Encuentros — 30 noviembre, 2017 at 9:11

Entrevista a fondo con Brighton 64 y Carlos Zanón

Reproducimos en su totalidad la entrevista publicada en el número de noviembre con Brighton 64 a propósito de su nuevo disco “El Tren de la Bruja” con la colaboración en los los textos de Carlos Zanón, con el que también conversamos en profundidad.

¿Albert, por qué son tuyas casi todas las composiciones? ¿Quizá Ricky anda demasiado liado desde que tiene hijos?

Albert: siempre ha sido así, con los Brighton siempre fue así, y de hecho ahora es cuando los otros miembros han empezado a componer alguna cosa, si te fijas, en los primeros discos los otros sólo aparecían a cuentagotas. Fue a raíz de la disolución de los Brighton, y de que Ricky formara a los Top Models, que Ricky empezó a componer de manera más activa. Y en este último disco, tanto las canciones de Ricky como las de Jordi están genial, la de Pablo Jiménez también… en total hay una parte significativa que no he compuesto yo, cinco o seis de los temas.Y el sonido de las guitarras me ha parecido más duro, a mí en alguna de las canciones tus guitarras me recuerdan a Green Day, Redd Kross, Jet…

Albert: mis gustos musicales no han cambiado, lo que ha cambiado en este disco es la precisión, no es un tema de velocidad en los temas, sino de precisión. Es tocar la guitarra mejor. Yo creo que es el disco mejor tocado que tenemos en lo que se refiere a las guitarras. Y la precisión lleva a la contundencia, no hace falta correr, están muy bien puestas. También se va asentando la base rítmica, este ya es el segundo disco que hacemos con Eric Herrera a la batería, cada vez somos más banda, el bajo de Pablo Jiménez también suma, todos los elementos han potenciado el resultado final.

¿Y no será que en el fondo todos los guitarristas sois unos cafres, que os ponéis a dar guitarrazos, a la que el resto del grupo de descuida?

Albert: trabajar con Santi García, que ha sido el productor del disco y director de la grabación, es muy bueno porque tiene una mente musical privilegiada, y te aporta mucho con cada comentario o sugerencia. Te hace ver que un arreglo es demasiado complejo, simplifícalo, le haces caso, y enseguida ves que tenía razón. Te da unas directrices muy útiles, y te sorprende la claridad con que lo ve todo desde la distancia.

Ricky, ¿por qué preferiste que fuera Pablo Jiménez quien tocara el bajo en todos los temas?

Ricky: el que mi aportación en cuanto a composición de canciones haya sido tan limitada era inevitable, porque Albert había compuesto tanto que no había espacio para mucho más. Sin embargo, el hecho de dejar que fuera Pablo quien grabara las partes de bajo sí que ha sido una decisión mía, no tanto por vagancia como por ganas de delegar en otra persona, sobre todo tratándose de Pablo que es amigo nuestro. Desde la época de Matamala que no grababa nada con nosotros. Es un amigo fiel, y tan buen músico, y te aporta tantas cosas cuando estás con él, que pensé que este disco era la ocasión perfecta, tenía tantas canciones, y había tanto trabajo por delante para grabarlas, así que le pedimos que se encargara de los bajos, de manera que yo pudiera cantar, tocar un poco la guitarra, y estar un poco más tranquilo, porque grabar todos los bajos es una tarea físicamente exigente. Y también estaba seguro de que Pablo metería bajos más melódicos y contundentes que los míos, no me importa no haber grabado los bajos de uno de los discos de Brighton, me parece genial. En realidad es un poco igual quien toque los instrumentos en los discos, lo que importa es que se toquen bien, y que queden bien. Lo tuve muy claro. Y aun así no dejo de ser el bajista del grupo, aunque Pablo hará algunos de los conciertos de presentación.

Aprovecho que Carlos vuelve a incorporarse a la conversación para lanzar una pregunta a los tres: todos habéis escrito y publicado libros (aunque Zanón haya escrito mucho más), y todos habéis hecho música (aunque obviamente los Brighton son mucho más músicos que escritores). Y antes de la entrevista, charlando con Albert, éste me confesaba que la música es más gratificante que la escritura, por lo que tiene de recompensa inmediata, de contacto directo con el público. ¿Algo que añadir al respecto?

Carlos: Son cosas completamente distintas, lo bueno de la música es, por un lado, la posibilidad de colaborar y que sea algo inmediato, y además recibes una respuesta por parte del público de forma inmediata, eso no pasa con los libros, a veces te toca defender un libro que has escrito hace tres años, y explicar cosas sobre un proceso que ya pasó, la escritura es algo mucho más personal y solitario, mucho menos catártico. La música tiene algo tribal, de no saber qué está pasando allí, de que pueda ocurrir algo que ni tú mismo entiendes del todo. En los libros todo es más intelectual.

Ricky: desde luego que los conciertos, cuando van bien, son geniales, pero también existen las actuaciones en las que sales al escenario y el público se reduce a cuatro personas, después de haberte pegado cientos de kilómetros de carretera. También hay días en que no estás fino y la actuación es un fracaso, entonces esa inmediatez se te vuelve en contra. Puedes sufrir bastante.

Y también me imagino que en la grabación de un disco también hay muchos momentos de soledad y de duda.

Albert: la diferencia es que es un trabajo en equipo, por un lado, mientras que la escritura es una carrera de fondo, que haces en soledad. Cuando estás intercambiando cosas la recompensa está ahí, de forma inmediata. Trabajar con Carlos en el disco ha tenido recompensas inmediatas, nos potenciábamos, nos alimentábamos los unos de los otros. Nos retábamos, uno hacía una letra cojonuda y te obligaba a no ser menos.

Carlos: yo creo que escribir es como jugar a tenis en categoría individual, en la que si la cagas sólo tú tienes la culpa, mientras que en un grupo la sensación es como jugar a fútbol, intervienen más factores, tienes más opciones de echarle las culpas al extremo que no sube, a otro que no te pasa la bola… pero también es cierto que jugar en equipo te fuerza a ser competitivo, a hacerlo bien por los demás. Yo creo mucho en ser competitivos, como decía Albert, es hacernos mejores entre todos. Cuando escribes el contrincante eres tú mismo, y a veces es más complicado.

Me gustaría oír vuestra versión de cómo surgió la idea de grabar un doble CD en colaboración con Carlos Zanón.

Albert: Tenía un montón de canciones acumuladas, y con mucho tiempo por delante, nos planteamos la conveniencia de hacer algo diferente, empezamos a pensarlo hace cosa de año y medio. Necesitábamos algo que nos motivara a hacer un nuevo disco, no limitarnos a grabar otra colección de doce temas con letras inconexas. Entonces, al ver la forma de las canciones, pensamos en Carlos, porque queríamos trabajar a partir de un tema central, de un hilo conductor. Y también nos apetecía colaborar con gente. Aunque hay gente que nos aprecia por nuestras letras, le verdad es que no nos sentimos especialmente buenos en ese terreno, y en la línea de lo que decía Ricky, ¿qué importa quién escribe las letras? Lo importante es que el resultado sea bueno. Para nosotros ha sido muy estimulante trabajar con alguien de fuera, ajeno al grupo, la experiencia ha sido muy gratificante, aunque en realidad nos hayamos reunido tres veces apenas, tal vez cuatro, no estábamos viéndonos a diario ni mucho menos, bebiendo chupitos, apoyados en una barra de bar. Hemos tardado, pero ha sido un proceso muy eficiente, y muy enriquecedor. También ha sido un placer colaborar con el diseñador de la portada, con los músicos invitados, muchos de los cuales son amigos, ha sido una alegría poder compartir un proyecto tan chulo, que para mí marcará un antes y un después, el disco doble que hemos hecho con Zanón, con esa portada tan chula, de Adrià F. Marquès, que nunca volveré a hacer, pero que todo grupo debería tener.

Cuáles de las obras literarias de Carlos Zanón conocíais? ¿Qué os parecía como escritor?

Albert: Yo leí “La Sombra del Viento”… después “Marina”… (risas)

Ricky: yo empecé a leer algunos de sus textos cuando lo conocí, no antes. Entonces leí “Yo Fui Johnny Thunders” (2014) y después la colección de relatos “Marley Estaba Muerto” (2015). Y fue al leer los cuentos que me di cuenta de que la colaboración podía ser una buena idea, porque son relatos independientes, e incluso nos planteamos con Albert que el disco doble pudiera ser una adaptación de uno de aquellos relatos, y a final desechamos la idea, y preferimos partir de un texto nuevo.

Carlos, ¿te definirías como un escritor muy barcelonés?

Carlos: sí, básicamente soy de aquí, mis padres son de aquí, mis abuelos también, y nunca me he movido de aquí, así que soy absolutamente tribal. La mayoría de mis historias ocurren aquí, y aparte yo creo que una ciudad no es sólo sus calles, sino cómo vive la gente, lo que define a una ciudad es cómo pide un café la gente cuando entra en un bar, cómo se reúne con un amigo, ¿quedan en una plaza, llaman al interfono del amigo, suben a su casa, esperan en la calle?, etc. Ese tipo de cosas es lo que define a una comunidad. Y en ese sentido, esto es lo único que he conocido, mis historias son barcelonesas…

Y ahora, para más inri, te piden que continúes la serie de Pepe Carvalho….

Bueno me piden…. Más bien acepté… de hecho es un libro, el compromiso consiste en un libro. Mi idea no es seguir haciendo Carvalhos cada año, sino hacer una sola entrega. Me lo tomé por el lado divertido, es como ser director de cine y que te ofrezcan hacer un Batman…

Ricky, Albert, ¿creéis que siendo Brighton un grupo tan barcelonés, ayudó el hecho de que Zanón también fuera un escritor local?

Ricky: yo creo que sí, yo no me veo haciendo un proyecto con un escritor aurstraliano.

Albert: yo creo que somos bastante ultralocales (risas), no es algo consciente, pero cuando lees a Zanon ves tu ciudad, los diferentes barrios, entiendes lo que te está explicando de forma natural, por todos esos detalles. También resultó que hacía poemas, que había hecho letras de canciones, escribía relatos que podían funcionar, vas viendo cosas prometedoras, y luego con el trato las intuiciones se van confirmando.

Hay canciones que de forma obvia retoman aspectos de la trama de Zanón, y otras que parecen más inconexas…

Albert: sin embargo, todas parten de la trama principal.

“Mi mierda naranja”, por ejemplo, ¿tiene alguna relación con la historia de Rai?

Albert: sí que la tiene, es la historia de alguien que se va, y que al regresar pretende encontrárselo todo allí donde lo dejó. Es una metáfora, he dejado de tocar, y pensaba que al volver, los que se quedaron me habrían guardado la silla. Al principio, si miras el conjunto de canciones, se plantea el tema en términos de “mi vida es una mierda, qué me está pasando, estoy descontento. Después aparece la decisión del protagonista de volver a su vida anterior…

Carlos: para mí son como las veinte fotos de un álbum, que funcionan como veinte singles, puedes oír cualquiera de ellas sin necesidad de saber de qué va el resto, dentro de unos años, cuando escuches cualquier tema, no necesitarás saber quién era Rai, lo importante es que dentro de diez años la gente se acuerde de las canciones sin necesidad de recordar toda la historia.

Albert: a nosotros, como letristas, el relato de Zanón nos inspiró una serie de cosas. Y nos dio pie a desarrollar y enriquecer la trama principal. Y como ha sido un proceso orgánico, participativo, el pobre Carlos tenía que ir añadiendo ramificaciones o eliminando cosas.

Ricky: también es verdad que en general, a lo largo de toda la carrera de Brighton 64, tanto las letras de Albert como las mías son bastante autobiográficas en su mayoría. Y sólo en algunas ocasiones, tanto Albert como yo nos hemos puesto en la piel de otras personas. Y lo guay de este último disco, es que ambos hemos podido fabular. Por ejemplo, una de las que yo he escrito, “El Mundo No Es Para Mí”, que me encanta como ha quedado, es durísima, yo nunca habría podido escribir algo así sobre mí mismo, habría sido demasiado deprimente. No obstante, al pensar en otra persona, puedo poner cosas de mí mismo, y al mismo tiempo puedo ir a saco y exagerar, hasta el punto de que, cuando la toco en directo, pienso que la gente debe estar preocupándose por mí, porque al ser en primera persona, deben pensar que soy muy desgraciado. (45.25)

Luego está “Quién Mató Al Gato”, que parece introducir un personaje nuevo, o al menos no desarrollado en la trama de Zanón, que es esa madre que parece advertirle a un hijo pequeño sobre sus secretos de juventud, sobre la vida que ella vivió antes de que él naciera. Y en la trama, la mujer de Rai casi no aparece…

Albert: es que esta mujer es la antigua novia de Rail, la que reaparece cuando él decide juntar a su vieja banda de nuevo. Esta canción y “Chica 10” hablan de la misma persona, de la chica que tiene un hijo, que también podría ser del protagonista, que descubre a su hijo revolviendo entre sus cosas sin su permiso. Y Luego, en “Despertar De Un Sueño”, es el propio niño el que habla, y se pregunta si puede elegir a su padre por catálogo, porque no lo ha conocido nunca.¿Qué idea os hacía más ilusión? ¿Una ópera mod? ¿Un doble CD?

Ricky: son retos, producto de la edad que tenemos y del momento de nuestra carrera en que estamos. Queríamos hacer algo diferente; en 2012, con “Esta Vez Va En Serio”, la idea era reunirnos, grabar un nuevo disco y hacer algunos conciertos. Para ese disco también recuperamos algunas canciones antiguas, de los 80. Después hicimos un segundo disco, “Modernista” (2015), con muchas más canciones nuevas, y ahora necesitábamos un nuevo reto, un reto un tanto bestia, porque todos los temas son nuevos, son muchos, ha requerido mucho tiempo de preparación, todo ha sido más caro… ¡es que todo se ha multiplicado por dos!

Albert: llevábamos guiones, veinte canciones, con sus veinte estructuras, con las letras apuntadas en papeles… otros discos nos los hemos aprendido de memoria, aquí necesitábamos las chuletas, es que era el doble de material…

Ricky: pasado mañana, cuando toquemos en La Mercè, tocaremos ocho de los veinte temas nuevos, y las otras doce es que no las podríamos tocar porque tendríamos que ensayarlas de nuevo, recordar cómo iba cada uno, qué acordes necesitan. Porque las montamos, las grabamos, y no las hemos vuelto a grabar. Yo no me sé todas las letras de memoria, de las que han quedado fuera del directo. Y es la primera vez que me pasa. Yo siempre me he sabido todas las letras de memoria. Es mucho material, un poco como trabajaban los grupos en los años 60; si piensas en el caso de los Beatles, en los primeros discos entraron todo el material que tenían muy ensayado y rodado en los directos, pero en la segunda etapa, iban al estudio, y allí mismo la componían y la grababan. Y después ¿cómo podían tocarla en directo? Tenían que ensayarlas de cero. Eran creaciones de estudio. Y nosotros nos hemos encontrado un poco en este segundo nivel, de componer, tocar y grabar pensando tan sólo en la grabación, y de intentar que el resultado fuera potente, y creo que lo hemos conseguido.

¿Y el regreso de los Brighton en 2012, tuvo algo que ver con lo que se explica en el relato que ha hecho Zanón para “El Tren De La Bruja”?

Albert: el único paralelismo es que nosotros también volvimos a montar un grupo. Pero en el caso de Rai hay un vacío entre su primera etapa y este intento de volver. Él durante un largo tiempo deja la música del todo, y ése no fue nuestro caso, nosotros nunca hemos dejado de hacer música. Nunca hemos guardado la guitarra en un altillo.

¿Y nunca tuvisteis la tentación de hacer algunos temas más sinfónicos u operísticos, como de banda sonora?

Albert: ése será el siguiente paso, que queríamos comentarle a Carlos (risas).

Ricky: musicalmente no, a nivel musical es un disco de Brighton, normal y corriente, de power pop, soul… aunque hay algunas cosas de estilo un poco más jamaicano… al haber tanto espacio podíamos experimentar más, hay un tema instrumental en plan bossa nova… todo eso está muy bien, pero no deja de ser un disco de los Brighton.

Carlos: pero yo creo que es el mejor disco de los Brighton, al margen de que yo haya contribuido. En cuanto a canciones de verdad lo creo.

Albert: yo estoy de acuerdo.

Ricky: pero sí que nos lo planteamos, al menos a la hora de meter más cantantes, ya que había varios personajes. Eso sí lo hablamos, aunque al final sólo aparecen cuatro voces, la mía, la de Albert, la de Pablo Jiménez, la de Rachel Playfair.

Albert: y también está la voz de Carlos, que hace de narrador.

Pregunta: ¿Y habrá peli?

Albert: Montaremos un musical (risas)

Ricky: no será fácil, pero a mí lo que me gustaría es hacer una serie de conciertos en una sala, reunir a todos los músicos que han colaborado en este doble CD, y tocarlo en su totalidad. No sé si se hará, pero sería un proyecto muy bonito. Quizá dramatizándolo un poco, con un par de actores cantando, y tener a la banda de acompañamiento…. Eso me haría mucha ilusión.

¿Algún doble CD mítico para vosotros, en el que hayáis pensado estos últimos meses?

Ricky: en mi caso, ni “Tommy” ni “Quadrophenia” son mis discos favoritos de los Who. Me resultan excesivos, megalómanos, aunque me encantan, porque soy muy fanático de los Who. Pero me gustan mucho más “Who’s Next”, o el primero (“My generation”). Como doble disco, mi favorito en “Blonde On Blonde”. Y ninguna otra ópera rock, sólo tolero las de los Who (risas)

¿Y Rocky Horror Picture Show?

Ricky: a mí no me gusta demasiado…

Albert: Y no es doble…. Aunque para mí, en tanto que ópera rock, Rocky Horror sí ha sido una constante desde los 80. Me lo descubrió una novia americana que tuve. No sé… (se lo piensa)… me gusta más… ¿”Grease” vale? (risas)

Ricky: “Grease” también me gusta mucho…

Albert: es un disco doble, y tiene una temática cojonuda. Y a mí, a diferencia de Carlos y Ricky, sí que me gustan las óperas de los Who, la adaptación de “Tommy” no me gustó pero la de “Quadrophenia” muchísimo. Es un momento comprometido para cualquier artista, hacer un doble.

Ricky: “El London Calling” de los Clash es otro disco de referencia para nosotros, nos abrió muchos horizontes, salió cuando teníamos quince años, fue un disco súper importante para nosotros, y encima doble, acababa el primero, descubrías el segundo, y allí había auténticas maravillas.

Albert: Y a precio de disco sencillo. ¡Dos por uno!

 


 

ENTREVISTA CON CARLOS ZANÓN

¿Cómo y cuándo descubriste a los Brighton 64? ¿Cuáles son tus primeros recuerdos del grupo?

Un colega me grabó una cinta, me acordaré siempre, en una cara había canciones de los Chameleons, y en la otra, temas de los Brighton. Esas cintas en las que no tenía nada que ver una cosa con otra. Y recuerdo que me molaron mucho porque era muy distinto a la mugre que había en Barcelona en aquella época, era como la invención de un mundo, y recuerdo el bolo que hicieron en la Mercè en el 87. Yo me recuerdo muy perjudicado en aquel concierto, y a ellos muy bien. Y luego también recuerdo las trifulcas y conversaciones absurdas que tienes a los 14 o 15 años, “¿quién es mejor, los Jam o los Brighton?”, etc

¿Y cómo los percibes como grupo? ¿Cómo una banda estrictamente mod? ¿Los consideras un grupo de rock a secas

Yo nunca fui de sectas, a mí me gustaban los grupos en sí o las músicas, sin considerar si pertenecían a una movida u otra. A mí me gustaban por lo que hacían, es evidente que son un emblema de la música mod, tanto en Barcelona como en el resto de España, pero también es un grupo que ha luchado por no convertirse en una pieza de museo, siempre han intentado escapar de lo que son, y en sus canciones eso está muy presente, esa actitud de “todo eso está muy bien, pero no me voy a convertir en el póster que tienes en tu habitación”, y eso me parece muy interesante

¿Cómo fue la propuesta de colaboración? ¿Quién te llamó y en qué términos

Yo ya había colaborado en el anterior disco de ellos, “Modernista” (BCore, 2015), de hecho Albert y yo ya nos conocíamos. Creo que fue por mediación de Jim, o de Kiko….

Albert: Jim, que era fan de los Brighton, trabajaba en Base, la editorial que publicó mis novelas “El Cas Del Serrell” (2013) y “Punt De Fuga” (2015). Y como la segunda tenía algo de novela negra, insistió mucho en que conociera a Carlos, e hizo que leyera uno de sus libros. Allí ocurrió que, como en tantas otras ocasiones, es a través de los amigos que descubres cosas o conoces a gente, porque a los amigos les haces más caso que a un artículo…

Tenía en mente que pudierais llegar a colaborar, o sencillamente quería que os conocierais, por el mero placer de poner en contacto a dos personas a las que apreciaba?

Albert: Porque a diferencia de otros, hay gente generosa, a la que gusta compartir las cosas buenas de este mundo, y no se las queda para sí, sino que prefiere repartir juego. Hay gente así, y es fantástico que así sea.

¿En qué consistió exactamente tu colaboración, en el caso de “Modernista”?

Escribí la letra de una canción, “El Síndrome de Rebeca”, y recuerdo que le dije a Albert que me había gustado mucho colaborar con él.

¿Podéis explicar con un poco más de detalle cómo fue aquella primera colaboración?

Albert: le escribí un mail, porque no me gusta demasiado hablar con la gente, y me respondió al cabo de 24 horas… quedamos, le puse unas canciones que había compuesto, y que no tenían letra, escogió una, se la envié por whatsapp, y un día después ya me había enviado la letra.

¿Pero le habías dado alguna indicación sobre posibles temáticas?

Albert: no porque ya nos conocía como banda, demostraba tener un conocimiento del grupo, quizá se había limitado a leer algo en Wikipedia antes de quedar conmigo, no lo sé, pero a mí me dio la sensación de saber qué tipo de grupo éramos.

¿Y de qué iba la letra?

Carlos: mi idea siempre es hacer letras de rock adulto, era como el discurso de alguien que habla con una antigua novia, y que le dice que por mucho que lo intente, nunca lo olvidará, era una letra muy chulesca.

¿Qué quieres decir cuando dices rock adulto?

Es que yo creo que ya tenemos una edad como para hablar de temas como pueden ser la pérdida, la nostalgia, el hacerte viejo, que tu mundo desaparezca, que tus amigos se mueran, más que “llegué a un bar, te vi, me gustaste y me enamoré”, la gente de nuestra edad tiene otros problemas, y la idea era esa, escoger alguna temática que no nos hiciera sentir como impostores.

Albert: de hecho esa canción habla de un segundo o tercer amor… no es el primer amor de una persona de 18 años.

Carlos: “El Síndrome de Rebeca” va sobre una relación, en la que uno de los dos (en este caso ella) siempre está diciendo “mi ex lo hacía mejor, siempre dejaba las llaves aquí, y no allí…”

¿Y cuál fue el planteamiento de los Brighton para esta segunda colaboración?

Carlos: me llamó Albert y me dijo que tenían una propuesta que me iba a gustar. Yo pensaba que sería tan solo una nueva canción, y entonces me explicaron el proyecto, un disco doble, que estuviera vertebrado por una historia que fuera mía, y a partir de ahí que las canciones surgieran a partir de ahí.

¿El término “Ópera Rock” ya se puso sobre la mesa en un principio? ¿O se habló sencillamente de un doble CD?

Ricky y Carlos: teníamos un grupo de Whatsapp que se llamaba “Opera Mod”…

Carlos: pero nos daba mucho miedo esa idea de “disco doble conceptual mod”, era como para echar a correr… yo de hecho tenía mis reticencias al principio, no lo veía… pero nos pusimos a trabajar, y lo hicimos en base a distintas ideas, y la verdad es que fue relativamente sencillo, tenían muchas canciones hechas, el concepto básico estaba muy bien…

Entonces, la trama principal, ¿se gestó entre todos? Me interesa mucho el proceso que llevó hasta la historia de Rai…

Carlos: el relato no estaba escrito, se escribió para este disco. Yo tenía una idea, que fui adaptando a partir de las cosas que Albert y Ricky me decían. El relato se iba adaptando, a medida de las temáticas que iban proponiendo para cada canción, ellos de repente me pedían incidir en uno de los personajes para una de las canciones, desarrollar en otra canción un conflicto ya apuntado en la trama… por ejemplo fue Albert quien vio la peli de los Blues Brothers en la tele, y pensó en la idea de dedicar una canción a la reunión de la vieja banda… fue un flujo, un intercambio de información. También íbamos desechando ideas sobre la marcha.

¿Pero de quién fue el concepto básico, del tipo insatisfecho con su vida actual, que quiere reformar su vieja banda y recuperar el tiempo perdido?

Carlos: de las tres o cuatro ideas que propuse, eligieron ésta.

¿Se puede saber cuáles eran las otras?

Carlos: primero valoramos la posibilidad de que fuera una trama de novela negra, ya que yo me he especializado en ese género, y queríamos que hubiera un comic de acompañamiento. Luego se valoró otra posibilidad, y es que la trama fuera sobre una banda exactamente igual a Brighton 64. Pero nos daba miedo que fuera un ejercicio demasiado revisionista, de mirarnos demasiado el ombligo, y también se desechó…

¿Escuchaste antes los temas instrumentales, para inspirarte o avanzar en una dirección u otra?

Carlos: casi todas las letras son obra de Albert o de Ricky, todas enlazan de forma coherente, y van apuntando al desenlace final de la historia, tal y como yo la había concebido. Luego se planteó que yo también hiciera la letra de un par de canciones, y en ese caso sí me enviaron la parte instrumental

Tú dices que huisteis de una trama demasiado autorreferencial, que no queríais escribir una historia demasiado basada en la historia real de los Brighton. Y sin embargo, hay muchos elementos que parecen hechos a medida de la historia más reciente de Brighton, que se volvió a reunir en 2012, después de muchos años de separación.

Carlos: si es así, es cosa de ellos, ya que fueron Albert y Ricky los que escribieron la mayor parte de las letras… la idea de las personas creativas, que somos absolutamente inútiles para la vida normal, la vida de civil, es una idea que compartíamos todos, sólo en la creatividad sentimos que la vida tiene algún sentido, que servimos para algo. Estaba claro, por lo tanto, que la idea central tenía que ser alguien que fuera incapaz de moverse con soltura en el mundo civil, para el cual la única redención fuera subirse a un escenario o hacer algo creativo, a pesar de que el tiempo ha pasado, y de que nada es igual. Y esa idea la teníamos muy clara todos

¿Hablar de libreto sería adecuado, para referirme al texto que has escrito para el disco? ¿O ese término suena demasiado operístico?

Carlos: más que un libreto… teníamos unos personajes, tampoco tenían que ser muchos, una trama, y teníamos muy claro que el disco tenía que ser algo sobre una persona que va hacia la luz, hacia el escenario, hacia la redención, que eso tiene un precio porque hacerse mayor es pagar, decidir, elegir, y que el final tenía que ser incierto, que pierdes y ganas cosas, eso es lo único que teníamos claro. Y sobre esos conceptos teníamos que estructurar una historia. No nos ceñimos a un libreto, sino a la esencia de una historia. Y fue sencillo, porque los tres, que no somos personas especialmente habladoras, enseguida entendimos de qué estábamos hablando.

Pero el origen, el punto de partida de todo, eran las canciones?

Albert: sí, pero no tal y como aparecen en el disco. Lo que había era una colección de composiciones instrumentales, unas treinta en total. También teníamos más o menos clara toda la banda sonora en su totalidad, el posible orden sonoro de lo que queríamos, y una vez tuvimos el texto fuimos encajando la historia y el audio, presentando un personaje en una canción, otro en otra, episodios o giros argumentales en un tema u otro, etc. Y lo curioso del caso es que la banda sonora acabó siendo bastante como nos la habíamos imaginado inicialmente, el orden de las canciones.

Ricky: varias de las músicas sin embargo se hicieron a última hora. Albert tenía muchas canciones, y muchas fueron usadas, pero luego hubo que hacer algunas composiciones más.

Albert: quisimos darle relieve a algunos personajes, también nos ha dado mucho jugo usar a cantantes diferentes, también teníamos las aportaciones de Jordi Fontich y Pablo Jiménez, que también colaboraron en alguna composición, y al final todo nos cuadró.

Carlos, ¿escuchar las piezas instrumentales, ¿te dio alguna idea para la trama? ¿Te influyeron, inspiraron o determinaron de alguna manera, te marcaron el camino a seguir?

Sí, tanto a nivel de técnica, de concretar, ya que tenías un límite de estrofas, duración, etc, como a la hora de definir personajes, me di cuenta de que tenía que centrarme en tres o cuatro personajes, no había espacio para mucho más. A veces nos íbamos lanzando ideas unos a otros, como bumerangs, si me gustaba una frase de alguna de las letras de Albert o de Ricky la usaba para la historia, de repente una frase abría una nueva puerta argumental, el proyecto fue creciendo de forma simultánea y colaborativa. En realidad ahora, contestando a estas preguntas, tengo que hacer un esfuerzo para recordar cómo fue el proceso de forma comprensible, cuando en realidad ocurrió todo a la vez.

Albert: de forma simultánea, uno de nosotros estaba trabajando en la letra de una de las canciones, por ejemplo Carlos en la que describe el primer concierto después del regreso de la banda, y mientras Ricky trabajaba en la canción de la exnovia que reaparecía, porque habíamos decidido que fuera él quien se ocupara de ese episodio de la historia, la novia que vuelve a tu vida después de tantos años…

¿Quién se parece más a Rai, Albert o Ricky?

No los conozco mucho, pero creo que más Albert que Ricky, lo veo más a él reformando la banda, y dando el coñazo, llamando a los otros miembros, etc, que a Ricky, que igual con su guitarra ya habría tenido suficiente.

¿Por qué sólo te involucraste en la escritura de tres de las letras de las canciones?

Yo estaba a sus órdenes, el disco es un disco de los Brighton, mi colaboración es lo más entusiasta posible, lo he hecho lo mejor que he podido, pero el disco es de ellos, la música es de ellos, la mítica es suya, quien se juega el culo son ellos… si me hubieran pedido cinco de las letras habría intentado hacerlas, y si no me hubieran pedido ninguna tampoco habría pasado nada.

¿Tenías algún doble CD u Ópera Rock en mente?

No, los Who no me gustan, los discos de Tommy o Quadrophenia me parecen un coñazo insoportable, así que no.

Casualmente hoy llevas una camiseta de “Sandinista”, de los Clash.

Triple disco desaforadamente absurdo… no, pero volviendo a la pregunta, el término ópera ya le da un rollo de seriedad… a mí lo que me gustan son los discos que giran alrededor de un tema, “Astral Weeks” por ejemplo me parece un disco ejemplar, que gira alrededor de una temática, “Blood On The Tracks” de Dylan también es un disco temático, conceptual, que va sobre una ruptura, esa idea me gusta más. Además teníamos muy claro que las canciones tenían que funcionar por sí solas, que no podías poner muchas cosas del texto, porque si lo hacíamos la letra no se entendería, quizá ahora sí, pero dentro de cuatro años no. Las canciones por separado también tenían que tener un sentido.

¿En qué difiere o en qué se asemeja escribir letras para Alicia Golpea, para Brighton o para Loquillo?

En el caso de Alicia Golpea yo soy parte mucho más implicada, yo en el grupo cantaba, aunque en realidad el proceso era bastante parecido a lo que hago con los Brighton, a partir de unas melodías iba poniendo las letras. En el caso de Loquillo es completamente distinto, yo hago la letra, y luego él, ya sea con Igor o con Mario, busca una música que le pueda ir bien. Me pide letras, le envío dos o tres, y luego Ígor o Mario les ponen la música, es un proceso menos orgánico.

Sigues colaborando con Alicia Golpea?

Vamos haciendo, pero es un proyecto muy amateur

¿Tienes alguna intención de escribir algún otro libro sobre música en el futuro?

Me encantaría, sería una gran idea, pero también lo sería que me pagaran. Porque dedicarle un año de tu vida a algo para que no te paguen, si no es algo que haces por auténtica vocación de fan…

Y con el Ruta, ¿con qué regularidad colaboras?

Ahora tendré una columna que se titula “Estado de Sitio”, pero en general sólo colaboro cuando tengo algo que decir, sobre algún libro que me gusta, por ejemplo. El problema es tener el tiempo y las ganas de explicar algo.

 

Texto: Alex Fdez de Castro

Fotos: Xavier Prat

 

 

 

 

One Comment

  1. A mi juicio, la música de Brighton 64 es muy mejorable pero la entrevista tiene su interés. Se dice: “tiene que ser algo sobre una persona que va hacia la luz, hacia el escenario, hacia la redención, que eso tiene un precio porque hacerse mayor es pagar, decidir, elegir, y que el final tenía que ser incierto, que pierdes y ganas cosas, eso es lo único que teníamos claro”.
    Y yo digo, pues claro que hacerse mayor es elegir, perder cosas y ganar otras. El quid de la cuestión es acertar en la elección y tener la sensación de que el camino ha valido la pena. Sólo es mi opinión.

    Fdo: Un músico. Las mujeres somos músicos. El femenino es sólo para la música. Esa que nos ayuda a vivir.
    Selene

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