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Zombie Birdhouse, el disco más controvertido de Iggy Pop

EXPERIMENTACIÓN MUSICAL E IMAGINERÍA VUDÚ

En 1982, Iggy Pop se encontraba con su reputación musical por los suelos desde el punto de vista comercial.

 Terminado el tour de su álbum “Party” (1981), la discográfica Arista, que había hecho una importante inversión para el disco, no tuvo ningún interés en renovar el contrato de Iggy.  “Party” no anduvo lo bien que esperaban, pese al relativo éxito de “Bang Bang” (que fue un hit menor en discotecas), por lo que decidieron prescindir de los servicios de Mr. Pop.

Sin contrato discográfico, Iggy se encontró en una posición de libertad, sin presiones para lograr un “hit” y pudiendo plasmar sus inquietudes artísticas en “Zombie Birdhouse”, un trabajo Avant-Garde, uno de sus discos más oscuros y audaces, el cual se encontraba adelantado a su tiempo, incursionando en una extraña poética dentro de un marco de experimentación en el estudio de grabación, demostrando un deseo de desafiar sus propias expectativas, tal vez como su amigo David Bowie había realizado con emprendimientos como su EP “Baal” (febrero de 1982).

Ello significó para Pop, la oportunidad de grabar un álbum sin tener que sufrir las presiones de los sellos tradicionales. A esta altura, todavía se encontraba tratando de definir su identidad solista y, en ese sentido, “Zombie Birdhouse” se configura como uno de los capítulos imprescindibles dentro de su rica y variada discografía. En el disco, El Iguano abandonó por completo los límites estilísticos, alcanzando en este trabajo uno de sus picos creativos hasta la fecha.

A fines de 1981, Chris Stein, co fundador y guitarrista de Blondie, decidió lanzar su propio sello independiente – Animal Records- para editar material de músicos underground de New York. Por sugerencia de su compañero de banda, el batería Clem Burke, Stein decidió ofrecer a Iggy Pop un contrato de grabación -por un solo álbum-, oferta que El Iguano no dudó en aceptar. El guitarra de Blondie estaba dispuesto a financiarle un álbum, en un momento en que ninguna grabadora tenía intención de hacerlo.

Al año siguiente, Mr. Pop se trasladó a Brooklyn y dedicó parte de 1982 a redactar “I Need More”, un trabajo autobiográfico repleto de anécdotas y escrito en colaboración con la periodista Anne Weher.

Rob Duprey (ex The Mumps), Clem Burke y el propio Stein fueron la banda de apoyo de Iggy en “Zombie Birdhouse”.

A principios de ese año, Iggy y su guitarrista Rob Duprey -el mejor guitarra que tuvo en su carrera solista, y que ya había tocado en su disco anterior-, comenzaron a trabajar en material inédito, básicamente en el estudio casero montado en el apartamento de Rob en la 6ta. Avenida de Manhattan. Pop se había mudado a un pequeño departamento en Brooklyn junto a su novia -durante el periodo ´77/´82-, la fotógrafa Esther Friedman, y comenzó a pasar más tiempo con su hijo Eric, de doce años en esa época, repartiendo el niño su tiempo entre la residencia de su padre y un colegio privado al cual asistía.

Para la preparación del álbum, Iggy pasó seis semanas en la morada de Duprey, experimentado con el nuevo material, llevando El Iguano allí una existencia algo caótica.

Cuando se encontraba en su apartamento en Brooklyn, la vida de Pop era más organizada; su novia Esther le dejaba un presupuesto diario de 20 dólares para su sustento, el cual se lo entregaba cada mañana, a la manera que David Bowie acostumbraba hacer durante la estadía de la mítica dupla en Berlín.

El disco “Zombie Birdhouse”, fue grabado en junio de 1982, con un bajo presupuesto, en los Blank Tapes -un estudio barato de 16 canales en Nueva York- con Chris Stein en el bajo y Clem Burke a la batería y producido por el mismo Stein. También contó con la participación del citado Duprey, quien co escribió algunos temas del LP y tocó guitarras, teclados e hizo coros.

El álbum se editó en septiembre de 1982, promocionado en un comunicado de prensa como “una mezcla de drones, afrobeats y letras en forma libre”

Luego de su lanzamiento, el disco no tuvo ningún mínimo suceso comercial, además de haber sido destrozado por la crítica especializada de la época. También esto supuso el colapso de Animal Records.

El libro “I Need More” fue publicado finalmente, poco después de la edición del “Zombie Birdhouse” en septiembre del mismo año, aprovechando la edición del mismo. Contaba con una introducción escrita por Andy Warhol, imágenes, letras de canciones y poemas inéditos de Mr. Pop.

