Vivos — 18 diciembre, 2018 at 12:48

Rosendo – Bec! (Bilbao)

Noche de cenas de empresa. Se aproximan las fechas navideñas y el calendario deja claro que este es el fin de semana adecuado para ese compromiso (grato o ingrato, eso ya depende de cada uno). Pero hubo muchos que prefirieron tirar de procrastinación pura y dura. Adiós cena semi obligada y hola a una cita en la que miles no quisieron faltar. La gira de despedida de ROSENDO, “Mi tiempo, señorías”, 45 años de carrera que va tocando a su fin. Mucho tiempo, muchas canciones, más conciertos y muchos más fans irredentos, fieles como sólo se puede ser fiel a una idea como filosofía de vida: el Rock.

Tras el concierto de Bilbao sólo restaban el de Madrid (su Madrid) y un doblete en Barcelona para que cuelgue la guitarra uno de los iconos del Rock estatal, un superviviente de Movidas, moderneces y modas pasajeras. La media de edad de los asistentes al BEC! dejaba claro que acumulaban muchas batallas vitales en las que siempre han tenido de apoyo las canciones del de Carabanchel, bien con Leño o bien en solitario.

Tras Bicho#Z calentaba el ambiente Rodrigo Mercado, el hijo del gran protagonista. Y la verdad es que su propuesta no era la más adecuada para los asistentes que tenía delante. Es cierto que Rosendo se está acompañando en esta última gira de grupos de muy diferentes estilos pero si preguntan al público, más de un grupo sobraría. Y el hijo del “Maestro” (como le definió el propio Rodrigo) presentó una propuesta basada en ritmos Funk, latinos y muy alejados del Rock de su padre. Los fraseos semi raperos de varias canciones fueron recibidos con una frialdad absoluta (“Esta os va a sonar… bueno, igual no es esta la que os suena”, si el que canta lo tiene tan claro…), y realmente aburrió bastante al personal, que sólo se interesó un poco con “El fondo de la chistera” y la versión del “A remar” de su padre. Muy poca conexión tuvo con el público, la verdad.

Rodrigo Mercado

Y sobre todo porque este iba a lo que iba. Rosendo, sus canciones, su trayectoria y los recuerdos de las vivencias a los que habrá puesto banda sonora en miles de personas. Eso es lo que importaba. El de Carabanchel empezó con ganas, con un buen sonido y bien de voz (aunque avisó que venía perjudicado del concierto anterior en A Coruña y la edad no perdona…), abriendo con “Aguanta el tipo” y “Por meter entre mis cosas la nariz”. Los primeros temas sonaban compactos, como si de una sola canción se tratase. Con “Cosita” la gente ya estaba entregada y “El Ganador” se llevaba la primera de las no pocas ovaciones de la noche. Rosendo sólo tiró de una versión, “No dudaría” de Antonio Flores, quizás tocada muy aceleradamente, como queriendo pasar a sus temas cuanto antes.

Bajaba el pistón con el doblete conformado con “No son gigantes” y “Mala vida”, donde demostró que la voz no le fallaba como había avisado antes. “Soy” subía la intensidad antes de una soberbia ejecución de “Amaina tempestad”, pero la primera vez que el BEC! tembló fue con el paso del “El Tren”, de Leño. Aquello sonó como si pasara un mercancías por medio del recinto. A partir de ahí todo fue hacia arriba. “Flojos de pantalón” (el público ya estaba imparable), “Masculino singular”, “Pan de higo” y “Navegando”, con la que se despidió.

Pero ya sabemos que iba a haber bises, un par por lo menos, porque no se puede dejar fuera de un extenso repertorio como el de Rosendo temas tan tremendos como “Agradecido”, “Loco por incordiar” o “Maneras de vivir” (aquí ya la grada comenzaba a dar muestras de demasiado movimiento para cosa buena…). Adiós para volver de nuevo con un último tema, “¡Qué desilusión!”, quizás el último que escuchemos del madrileño en directo por estos lares. Hora y 44 minutos e concierto de despedida y sí, una desilusión para los miles de seguidores de un hombre que es historia viva de la música en los últimos cuarenta años.

Texto: Michel Ramone

Fotos: Dena Flows

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: