Discomático — 26 marzo, 2018 at 13:54

Alex Torío – The Neglected Garden (Columna Música)

Aunque muchos no nos diéramos cuenta en su momento, el veterano Àlex Torío acabó a finales de año uno de los mejores discos de la campaña anterior y, desde luego, el mejor de su extensa trayectoria. Es un disco que el propio autor recomienda escuchar bañado en alcohol. Lo gestó entre 2011 y 2016 y lo grabó y masterizó él mismo, tocando casi todos los instrumentos, el pasado año. Lo dedica a su hija y a su mujer, pero no estuvo solo. Más de 20 músicos y cantantes le han ayudado y se nota en su profunda riqueza.

Tenía que ser rico ya que está inspirado en una obra maestra de la literatura universal. Concretamente en Bajo El Volcán, novela de Malcom Lowry que narra las 12 últimas horas de la vida de un ficticio ex-cónsul de Gran Bretaña en Cuernavaca, México. El 12 es un número clave pues también son 12 los capítulos de la novela y 12 son las canciones del disco. Canciones que nos hablan desde las voces de los protagonistas del libro. Tenemos así sus diferentes puntos de vista y sus contradictorios y, a menudo, enfrentados sentimientos.

Un apasionante disco conceptual muy rico literariamente, pero más rico aún musicalmente y vocalmente. Claro que Torío es un profesor de matemáticas aunque nos recomienda escuchar estas canciones bajo los efectos del mezcal. Él, sin embargo, se tragó un sinfín de Manhattans mientras compuso la mayor parte de este trabajo allá por el 2012. ¡Vaya también acaba en 12! Canciones y disco que enamorarán a fans de Mark Lanegan, Nick Cave, Julien Elsie, Frank Sinatra, Paolo Conte, Corcobado, Charles Aznavour, Nacho Vegas, Tom Waits o Pablo Und Destruktion.

El disco comienza de manera inmejorable con «Tintinnabulation of the Mourners», la carta que explicaba sus desoladores sentimientos al ser abandonado por su esposa. Su pasión y su voz más desgarrada que nunca es puro Mark Lanegan. Como también lo es en la triste letanía titulada «Forest Road Epiphany». Aquí de manera mucho más pausada y templada como el Nick Cave de The Boatman’s Call o como Chet Baker incluso. Los coros de Sabina Witt ponen la guinda a un tema plagado de pura magia e intimismo. En otros momentos melódicos como los de «The Dose that Makes the Poison» se acerca hasta a Sinatra y en «Canadian Ranch» brilla el saxo de Sergi Labarta y nos acordamos hasta de Paolo Conte.

Aquí Torío nos habla a través de una Yvonne que imagina una vida idílica en un precioso entorno rural y lejos de los poderes del alcohol sobre Geoffrey. Se atreve a viajar, también musicalmente, con un guapo violín hasta la época del charleston en un vibrante «Saskatchewan 12 Rounds Charleston». También lo borda en los momentos más eléctricos y rock como la impulsiva «Strychnine». «Horse # 7» nos trae otra preciosa melodía con el piano de Torío de protagonista pero también con la intensidad que le proporcionan una buena sección de vientos. Acaba con la relativa aceptación de la muerte en una lograda «Pariah Dog».

Txema Mañeru

 

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