘modo pogo’), para finalmente, acribillar a la concurrencia con balística del calibre de ‘Sufro por ti’ y ‘Anita Reyes’.

Con cara de satisfacción lucía Txarly Romero (propietario del ‘asteroide’ en boga) a la conclusión: los baleares habían bordado su favorita, ‘Vitamina D’; otros, sin embargo, blasfemábamos por la ausencia de la nuestra, ‘Violeta y Rebeca’.

Rezamos para que no tengan que agotarse otros dos lustros para disfrutar de tan monumental directo.

Texto: Aitor Bakaikoa

Foto: Mr Duck

One Comment

  1. Gran crónica, fiel reflejo de la frenética y emotiva velada!

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