Consultado años después sobre este álbum, Iggy señalaría: “No me siento a escuchar mis discos, pero cuando oigo éste creo que es bastante bueno. Supuso un punto de inflexión para mi. Cuando lo grabé estaba buscando mi propio camino. Una cosa buena que creo que tengo es que he publicado bastantes discos, …y nunca pienso algo como “Oh, esto funcionó muy bien hace dos años, creo que voy a hacerlo de nuevo”. Yo nunca actúo así. En este álbum, noté que tenía problemas artísticos. Debía probar otras cosas y lo hice…. Estaba experimentando en esa dirección y jugando con distintos instrumentos. No quería grabar un disco sólo de guitarra, guitarra y guitarra, y las letras empezaron a tratar más de temas de actualidad, de noticias, porque yo era muy pobre, no tenía dinero y la principal manera de distraerme, aparte de sexo y drogas, básicamente eran los informativos de televisión y los periódicos. Fue un álbum de cambio. Lo que más recuerdo de él y de lo que en cierta forma me enorgullezco es que vivía en Brooklyn porque no tenía bastante dinero para vivir en Manhattan, que es donde grabábamos el disco, y la forma en que iba a trabajar era en metro. Iba como cualquier trabajador, cogido de la barra, a hacer mi disco. Me siento orgulloso de haberlo hecho una vez, pero no quiero repertirlo nunca más”.

Con relación a su trabajo con Chris Stein, Pop, nuestro héroe declaró: “No fue mal. Fumaba mucho sensi. Un gran jarro de sensimila, ¿sabes? Una droga muy fuerte. Fue la única persona en el mundo que se atrevió a grabarme un disco. Tuve mucha suerte, nadie más quería hacerlo. Fue otro caso temprano de disco independiente”.

Al término de la grabación de “Zombie Birdhouse”, Iggy viajó a Haití en el verano del ´82, a fin de terminar su autobiografía con Anne Wehrer y en seguida pasar unas vacaciones y tomarse unas fotos para la portada y el arte del disco junto a su novia Esther. En la misma, Pop aparece sentado en la mesa de un café con unas botellas de bebidas gaseosas y mostrando una actitud relajada, en un lugar exótico junto a nativos de la zona.

De acuerdo al testimonio de Weher, Mr. Pop se encontraba, en ese tiempo, en una situación complicada a nivel de sus excesos.

La pareja permaneció en la isla por un periodo de tres meses, el cual, según la novia de El iguano en ese entonces, se transformó, de una inicial e idílica etapa de vacaciones a una pavorosa espiral descendente, una pesadilla de vudú, zombies y Tontons Macoutes -el grupo paramilitar asesino al servicio del dictador de Haití en el poder en ese momento, Baby Doc Duvalier-.

Durante las primeras semanas, Iggy y su novia Esther disfrutaron de unas felices vacaciones en Puerto Príncipe, alojados en las lujosas instalaciones del Habitation LeClerc (un hotel, que en el período colonial fuera propiedad de la hermana de Napoleón Bonaparte), situado en el medio de un gran jardín botánico, donde pudieron contactar a proveedores de sustancias non sanctas.

El dictador de Haití, había anclado su barco al lado del bar principal de la isla, cuyo propietario ofrecía tragos por cuenta de la casa, en especial a Iggy.

Luego, la pareja decidió trasladarse y pasar un tiempo en Jacmel, una pequeña ciudad costera aislada, llena de mansiones al estilo colonial francés del siglo XIX. Días después, los tórtolos consiguieron contactar a un nativo del lugar que se ofreció para llevarlos a una sesión de vudú, todo en el más absoluto sigilo, dado que dicha práctica estaba prohibida por el estricto régimen de Baby Doc.

Iggy y Esther se sentaron en la oscuridad, bajo la atenta mirada de los moradores locales, tomando cierto tipo de bebida fermentada potente y desconocida, dispuestos a asistir sólo a una alegre velada de danza un sábado a la noche.

Entonces, los músicos locales comenzaron a redoblar sus tambores y se entregaron a un ritmo hipnótico. Al escuchar el sonido, Pop se levantó y saltó, ignorando los pedidos de su pareja para que se quedara al lado de ella. Luego, se arrancó su camiseta, saltó en el medio del círculo de juerguistas y comenzó a danzar. Rápidamente nuestro héroe atrajo a un grupo de chicas haitianas y todos empezaron a bailar juntos. Pero cuando Esther se dió vuelta, pudo ver que el sacerdote responsable de la ceremonia se encontraba mirando fijamente a Iggy. Murmuraba algo, indignado con la interrupción de su rito. Esther fue corriendo hasta Iggy y le gritó que se fueran ya de ese lugar, arrastrándolo.

“Fue siniestro, -recuerda ella-, y allí…durante los siguientes tres meses, todo comenzó a salirse de control”.

En efecto. Esther pasó a estar cada vez más asustada con el ambiente que los rodeaba. A la noche, percibía siempre que había figuras misteriosas alrededor, con apenas los ojos visibles en la oscuridad, de los cuales estaba convencida que eran zombies.

La novia de Iggy comenzó a notar que El iguano estaba distribuyendo sus bienes. Primero, fue una guitarra que desapareció. En seguida, él se deshizo de buena parte de su dinero y de casi toda su ropa. Luego, sólo le quedaron sus últimos 200 dólares.

Cierta noche, Esther, que había contratado a un guía de la zona para vigilar a Mr. Pop, descubrió que éste había desaparecido. Se adentró en un automóvil en la noche junto al nativo y finalmente consiguió localizar a su novio, que se encontraba bailando en un bar con unas prostitutas locales. Ya era tarde, pues, a pesar de los gritos de su novia, Iggy había distribuido entre las profesionales sus últimos recursos, quedándose sin un centavo.

De vuelta a su alojamiento, con el guía al volante, la pareja se durmió, cuando de repente repentinamente pudieron ver por la ventana del auto a varios rostros mirándolos fijamente. Esther comenzó a gritar: “Nos van a matar!”. El conductor, alarmado con tamaña histeria, terminó girando el volante chocando contra un muro de piedra y sufriendo heridas. Como resultado de la maniobra, Iggy fue eyectado, estrellándose contra dicha pared, padeciendo la fractura de tres costillas.

En las semanas subsiguientes, la novia de El Iguano, consiguió un empleo a fin de poder juntar algo de dinero, como asistente de un dentista belga llamado Pierre, especializado en extracciones dentales a precios populares, mientras Iggy vagaba por el lugar en contacto con los nativos de la zona.

Pero todo acabó de pronto, cuando el dentista fue asesinado por los Tontons Macoutes, debido a que el mismo estaba compitiendo con el dentista local.

Fue ahí que Esther terminó convencida de que el sacerdote vudú había echado un maleficio sobre ellos. Intentó varias veces escapar de allí, pero cada vez que intentaban dirigirse al aeropuerto, algo los detenía, con un Iggy cada vez más perturbado mentalmente y además enfermo.

A estas alturas, la mujer de Pop, comenzó a telefonear a todos sus amigos por el mundo, incluyendo al agente de Iggy, a fin de que les pudieran enviar dinero para poder pagar sus deudas en Haití y reservar un vuelo para retornar a casa. Al mismo tiempo, Mr. Pop se encontraba en un estado etílico preocupante, amén de irascible e incapaz de ejercer sus funciones más básicas, lo que no le impidió escaparse varias noches a realizar tropelías varias.

Por consejo de un amigo de Haití que le indicó que los dos habían sido víctimas de una maldición vudú, Esther, mientras su pareja dormía, decidió tomar una tijera y cortar suavemente de punta a punta la camiseta amarilla que Iggy venía usando desde el inicio de estas particulares vacaciones. Tomó el resto de las ropas que Pop vistió durante su estadía en Haití y procedió a prenderlas fuego, logrando teóricamente de esta forma quebrar el maleficio.

Finalmente, Esther consiguió comprar unos pasajes con una tarjeta de crédito prestada y colocó a Iggy en un vuelo rumbo a Los Angeles. Su mayor preocupación era que no le autorizaran a El Iguano a ingresar al avión, dado que el mismo se encontraba literalmente delirando. Al mismo tiempo, la mujer procuró atención médica para Iggy, logrando internarlo en Northridge, un hospital psiquiátrico en L.A., donde permaneció al menos una semana con un tratamiento para desintoxicar su cuerpo del cóctel de drogas que había ingerido durante su estancia en la isla. Luego del mismo, se encontraría con ella en Brooklyn.

Fue probablemente durante su permanencia en Northridge que Pop tomó la decisión de dar un punto final a su estilo de vida autodestructivo. Pero estaba la cuestión omnipresente de la falta de dinero. Y su única forma de hacerlo era tocando en vivo.

El disco “Zombie Birdhouse” conllevó una gira de Iggy, con una banda conformada por Rob Duprey (guitarra) Frank Infante (ex Blondie, guitarra), Michael Page (bajo) y Larry Mysliewicz (batería). Las ventas del disco no mejoraron las de los anteriores, el Punk llevaba varios años muerto y el estado de salud de Pop continuaba sin poder ser calificado precisamente de óptimo.

Después de girar por todo Estados Unidos entre octubre y diciembre de 1982, el tour saltó el Atlántico para tocar en París y Londres, ciudad donde Iggy en un show fue importunado por los Hells Angels locales. Luego el grupo viajó a Newcastle, donde el 17 de diciembre, Pop hizo una memorable aparición en el show musical de TV “The Tube”, donde interpretó dos tracks de su nuevo disco, “Run Like A Villain” y “Eat Or be Eaten”, así como “Sixteen” de su LP “Lust For Life”. Previamente, en la prueba de sonido, al fin del pasaje de uno de los temas, cayó de espaldas contra la batería, arruinando la disposición de los micrófonos.

