Vivos — 9 marzo, 2018 at 12:36

Cannibal Corpse – Razzmatazz 2 (Barcelona)

 

No hay lugar para la duda de que si hablamos de la banda de death metal más mediática el honor recaería sobre Cannibal Corpse. Su concepción extrema y brutal del género, sus lesivas letras y carátulas -censuradas en algunos países- y la amistad con Jim Carrey que les llevó a aparecer en la gran pantalla en una de las entregas de Ace Ventura les han convertido en una de esas bandas que casi todo el mundo conoce y en consecuencia han pasado a ser la banda de death metal que más discos ha vendido a nivel global. Con estas premisas no es de extrañar que la sala mediana del complejo Razzmatazz rozará prácticamente el sold out.

Pero la tarde noche se presentaba larga por los grupos que acompañan en esta gira a los de Buffalo, y los primeros en salir a escena fueron los franceses In Arkadia. El combo galo cumplió bien su función de entretener y caldear un poco el ambiente pero poca cosa más. Su propuesta no deja de ser un poco lineal si uno escarba tras el muro de sonido que presentan, y las influencias del hip hop y nu-metal les hacen incluso verse un poco fuera de época. Pero como aperitivo fueron válidos.

La cosa cambió como de la noche al día con la irrupción sobre las tablas de los americanos The Black Dahlia Murder. Quinteto que ya se ha hecho un hueco entre los seguidores de lo extremo viendo la eufórica recepción del público que ya empezaba a llenar la sala. Lo cierto es que salieron a por todas y la jarana no paró con su contundente death metal melódico. Llama la atención su vocalista Trevor Strnad por su pinta de ‘nerd’ pero que una vez superada la sorpresa muestra que el escenario es su hábitat natural. Le dieron cancha a su último trabajo de estudio NightBringers como la inicial «Widowmaker» o «Knights Of The Night World», que sonaron demoledoras y finalizaron a toda mecha y velocidad con «Warborn» dejando un inmejorable sabor de boca y con ganas de verles en su propia gira.

Y llegó el momento esperado con la sala casi a tope, Cannibal Corpse salieron al escenario y durante los setenta y cinco minutos que duró su pase no hubo lugar para otra cosa que no fuera brutal death metal en estado puro. Sin aspavientos ni tonterías empezaron a encadenar una canción tras otra. Un poco a la Slayer dejaron que fuera su música la que hablara y nos mostraron porqué son una banda especial. Un público volcado como pocos celebraba todas y cada una de sus brutales tonadas que sonaron todas impecables a pesar de unos iniciales problemas de sonido.

Dedicaron prácticamente la primera mitad del set a darle un repaso a su reciente Red Before Black, que suena un poco más thrash de lo habitual, pero dudo que nadie le pueda poner pegas a canciones tan soberbias y tan bien ejecutadas como «Code Of The Slashers» o «Scavenger Consuming Death». Pero lo mejor llegó cuando se encararon hacia su material más clásico, de inmaculada técnica e incluso con el sonido de la sala cogiendo más cuerpo para que nos volcáramos con la brutalidad de «Kill Or Become» o «Gutted».

Y obviamente se desató la catarsis colectiva cuando le dieron la vez a clásicos básicos como «I Cum Blood», «Stripped, Raped And Strangled» (con la enérgica ayuda del vocalista de The Black Dahlia Murder) y la infaltable «Hammer Smashed Face», curiosamente también entonada por el público. Una nueva victoria de los de Buffalo sobre las tablas sin necesidad de llamar la atención más allá de su música. Sobriedad escénica, técnica y buenas canciones, eso es Cannibal Corpse. Quizás su propuesta sea difícil de digerir para algunos, pero siempre han tenido algo especial, y sobre las tablas también.

Texto: Xavi Martínez

Foto del concierto de Bilbao (Cortesía de Resurrection Facebook)

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