Rutas Inéditas — 5 abril, 2011 at 0:00

Al Kooper y el bardo de Duluth

RUTAS INÉDITAS

En esta sección encontrarás textos no publicados en Ruta 66. Críticas de discos o libros, de conciertos,  artículos o entrevistas atemporales que por un motivo u otro no transitaron por la Ruta 66. Ahora ruedan en estas Rutas Inéditas……..

 

Que la grabación del órgano hammond de «Like A Rolling Stone» fuera producto de la casualidad y, podríamos decir que, de la pillería de Al Kooper, no deja de ser sorprendente. Casi podríamos asegurar, sin opción a equivocarnos, que la interpretación de Kooper es tan vital para dotar al tema de la fuerza que posee como la del propio Dylan. Cuenta el mismo Al, desde las páginas de su libro Backstage Passes: Rock And Roll Life In The Sixties, que apareció como simple observador por las sesiones de grabación que estaba realizando Bob Dylan el 16 de junio de 1965 – para el álbum Highway 61 Revisited – pensando que, con un poco de suerte, le dejarían grabar una guitarra. Sus esperanzas parecían muertas cuando oyó la manera de tocar de un jovencísimo Mike Bloomfield, pero el destino le había guardado un último e inesperado giro.

Cuando un avispado Kooper vio que Paul Griffin, pianista oficial de la sesión, dejaba libre el órgano y se ponía a grabar unas bases de piano, instó al productor Tom Wilson a que le dejara tocar el hammond, a pesar de no ser su instrumento habitual, a lo que Wilson respondió con un ya famoso “tú no eres un organista sino un guitarrista”. Pero Kooper no se iba a conformar con esa respuesta. La casualidad que hizo que Griffin se dejara el órgano encendido iba a poner en evidencia las dotes de visionario de Tom Wilson. Aprovechando un descuido del productor, el amigo Al grabó lo que se le había ocurrido para el tema haciéndose un hueco más que importante en la carerra del bardo de Hibbing. Cuando los músicos oyeron en la cabina lo que había grabado, mientras se instaba a Wilson a subir el órgano ante la negativa de éste, Dylan espetó un no menos histórico “no me digas lo que es un organista y lo que no. Sube de una vez el volumen del órgano”.

 

Pero, evidentemente, no acaba ahí la relación de nuestro protagonista y míster Dylan. Kooper tuvo el honor de ser uno de los músicos que acompañó al de Duluth en el histórico festival de Newport de 1965 en el que Dylan recibió la pitada más ruidosa de su carrera por su “traición” electrificando su música. A pesar de que grabaciones piratas y la reciente edición en DVD de la grabación en video con tomas nunca vistas demuestran que hubo división de opiniones, sí es cierto que Dylan sufrió uno de los peores momentos de su carrera. Y allí estaba Al, destacando en la interpretación de «Like A Rolling Stone» y, mucho más aún en la de una novísima «Phantom Engineer» que acabaría transformándose en «It Takes A Lot To Laugh». La confianza de Dylan en Kooper iba creciendo, y eso hizo que el de Brooklyn participara en las últimas sesiones de grabación de Highway 61 Revisited, entre julio y agosto de 1965. Tras actuar en varios conciertos como músico de acompañamiento sus carreras se separan unos meses hasta que el 30 de noviembre del mismo año se encuentran de nuevo para la primera de las sesiones de grabación de Blonde On Blonde. El disco se acabará de grabar en Nashville con la participación destacada, de nuevo, de Kooper.

 

A partir de ahí los caminos de ambos se alejaron aunque, repetidamente Dylan iría recurriendo al talento de Kooper a lo largo de los años. Como prueba están las sesiones de grabación de Self Portrait, del álbum Dylan, del disco New Morning que quiso producir el propio Kooper (y entre nosotros produjo realmente) – Bob Johnston productor titular se negó a pesar de sus aportaciones cosa que no impidió que Dylan diera a Kooper un especial agradecimiento-, de Empire Burlesque en el que toca la guitarra en «When The Nights Comes Falling From The Sky», de Knocked Out Loaded y de Under The Red Sky. Por no citar sus numerosas participaciones en actuaciones en directo del de Duluth. Su último punto de encuentro, aunque no sea físico, data del disco de rarezas de Kooper Rare & Well Done en el que se incluye «Went To See The Gipsy». El tema se grabó durante las sesiones de grabación del mencionado New Morning y aunque Dylan no estaba presente, Kooper aseguró que se había concebido para ser cantado por él. Un último capricho del destino.

Eduardo Izquierdo

Texto escrito para Desolation Post. Revista del foro oficial español de Bob Dylan.

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