Encuentros

Schizophrenic Spacers se despiden, no siempre puedes tener lo que quieres…

“Al principio la intención era hacer una extensión de un grupo de hard rock alternativo que formamos que se llamaba Tragaldabas, pero dándole más importancia a la imagen y cantando en inglés. El concepto era tener una banda con la potencia de The Who y la originalidad de Van Halen, esa ha sido siempre la idea principal y sobre todo, hacer en el escenario lo que tú deseas ver en otras bandas. Algo imprevisible, salirse un poco de la norma”.

 

Quien así se expresa es Sergio Martos, cantante, compositor y alma de Schizophrenic Spacers, una de las bandas más estrambóticas y originales de toda la escena nacional. Tras la edición de So Long (Milana Musica 2023) y tras 25 años de carrera ininterrumpida, el grupo decide decir basta y dejar los escenarios en una decisión dolorosa, pero no carente de cierta lógica. En esta casa siempre se les ha querido, reconociéndoles los méritos a una formación cuyo crecimiento siempre fue en línea ascendente. Por eso no nos vamos a ceñir a la típica entrevista de despedida, y vamos a realizar un artículo donde podamos celebrar esas más de dos décadas de música.

“Hay miles de anécdotas de los primeros días, ahora me rio de muchas, pero antes no, siempre he sido un poco gruñón. Recuerdo el día que el iluminado de Sergio me trajo a casa una bolsa de huesos de un animal muerto que se había encontrado en el campo y quería lavarlos en mi bañera para usarlo en el grupo, como parte del show. Pensé que estaba loco, pero al final ahí me tenías, limpiando con lejía unos huesos en el baño de casa”. Daniel Bañón es quien habla, guitarrista original de la banda y compañero de fechorías de un Martos que, en aquellos primeros tiempos, ya ideaba como teatralizar al máximo las apariciones en vivo del grupo:

“Me parecieron algo absolutamente fuera de su tiempo. Su cantante, un tal Lon Spitfire, hablaba una extraña mezcla entre castellano e inglés y en concierto era sorprendente. Escarbaba en un baúl para extraer de él calaveras, huesos y demás frikadas y cantaba como el mismísimo Diablo acompañado por una banda de campanillas. Sólidos, contundentes y con un montón de matices que los hacían muy diferentes del resto”. Quien así se expresa es Alfred Crespo, uno de los jefes de esta casa y buen conocedor de aquellos primeros pasos. Otro de los escribas ilustres que se quedó prendado con la banda al enfrentarse a su primera demo, fue Xavi Llop, que la reseñó para Mondo Sonoro: “Me preguntaba que habría detrás de ese nombre tan extraño y poco comercial. No mucho después les vi por primera vez en concierto, observando que apostaban por un espectáculo de inspiración glam. Admito que me incomodaba entonces que el cantante se dirigiera al público fingiendo acento extranjero. Aparte de ese detalle que abandonaron con el tiempo, la potencia de sus directos me parecía su mejor baza, porque la maqueta no tenía la profundidad de sonido que requería su propuesta”.

Foto: Cristian Bartolo

Siempre contracorriente, editaron su debut en vinilo cuando nadie lo hacía y se adelantaron en décadas, a los hoy tan exitosos grupos tributos, haciendo noches temáticas donde homenajeaban a sus héroes. Celebres fueron sus veladas dedicadas a Thin Lizzy, The Who o Van Halen: “Detrás de aquellos conciertos había un curro increíble. Semanas y semanas de ensayos para una sola noche, pero lo pasábamos de miedo” nos dice Sergio Martos, mientras que Alfred Crespo nos cuenta una anécdota atómica: “Cuando publicamos junto a Sergio como autor la autobiografía de Alice Cooper Group, las cosas cuadraron para que en la presentación madrileña estuviera el mismísimo Michael Bruce. Sin cortarse, los Spacers le propusieron tocar algún tema de Alice juntos. Acabaron haciendo un concierto entero, y al finalizar el guitarrista americano me pregunta: ¿De dónde dices que son? ¿De Barcelona? De Viladecans, le aclaré. El tipo me mira con cara de pasmo y me dice: Suenan mejor que el group en sus años de éxito”.

Ahora estamos muy acostumbrados a los grupos tributo, algunos de ellos teniendo incluso mucho más reconocimiento que los artistas con material original, pero entonces era una absoluta rareza. A propósito de esto que hablamos, El Sr Llop tiene más cosas que decir: “Siempre me impresionó su capacidad para adaptarse a distintas situaciones. En un pase en el FNAC se convirtieron en una excelente banda minimalista semi acústica. En la gira de estreno de uno de sus discos, se permitieron el lujo de tocar… ¡Who´s Next entero! Y además sonó de maravilla. Cuando invitaron a Pere Gené de Lone Star a cantar con ellos, despertaron a la bestia y la química fue brutal. Compartieron escenario respaldando a Johnny Burning y una vez más dieron la talla sobradamente. En la presentación del libro de Sergio Martos sobre la Alice Cooper Band, hicieron un espectacular mini set recreando la música y parafernalia de la banda de Alicia y en el Calella Rock Fest, sonaron tan compactos y afilados que, después, el cabeza de cartel Southside Johnny pareció un tipo sin rodaje, a pesar de su veteranía”.

Mientras los baterías iban y venían, el núcleo formado por Sergio, Manolo y Dani se rompería con la marcha de este último: “Reconozco que siempre he sido cauto a la hora de aventurarme con los grupos, y nunca me ha gustado la romántica idea de dejar trabajos para poder salir de gira. Tenía cargas económicas y obligaciones y no quise tirarme a la piscina”. Alberto Belmonte llega para suplir la marcha de Dani Bañón y tanto su estilo como su personalidad se ajusta como un guante dentro de un concepto en el que no es fácil encajar. El grupo iba puliendo su sonido grabando discos cada vez más inspirados. Otro de los hitos de su carrera llega con la grabación de Macumba Live At Last, su doble álbum en vivo. La mítica sala Rocksound, hogar del underground rockero de Barcelona, es la elegida para tan señalada fecha y Antonio Celeiro, santo patrón del lugar, lo recuerda de este modo: “Si no recuerdo mal, los Spacers llegaron a tocar en nuestro local como cuatro o cinco veces. Son de esas bandas especiales, quizás nunca hayan llegado a vivir de su música, pero han dejado un poso de respeto entre el público muy importante. Recuerdo el momento en que Sergio me dijo que querían grabar un disco en directo en Rocksound, desde la sala no lo dudamos ni un instante y nos pusimos manos a la obra para buscar fecha y llevarlo a cabo. Aquella noche es una de las más recordada por la parroquia de la sala”.

Foto: Xavi Mercadé

Que Hendrik Rover ha sido un personaje clave en el crecimiento del grupo es un hecho irrefutable. Sencillamente encontraron el socio perfecto para que, desde los estudios Guitar Town y con Hendrik en los controles, pudieran encontrar esa calidad de sonido que llevaban tanto tiempo buscando. El propio Hendrik nos cuenta: “Los Del Tonos tocábamos en Zaragoza y Sergio Martos se acercó desde Barcelona. A los Spacers los conocía de oídas y a Sergio de leerlo en el Ruta 66. Me había contactado por la posibilidad de grabar en Guitar Town y quería que nos conociésemos en persona. Al acabar el concierto charlamos un buen rato. Tiempo después, cuando ya le conocía más, entendí que me estaba haciendo un test de idoneidad (risas). Comprobamos que para las cosas importantes estábamos en la misma onda y meses después grabamos It Better Be Good. Desde el primer acorde de la primera canción, supe que este grupo me gustaba mucho, y el momento en el que vi por primera vez esos leggins de skay rojo en acción sobre el escenario, supe que me encontraba frente a un grupo atómico con mi frontman favorito del estado al frente. Después hemos grabado otros tres álbumes, un par de ep´s, hemos colaborado y lo que más me alegra, es que nos hemos convertido en familia en la distancia. Me da mucha rabia que precisamente ellos, hayan sido víctimas de la endémica estrechez de miras de la escena española, y cruzo los dedos para que esto no sea más que un punto y aparte”.

Tenemos que ir acabando este texto y lo hacemos con las palabras de otro de esos periodistas autorizados que ha mantenido con ellos una relación “especial”, Richard Royuela de Rockzone ha insistido en dedicarles unas palabras: “Mantengo una relación cordial con la banda y estrecha con Sergio Martos. Y conocerlo a él es en cierta medida, conocer a los Spacers. Un tío adorable, con una cultura musical estratosférica… pero al que a veces estrangularías. Y así es como veo también al grupo. Ellos han sido desde el minuto cero una banda única, con la que ha sido imposible encontrarles un paralelismo en todo este país, mucho mejores que lo que los prejuicios de tantos no han querido ver, pero que han vivido demasiado encerrados en su propio mundo, con una pequeña arrogancia e indefinición estilística que no les ha ayudado mucho. Y sabe mal porque debían haber llegado más lejos, y hay un público potencial, especialmente desde que se pasaron al castellano, que la banda nunca supo. Una pena, pero joder ¿Cómo puede llegar a algo una formación que a estas alturas tengo que comprobar cómo se escribe? Aun así felicidades por esta carrera, no os iréis dejando indiferencia en quienes os han conocido, y eso es muchísimo hoy en día”.

Foto: Cristian Bertolo

EN LA CARRETERA…

La vida en la carretera ¿Qué podemos decir? El máximo exponente de cualquier banda de rock´n´roll, seguramente sea el escenario, y no son pocos los que comentan que ese era el hábitat, donde podías darte cuenta del poder total y absoluto de los Spacers. Compañeros de ruta nos han hablado de sus impresiones sobre la banda pero antes, un promotor tan autorizado como Juan Cacheda tiene mucho que decir: “Llevaba mucho tiempo siguiéndolos hasta que un día sucedió lo inevitable: Intentar traerlos a tocar aquí abajo, a Andalucía… ¡Y vinieron! Después de esa primera vez, volverían unas cuantas veces más, pero en esa primera toma de contacto tuve claro dos cosas: Sabían lo que se hacían y además les daba igual lo que tú pudieras pensar. Iban a la suya y esas para mí, son cualidades fundamentales en un grupo. Me da igual lo bueno que seas técnicamente, me la suda que tengas o no una imagen molona, llevo demasiado tiempo en esto para tener claro que las canciones, son tan importantes como la actitud que las defiende y los Spacers lo tienen. Así de sencillo. Canciones y cojones ¿Lo han intentado y no ha salido como esperaban? Yo creo honestamente que sí salió, que lo que hicieron era lo que querían hacer. La cuestión era tocar la música que aman y eso les ha quedado ni que pintado. Siempre consiguieron que el público saliera de sus shows con una sonrisa en la cara y con la sensación de haber pasado un buen rato ¿Cuántos grupos pueden lograr ese objetivo? ¿No es eso rock and roll? Se van, pero seguro que estarán dispuestos a dejarse liar cuando cualquiera de los que montan conciertos, les llamen para ir donde corresponda”.

La camaradería y admiración que ellos han sentido por otros compañeros de profesión siempre ha estado ahí. Han teloneado a multitud de sus héroes, en algunas ocasiones poniendo en aprietos al cabeza de cartel. Jamás olvidaré las palabras que Kevn Kinney, líder de Drivin N´Cryin´ les dedicó después de que el grupo abriese para los americanos en la sala KGB de Barcelona, y Sergio incluso, se atreviera a cantar con Kinney uno de sus clásicos, «Built A Fire»: “Sorprendentes y tremendamente sólidos y menudo frontman… ¡Sergio es como Paul Rodgers! ¡Cuando ha cantado conmigo y lo he visto salir con ese empuje incluso me ha asustado!”.

Wayne Kramer, Fishbone, Rock City Morgue o Raging Slab son otros con los que han compartido escenario, y precisamente gracias a estos últimos, o mejor dicho, a la música de la banda de Greg y la añorada Elyse, los conoció Raul Guerrero, guitarrista y cantante de Bourbon: “Me acerqué a ellos a través de una reseña que leí de su tercer largo Give´em What They Need. Y lo hice porque en ella hablaban  de que habían hecho una versión del tema «That Ain´t What I Mean» de Raging Slab, y mi obsesión por esa banda que por supuesto todavía continúa, hacía que cualquier cosa relacionada con ellos captara mi atención. Lo que no me esperaba, era encontrarme con una banda tan personal, inquieta y con muchas más aristas de las que a priori, pudiera parecer. Allí había hard rock en todo su esplendor, ecos de Van Halen y Frank Zappa, una voz que me hacía pensar en los grandes de la música negra y un guitarrista que me atrevería a decir es de los mejores del país. Una coctelera de lo más curiosa y efectiva. Con el tiempo nos conocimos y nos hicimos amigos, además hemos compartido escenario unas cuantas veces, y siempre ha sido una experiencia increíble. Sus visitas al sur siempre son unos de mis momentos favoritos del año y la verdad es que me niego a pensar que eso se ha podido acabar.”

El maldito underground que tan cruel es con nuestros músicos, también sirve para encuentros tan bonitos y fructíferos como ese entre dos de las bandas más especiales de nuestra escena. Kleejoss Band también podrían decir que son hermanos de carretera con los Spacers. Maños y catalanes han compartido mucho como nos recuerdan Luis, guitarra y voz y Joss, batería de la incombustible banda de Zaragoza: “Sería imposible escribir la historia de nuestra banda sin mencionar a los Spacers. Desde aquella lejana vez que tocamos en Barcelona presentando Villa Modesta en la sala Rocksound, nos convertimos en bandas casi inseparables. Hemos compartido escenario con ellos infinidad de veces, ya sea en festivales o presentaciones de discos y les admiramos profundamente porque para nosotros, fueron unos pioneros. Cuando Kleejoss empezamos, ellos ya llevaban más de una década partiéndose la cara en salas de todo el país y lanzando discos realmente buenos. Tienen uno de los mejores directos que se pueden ver en la actualidad pero sobretodo, son profundamente originales. Tienen un sonido absolutamente propio y cada uno de sus integrantes, posee una personalidad especial que logran plasmar en sus canciones, algo que no es nada fácil. Vivimos con ellos historias paralelas en escenarios y estudios. Tocamos en las mismas salas y a ambos nos gusta grabar con Hendrik Rover, estamos seguros que sin los Spacers la historia de Kleejoss Band sería muy diferente, seguramente peor. Les estamos muy agradecidos por toda la ayuda que nos han prestado siempre, y esperamos que algunas de estas líneas les hagan reflexionar ¡Son muy necesarios!”.

 

El recorrido entre compañeros de fatigas podría alargarse hasta el infinito, pero vamos a dejarlo con las palabras de Miguel Moral de Renegados. Una exquisita colaboración en el último largo de la banda y escenarios compartidos hace de la suya, otra de esas opiniones autorizadas: “¿Cómo descubrí a la banda? ¡Por casualidad! Me topé con el clip de «Chef´s Friend» en Youtube y me encantó. Me pareció divertido y muy original ¡A partir de ahí comencé a buscar más videos, busqué también los discos y me dio la fiebre Spacers! Poco después, David de Manalishi Management estaba buscando bandas para su garito en la playa de Ereaga, en Getxo y no perdí la oportunidad de hablarle de esa banda que tanto me había impresionado. Le gustaron y al poco tiempo pude por fin verles cerca de casa… ¡Y me quedé alucinado! Hicieron un concierto impresionante con una solidez y soltura arrolladora. Lo que más me impresionó, fue el manejo de Sergio Martos como maestro de ceremonias y director de orquesta; como una especie de Rob Tyner excedido en su papel. Aquel público no era fácil, muy variopinto, en verano, en una playa y se los metieron en el bolsillo de manera aplastante. Después de ver cómo se las gastaban en directo, solo me rondaba una cosa por la cabeza: Quiero tocar con estos tíos. Meses después volvieron al norte y ahí estábamos Renegados compartiendo cartel con una de las mejores bandas que he visto nunca. Una maravilla”.  Y acabamos con un recuerdo de Daniel Bañón, su guitarrista original, sobre un momento especial de aquellos años de escenario al lado de los Spacers: “Muchos recuerdos… Quizás la noche que abrimos para Fishbone, una banda que nos encantaba a todos. Estar tocando y mirar a un lado del escenario, y ver a Angelo Moore con una sonrisa de oreja a oreja mientras tocábamos es algo que nunca olvidaré”.

 

Texto: Andrés Martínez

 

Pero, qué significa SPACERS?

Selecta Pandilla Adorable de Cabroncetes Especiales Retorcidos y Sobresalientes. El acrónimo que nunca fue, pero podría haber sido.

Selectos por gusto, por artesanía, por pasión y también por un buen par de cojones. Del muslo de Júpiter están hechos solo unos pocos y los Spacers están en esa selecta minoría.

Pandilla, como las bandas más clásicas. Un gang en toda regla. Ellos contra el mundo y el mundo contra ellos. Ganamos los demás.

Adorables por motivos obvios ¿Qué music head que se precie no adoraría a semejantes biblias del rock and roll, que además son capaces de destilar sus conocimientos enciclopédicos en canciones atemporales que cubren un espectro tan amplio como el horizonte?

Cabroncetes. Sí son unos cabroncetes. Te invitan a tocar con ellos y dejan la habitación donde se encuentra la cejilla (muy necesaria si eres guitarrista que toca en afinación estándar, ya que ellos tocan un tono por debajo) cerrada con llave. Cuando te das cuenta de que la necesitas, ya estás tocando con ellos en escena y el despropósito puede ser considerable. También desenchufan los amplificadores cuando saltas emocionado a tocar el primer tema con ellos, les dan patadas a los cables de los pedales para que el sonido de tu guitarra desaparezca… un momento, igual todos esos desaguisados fueron responsabilidad mía y solo me apetecía insultarles. Con cariño, va a ser esto creo yo.

Especiales, como un trébol de cuatro hojas o un mes entero sin llover en Londres. Bandas buenas hay muchas. Especiales no. Ellos son ambas cosas. De hecho, no son especiales, son únicos y haber compartido tanto con ellos ha sido uno de los grandes privilegios de mi vida.

Retorcidos. Schizophrenic Spacers. Con ese nombre ¿Hace falta entrar en más detalles? Bendito retorcimiento para no caer en los clichés una y mil veces regurgitados por los centenares de bandas de rock simplón que llevan asolando el panorama musical desde que Elvis comenzó a menear las caderas.

Sobresalientes. Por todo lo anteriormente mencionado y por mucho más. Realmente sobresalen entre las bandas más notables, no están al mismo nivel. Sudor, lagrimas, risas, emoción, peleas, subidones, bajonazos, pericia técnica, nivelada con el rechazo a lo meramente exhibicionista. Una banda de la que se puede decir que cuando la crearon, rompieron el molde. No va a haber otra igual.

 

Brindemos por sus logros y por haber sido participes de lo que han compartido con nosotros.

So Long Spacers. Y larga vida al gran legado que dejáis.

Texto: Javier H. Ayensa

 

Concierto de despedida el 10 de febrero en la sala Upload en Barcelona.

 

 

 

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