Vivos — 11 julio, 2017 at 8:46

Little Steven, Parc del Fórum – Cruïlla Festival (Barcelona)

 

Espectacular la primera, si no voy errado, actuación de Little Steven & The Disciples of Soul en España. Catorce músicos sobre el escenario, completa formación con sección de viento y trío de coristas, arropando la enjuta figura del cantante y guitarrista que, fiel a su estilo, se presentó con ese peculiar atuendo que cruza a Kiz Richards con los piratas del Caribe y la tradición gitana. Sonido poderoso de soul rock que abrió el recital como un huracán y que metió al público de lleno en el concierto, un público variopinto y heterogéneo, típico de estos festivales generalistas, que sin estar versado a fondo en los sonidos que salían de los altavoces recibió con agrado una propuesta festiva y bailable. Steven ejerció con oficio y veteranía de maestro de ceremonias, moviéndose socarrón y con esa sonrisa entre irónica y maliciosa que inevitablemente te lleva a recordar sus papeles de mafioso en Los Soprano o en la estupenda Lilyhammer, exprimió con acierto sus limitadas capacidades vocales y se mostró como un guitarra solista de raza y profundas raíces rocanroleras. Brilló especialmente en un par de temas de su cosecha, «I Saw the Light» y una soulera «Salvation» y en dos excelentes y bien escogidas versiones, el tenso blusazo «Blues is my Bussiness» de la gran Etta James y «Love on the Wrong Side of Town» de Southside Johnny, viejo compinche de correrías por los garitos de Asbury Park. La intensidad decayó hacia el final al meterse en unos minutos de sonidos jamaicanos. Acordes reggae que empezaron bien pero que luego devinieron demasiado largos y monótonos para acabar de nuevo volviendo al rock y ser despedido entre ovaciones mientras anunciaba que noviembre volverían a estar por estos lares.

Texto: Manel Celeiro

Foto: Sergi Fornols

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: