Rutas Inéditas

Dani LLamas desentraña su nuevo disco canción a canción

Referente indiscutible de una generación, Dani Llamas lideró la banda G.A.S. Drummers durante más de una década, imprimiendo carácter y criterio a unas ideas comprometidas en lo social y político bajo un sonido que se desmarcaba con creces de la línea habitual del punk/power-punk hecho aquí. Más apaciguado en cuanto a sonoridad, Llamas ha seguido creciendo como músico y compositor con una carrera más cercana a algunos de los músicos con los que ha compartido escenario como The Posies, Grant Hart, Micah P. Hinson, Greg Dullli, Dave Smalley, The Posies, Damien Jurado, The Sadies, Thalia Zedek, Ken Stringfellow, etc.

Mañana se publica su esperado nuevo disco «La Verdad» (Wild Punk Records), y nos ha brindado en exclusiva su propio repaso personal a cada uno de los temas del disco.

1) Se Canta A Lo Que Se Pierde

Era una antigua canción de folk oscura que reinterpreté con mucho más músculo y pesadez con la banda en el estudio. Imaginaba a Retribution Gospel Choir, The Drones o 16 Horsepower perdidos en una gañanía de una viña de Jerez. Utilicé algunas frases de cantiñas flamencas antiguas, de cuando las cantaban en el campo, los cardadores, los aguadores. Me acordaba de aquellos campesinos a los que asesinaron solo por querer saber leer y escribir. El título se lo debo a Antonio Machado.

2) Fandangos De La Libertad

La verdad en la música está en muy pocos sitios. Sin duda en la garganta de Manuel De Los Santos, Agujetas, está la verdad. Me atreví a usar unos antiguos fandangos que él solía cantar y llevármelos a un campo sonoro más amplio y luminoso. Usé una guitarra de 12 cuerdas para acercarlo a los Byrds. El tiempo medio, las palmas, los sintes de apoyo consiguen crear un puente de plata que cruza de Jerez a la California de 1964 en adelante.

3) Fui Piedra

Esta fue la canción que catapultó la composición del resto del álbum. Estaba escuchando mucho las soleás de La Niña De Los Peines y pensé que esa letra era tan brutal que podía ser una buena manera de hincarle el diente definitivamente al castellano. Transformamos una soleá en un tema pop, pero la estructura y la progresión de acordes de la soleá permanece intacta. Le quisimos dar cuerpo a las guitarras con fuzz, un groove en el bajo bestial y mucho misterio en los sintes, que nos lleva a pensar más en los 60 que en la última mitad del XIX en Jerez, cuando la Serneta popularizó esa estrofa de la piedra.

4) Pozo De La Víbora

Es una canción que narra de una manera muy pura una historia tan común en una España oscura de la que no hace tanto. Estoy muy orgulloso de haber parido esta canción, es de mis preferidas de todas las que he hecho jamás. Llamé a The New Raemon para que me prestara su voz en algunas partes y el resultado es bestial. Hay un equilibrio misterioso entre tensión y luz. Esa canción te araña.

5) El Salto Al Cielo

Imaginé unas alegrías pasadas por The Jam, Stiff Little Fingers o por el primer Elvis Costello. El Salto Al Cielo es un lugar real de las afueras de Jerez. Es un cortijo donde los monjes cartujos muy mayores se iban a esperar la muerte. Me flipa también el uso de la 12 cuerdas y la amplitud de los teclados y sintes, que es lo que le da ese soniquete powerpop, y la base tan propia de mi gente del punk rock. Nunca unas alegrías de Cádiz habían sonado tan Punk Rock 77.

6) En Un Vergel

A mí esta canción me recuerda a mi querencia por la música contestataria sudamericana. Usé cierta inspiración en la figura de la gran Mercedes Sosa y empecé a probar algunas partes de seguiriyas antiguas en las estrofas. Al final el tema me invitaba a abrirme a la psicodelia pop, y así remato con aquello de “Desde el cielo me miran las estrellas, me escuchan los luceros”.

Foto: Julián Ochoa

7) Caulina

Mi canción preferida de este disco. Cuenta una historia real. En 1892 campesinos sin tierra asaltaron la ciudad de Jerez y declararon el comunismo libertario durante unas cuantas horas, hasta que el ejercito aplastó la revuelta y apresó a más de 200 personas. A 4 de ellas se las ajustició en público a garrote vil. En todo el mundo, publicaciones anarquistas de la época juraron vengar a los mártires mediante la acción directa. La leyenda dice que se esperaban refuerzos de cientos de jornaleros que vendrían desde los llanos de Caulina. Esos refuerzos nunca llegaron.
Fue la primera canción que escribí en castellano.

8) Ay Amor

Es muy curioso tener una canción así de power pop creciente que me recuerda al bueno de Chris Walla o a Ryan Adams, pero que si indagas lleva algún verso que han cantado antes Pansequito, Manuel Sordera Tío Borrico o José Mercé. Reconozco que este juego me encanta, y que canciones así son de un gustazo enorme de tocar en directo con la banda.

9) Con El Viento Y Con El Agua

Sin lugar a dudas, esta fue la canción más difícil de hacer del disco. Por un lado, yo tenía la intención absoluta de hacer algo del maestro José Domínguez, El Cabrero. Le dije a mi amigo Alberto de colaborar y me propuso el reto de hacerlo en el compás de la soleá por bulería. Yo quería apartarme del flamenco, para no resultar obsceno ni obvio. Al final hemos llegado a un punto entre Wovenhand o Nick Cave, medio spoken word que estoy deseando de hacer en directo, y de soltar la guitarra y hacerla solo sosteniendo el micro, a lo crooner.

10) La Verdad

La última canción del disco tenía que ser una que tuviera mi sello propio de siempre, como para demostrar a la gente que, después del viaje que les he obligado a hacer, sigo siendo yo. Ahora bien, he utilizado algunos versos que ya cantó por ejemplo Pericón de Cádiz. Para mí es una canción redonda. Me deja un gran sabor de boca y me ayuda a aterrizar el disco y desearle a los pasajeros que vuelvan pronto a confiar en este humilde escritor de canciones.

Texto: Dani Llamas

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