Vivos — 26 junio, 2017 at 13:37

Vapors of Morphine – Jamboree (Barcelona)

Con poco más de medio aforo de la sala Jamboree, nos los presentaron como el retorno y desembarco por primera vez en Barcelona, en forma de vapores, de la que fuera una de las bandas más creativas en la década de los ’90, y desde luego la más original a la hora de mezclar Blues, Rock y Jazz, con su autodenominado Low Rock. Con dos terceras partes originales de la banda, Dana Colley al saxo barítono y Jerome Deupree a la batería, un buen aroma de esos vapores estaba prácticamente garantizado, más aun si se echaba un vistazo a los videos colgados en redes sociales de su pequeña gira europea durante este mes de junio.

El trio lo completaba Jeremy Lyons, a la voz, bajo y guitarra, para hacer el papel de un icónico heredero de la beat generatión como fue Mark Sandman,

Empieza el concierto con ‘Like swimming’ canción del cuarto disco de Morphine y ‘Renouveau’ tema incluido en ‘A new Low’ disco editado con la actual formación. Buen sonido que iría a mucho más, y un Jeremy, que ante cualquier duda, decide coger su papel y ningún otro. Gran acierto. Con una voz más dinámica, bluesy y con toque New Orleans, no intenta emular la característica voz de Sandman ni mucho menos su pose y alargada personalidad en el escenario. Seguramente cualquier intento de algo así hubiera resultado decepcionante para la mayoría. Chapeau.

Eso sí, para la tercera canción Jeremy ya se cuelga el bajo de dos cuerdas, faltaría más, para que los vapores fueran reales, tenía que ser así y de ninguna otra manera. A partir de ahí empiezan a descargar muchos de los clásicos esperados, repasando toda su discografía con especial relevancia de ‘Good’, el que fuera el primero de cinco discos irrepetibles. Caen ‘Good’, ‘The other side’, ‘Lucky day’, ‘Scratch’, una fantástica ‘Test tube baby’, o la coreada ‘ A Head with wings’.

Se encuentran a gusto en el escenario, trio compenetrado, con un Dana Colley comunicativo con el público y con la batuta de la actuación en sus manos además de su saxo. Un saxo con sonido procesado con pedales, respetando con acierto y buen gusto el sonido del instrumento. Cómo en sus discos, el instrumento adquiere una dimensión abrumadora en la sala. Hay pasajes brutales, el sonido se hace gordo, lo abarca todo, “sí, no hay sitio para la guitarra”, me responde Mike Mariconda, amigo de la banda y editor del audio y video del reciente documental de Morphine, ‘A journey of dreams’.

Dana incluso canta un par de temas ‘Let’s take a trip togeteher’ y una genial ‘Souvenir’ Siguen cayendo clásicos y no tan clásicos como ‘All wrong’, ‘Yes’ ‘Mary won’t you call my name’, ‘Claire’, ‘Sheila’ y una siempre emotiva ‘The saddest song’, intercaladas con pocas canciones más de ‘A new low’ como ‘Red Apple juice’.

El repertorio se va extendiendo hasta las dos horas de actuación aguantada en todo momento con el contenido y certero pulso de Jerome desde la batería, llegando a un final de repertorio supersexy difícilmente superable. ‘Buena’ y ‘You look like rain’, cierran una gran y sincera actuación, dos canciones con un contenido lírico y musical sugerente, y sexualmente perfectas.

Intensos, fuertes y evocadores aromas de vapores de Morphine nos llevamos ayer de la barcelonesa Plaza Real.

 

Texto: Edu Rocket

Fotos: Sara Llobet

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: