Rutas Inéditas — 21 Mayo, 2011 at 0:00

Hoey & The Mussels, sonando a clásicos

RUTAS INÉDITAS

En esta sección encontrarás textos no publicados en Ruta 66. Críticas de discos o libros, de conciertos,  artículos o entrevistas atemporales que por un motivo u otro no transitaron por la Ruta 66. Ahora ruedan en estas Rutas Inéditas……..

 

 La banda navarro irlandesa acaba de recuperarse de un incendio en su local de grabación y han acabado las sesiones de su tercer disco. por ello es momento de recordar una entrevista realizada en el año 2009, con motivo de la publicación de su segundo disco y que nunca vio la luz. 

Siempre es un placer hablar con la gente de Hoey & the Mussels sobre rock and roll, una pasión que comparten y que lleva a estos cuatro individuos de pelaje disperso a facturar discos como A Daemon Dozen. Un trabajo en el que suenan mejor que nunca combinando sus raíces más clásicas con influencias totalmente actuales.

 

 

Empezais el disco con un tema lento, que sube de intensidad y no con el típico tema rápido y resultón ¿era lo que perseguíais? ¿Por qué?

“This highway´s Looking blue” es un tema introductorio pero que refleja lo que es todo el album. Conforme se escucha, crece y te va metiendo poco a poco tanto en la canción como en el resto del disco. Es un trabajo para saborear los matices, las texturas y por eso mismo no queríamos empezar con un tema resultón que entrara fácil. La canción suena a desierto, empieza sólo con una acústica y acaba con un riff desgarrado.

En «Free again» volveis de alguna manera al rock americano más clásico en la honda Tom Petty con un espléndido hammond y con un riff que recuerda a los temas más acertados de Springsteen con la E Street Band ¿qué opinas de esta comparación?

Es cierto que la canción tiene ese punto de rock americano con un buen riff muy agradecido y un gran hammond que está inspirado en los grandes discos de los 60´s. Ambos arreglos hacen que la canción sea más redonda y bastante pegadiza.

En cambio «Aegean Sea Shanty», ya en su arrancada, parece un tema perdido de Tom Waits en toda regla que no desentonaría en The Heart of Saturday Night ¿estáis de acuerdo?

En este tema nos hemos metido en terrenos que no habiamos pisado, como es el swing, el rollo Big Band, acabando el tema con una orgía de armónica, voz, hammond, wurlitzer, guitarras etc… En definitiva la cancion, que comienza de manera bastante timida, acaba siendo una gran fiesta. En cuanto a la voz, cualquier blanco que quiera sonar como Howlin Wolf va a acabar sonando como suenan Tom Waits o Captain Beefheart.

¿Quién es Dick Whittington al que dedicais un tema?

Es un personaje del cuento tradicional inglés “Las campanas de Londres”(The Bow Bells) . En el cuento Dick Whittington abandona Londres porque no tiene la suerte que pensaba que iba a tener cuando llegó. Las campanas le prometen que va a ser el alcalde de la ciudad si vuelve. Dick Whittington hace caso a ellas y llega a ser alcalde. Aquí las campanas dicen que Dick Whittington oyó lo que él quería oir para así tener fuerzas para llegar a ser lo que quería. Al final no se sabe si la vuelta de Dick es el acto de un cobarde que se esconde detrás de una superstición que se llama destino o un ejemplo de lo que la fe en uno mismo puede conseguir. Quizás las dos cosas.

En «Oh Molly» pareceis el Dylan más acústico y campestre pero abandonais pronto ese sonido y lo que parecía una canción granjera se convierte en un rock pesado marca de la casa ¿es el sonido en el que os sentís cómodos?

Sí que nos sentimos cómodos en ese sonido, cuando vamos a la bajera y nos ponemos a to car sin plantearnos nada, nos sale esa vena entre paleta y punkarra que es Oh Molly!, de hecho es un tema que tocamos desde hace mucho en directo.

Me parece que Hoey & The Mussels es una de las banda sque mejor saben cerrar sus discos. Esta vez optais por un tema en la línea de los himnos religiosos de Johnny Cash ¿por qué?

Pusimos “Gospel” la última porque nos gustan las terminaciones reflexivas que, como en las mejores historias, te llevan al principio de vuelta otra vez. Esta canción al principio estaba montada como banda y con un punto, si me apuras, incluso un poco experimental, pero al final nos decidimos a grabarla de forma muy sencilla, con un piano natural y una voz prácticamente hablada manteniendo sus espacios. En cuanto a la letra, sí que tiene su parte de espiritualidad, por ejemplo, la última línea dice “Dame agua, para que me pueda ahogar”, es un poco como en el bautismo ahogar la vieja vida para volver a nacer, pero también podría significar el deseo de morirse, lo cual refleja la idea de todo el disco de tener o no tener fe en uno mismo.

Parece que en este disco habeis puesto más énfasis en las letras, en poetizarlas, llegar más adentro con muchas referencias literarias, incluso ¿es así?

No creemos que hayamos puesto más énfasis en las letras que en el anterior disco, sí que creemos que en este disco la fonética y las rimas son diferentes y ¡claro! hay referencias literarias y mitológicas, la más obvia es la referencia a la amistad en El Quijote de “My Own favourite scarab tale”. La literatura al fin y al cabo es contar historias y eso es lo que hacemos en nuestras letras.

El otro día oía en un reportaje de televisión que hoy en día no se puede hacer nada nuevo en el rock y que todo ya está inventado ¿creeis que es así? Y si es así ¿creeis que eso es malo?

 Yo creo que te podríamos contestar con lo que les dijo DECCA records a los Beatles para rechazarlos en su sello, según ellos hace 45 años la música de guitarras ya estaba pasada de moda… De todas formas nosotros lo único que pretendemos hacer es buenas canciones, algo fácil de decir y difícili de hacer.

Eduardo Izquierdo

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