Vivos — 22 diciembre, 2013 at 16:35

Los Brioles, Rocksound (BCN)

BRIOLES

Una de las máximas del periodismo musical es que si una banda o artista te admite entre sus amistades deberías automáticamente dejar de escribir sobre ellos. Bien, en este caso es que nos conocemos desde antes de que el rock & roll envenenara nuestras vidas. Compartimos pupitres y calles en el barrio. Fuí testigo de algunos de los primeros ensayos de los hermanos Nunes y ahora, tantos años después, no veas lo que ha llovido, aquí seguimos. Emponzoñados hasta la médula. Ellos, encima del escenario, y un servidor tras las teclas del ordenador intentando relatar el torbellino de sensaciones que es capaz de provocar la música. Mira que los he visto veces pero la de ayer la disfruté especialmente. Quizás influyera mi estado de ánimo, ganas de despejar la cabeza, o, simplemente, que ofrecieron, como de costumbre, un concierto fantástico. Calentaron el ambiente los sevillanos St. Peter Square, rebosantes de sentido del humor, buen rollo, pollos de goma, superhéroes en calzoncillos y presencia escénica reforzada por acordes de rock enérgico y dicharachero. Así que cuando Los Brioles se adueñaron de las tablas del Rocksound, con Blas Picón de batería interino (regresando a la banda con la que tocó once años) tras el reciente adiós de Pedro, la temperatura del local ya estaba en el punto justo de ebullición. Calor y sudor, cerveza y desmelene, el resultado de una trayectoria que los ha convertido en una de las mejores bandas del estilo en el viejo continente. Controlan a la perfección el tempo del pase. Interpretando las piezas clave, «Pegado a Ti», «Los Hombres Muertos no Hacen Ruido al Caminar», «Cuando el Gato no Está Los Ratones Bailan», «Down Down Down», «Show Me», «Rocket Men», «I’m Gonna Ride», la soberbia versión del «It’s Only Make Believe» de Conway Twitty, en el momento oportuno para subir y bajar al público a su antojo. Una mente abierta y unos oídos sin complejos hacen que rompan patrones de género esquivando reiteración y estancamiento. Sus composiciones le deben tanto al punk como al rockabilly. Situándose entre Johnny Burnette y Social Distortion, Elvis y The Clash, la lectura de «Should i Stay or Should i Go» nunca falta en sus recitales, o Doctor Feelgood y Nick Curran. Sin complejos y sin remordimientos. Llevan demasiado tiempo en esto como para andarse con remilgos. Y si crees que mis palabras elogiosas son fruto de la amistad mueve tu culo del jodido sofá, apaga la caja tonta y ves a verlos. Y, si eso, luego hablamos.

MANEL CELEIRO   

FOTO: Archivo Brioles

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