Luego de una cierta pausa, la gira continuó en enero de 1983 bajo el profético nombre de “The Breaking Point”, por Hawaii, Australia y Japón.

En un show en Tokio, conoció a su futura esposa, la japonesa Suchi, la cual, junto a las nutritivas regalías que recibió ese año por la versión que Bowie hiciera de su tema “China Girl” -incluido en su multiventas “Let´s Dance”-, le posibilitó a Iggy comenzar a alcanzar una cierta estabilidad afectiva y financiera, desconocida hasta ese entonces por él.

TRIP VINÍLICO

“Zombie Birdhouse”:

Escuchando el disco, el mismo se abre con el poderoso track y uno de los puntos altos del mismo, el simple “Run Like a Villain”, con su combinación del bombardeo de guitarras de Duprey y un beat semi tribal junto a la enérgica voz de Iggy, capturados por la producción de Stein. Le sigue la minimalista “The Villagers” acompañado por un Iggy cantando a desgano una descriptiva y sombría letra sobre pobladores de un incierto territorio.

A continuación, está la cuasi New Wave “Angry Hills”, con un sentido estribillo. A pesar de que en la contraportada del álbum se anunciaba que “No hay sintetizadores en este disco”,  se nos aparece la claustrofóbica y reverberante “Life of Work”, pieza Post Punk con su sonido de drones electrónicos y su alienante y cuasi existencialista letra donde el autor se interroga: “What do you do with a life of work? Face it in the morning” (“Qué haces con una vida de trabajo? La enfrentas en la mañana”). “The Ballad Of Cookie Mcbride” es una especie de country electrónico a un ritmo trotón y despreocupado. La sentimental y reposada “Ordinary Bummer”, puede entenderse, según el propio Iggy “como una versión temprana de cosas que compuse después como “Candy”, que es más romántica, más melódica, más basada en la melodía”. La canción contiene la profética línea: “And sometimes from something very bad comes something very good. In a quiet year of mine” (“Y a veces de algo muy malo, surge algo muy bueno. En un año tranquilo mio”).

La cara B del álbum comienza con la infecciosa “Eat Or Be Eaten”, dominada por un sonido de teclados, con sus referencias a tribus y cazadores. En seguida, tenemos a la potente “Bulldozer”, con su gran riff de guitarra cortesía de Rob Duprey, que nos devuelve por un momento a El Iguano más “Killer” y detroitiano. Luego viene la tierna y melancólica “Platonic”, con un Pop en plan crooner. La algo fallida “The Horse Song”, sin embargo cuenta con zumbeante guitarra. A posteriori, tenemos la paranoide y experimental “Watching The News”, que cuenta con efectos de sonido y martilleante percusión, con Iggy recitando y gritando su críptica letra enmarcada en la guerra fría. Cierra el disco la rítmica “Street Crazies”, influenciada por ritmos africanos, con bongós y silbeantes teclados, todo en en plan banda sonora para una hipotética “caravana del desierto”.

El track inédito, “Pain and Suffering”, exhibe la típica inflexión vocal en tonos graves de Iggy, incluyendo a Debby Harry de Blondie en coros.

Luego de su edición originaria en 1982, el LP fue olvidado por casi 40 años, hasta que una versión remasterizada del mismo fue reeditada a mediados de 2019, junto a una edición limitada del simple “The Villagers”, el cual incluía en su cara B, el mencionado “Pain and Suffering”, tema que fue originalmente escrito para el film animado canadiense de 1983 “Rock & Rule”, pero que permanecía inédito hasta ese momento.

También se editó un video animado de su tema “Run Like A Villain”, todo ello demostrando un renovado interés y hasta un redescubrimiento por parte de los oyentes de esta gema sonora de El Iguano, ignorada en su momento, cuasi oculta por el tiempo.

Luego de casi cuatro décadas injustamente olvidado por la crítica y el gran público, el disco aparece más relevante e influyente que nunca, como si se hubiera anticipado en su temática y sonido al paisaje de la sociedad actual, contando con los temas más innovadores y arriesgados, que Pop haya hecho en su carrera solista, amén de su apasionada y expresiva interpretación vocal, presente en el mismo.

Además, los seguidores más fieles de Iggy Pop (como quien suscribe), consideran a “Zombie Birdhouse” como su mejor álbum.

¿Y Uds. qué opinan, amigos?

 

Bibliografía consultada:  «Iggy Pop:Open Up and Bleed», Paul Trynka, Crown, 2008

 

 Texto: Augusto de Lázzari

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