Encuentros — 18 abril, 2017 at 10:36

Deniz Tek: Dedos de cirujano, guitarra de fuego

Su incendiario estilo a la guitarra, puro sonido Detroit, fue uno de los pilares del rock moderno australiano. Charlamos con él en esta extensa entrevista de su potente nuevo álbum y nos pone al día antes de que esta misma noche nos lo presente en la sala Boite de Madrid, con parada en muchas otras ciudades hasta el próximo domingo. Toma nota de las fechas que adjuntamos en la imagen del cartel de gira.

De los últimos discos publicados por miembros de Radio Birdman, Mean Old Twister es el más conectado con la idea original de la banda. ¿Estás de acuerdo?

Sí, estoy de acuerdo. Aunque no pensé en ello. Solo quería hacer el mejor disco que soy capaz de hacer y al ser yo el que lo hace, probablemente el resultado sea ese.

El disco está repleto de canciones sobresalientes. ¿Hay alguna que abriera el camino de la inspiración?

Probablemente “Prison Mouse”. Esa fue muy fácil. Me habló, me dijo: “Dale y escribe un album de rock and roll…”

¿Cuándo compusiste la mayoría del disco?

Principalmente, antes de la gira de reunión de Radio Birdman y la publicación del box set. Y lo que tuve que hacer después fue terminarlo. Porque la manera en la que lo grabé fue sentándome en el estudio con Ric Parnell y sencillamente, tocando la guitarra rítmica y la batería, juntos, en directo, y conseguimos 12 o 15 temas de guitarra rítmica y baterías que sonaban bien. Pistas rítmicas sólidas, y después añadimos todo lo demás cuando tuvimos tiempo. En Twister, casi todas se escribieron bastante recientemente, en los últimos 3 o 4 años. Pero hay un par de canciones ahí que fueron desechos de Zeno Beach. Canciones que llegamos a grabar pero que no utilizamos para Zeno Beach y las recuperé para este disco porque nunca se iban a publicar si no las recuperaba. Esas son “New York Confidential” y “Somewhere”. Así que esas las escribí hace unos 12 años.

Escribo continuamente. Cada vez que cojo una guitarra sale algo. Y si es interesante, lo guardo. Es como tener una caja de piezas y montar una moto o algo así y estás en un depósito de chatarra y encuentras unos cilindros que te gustaría añadir y te los guardas. Salvé unas cuantas partes y lo mismo con las letras. Guardo trozos porque me gustan cómo suena y lo meto en un cuaderno y cuando es el momento de sacar un disco, veo que tengo entre todas esas cosas y si puedo sacar canciones de ellas. Juntarlo y, a la vez, componer algo extra.

Es un disco y un sonido muy orgánico y se nota

Ric Parnell es un músico increíble y tiene tanta sensibilidad musical… Nos poníamos a tocar la canción con la guitarra acústica y él la escuchaba e inmediatamente se le ocurrían esquemas de batería. Después los probábamos y después de un par de tomas, él ya lo tenía todo pensado. Es un tío alucinante.

Ric es increíble

Estamos muy contentos de tener a Ric. Solía tocar en Spinal Tap. Es pura suerte que terminase en Montana, en el medio de ninguna parte, fregando platos en un restaurante, viviendo en el sofá de alguien y necesitando pasta…y encontrar un tío así es como encontrar un diamante en la calle.

El dueño del estudio, Ron Sanchez, se lo encontró en Livingstone. Alguien le dijo: “Tengo a un batería durmiendo en el sofá y no tiene grupo, y tú tienes un estudio ¿quizás podrías utilizarlo?” Y dice: “¿Quién es?” Y le dicen: “Es este tío llamado Ric Parnell, dice que solía tocar en Spinal Tap. “¿Estás de coña?” Y era él. Así que solo tuvimos que comprarle un billete al estudio y toda la cerveza que te puedas beber y comida. En suma a su increíble manera de tocar, es fantástico andar con él porque tiene millones de buenas historias para contar.

En los últimos discos, tu guitarra se muestra todavía más protagonista, como un miembro vivo del grupo, como si tocases blues pero a la manera de Deniz Tek. ¿Fue algo preconcebido?

 Sí, estoy de acuerdo pero no es algo demasiado planificado. Solo contaba con la estructura básica y después es, sencillamente, experimentar mucho en el estudio. Probar cosas diferentes y ver si suenan bien.

¿Cuánto planificas el concepto sonoro detrás de cada disco? En este, ese concepto articula el disco funcionando como una unidad muy sólida.

Yo solo pruebo cosas y si funcionan lo detecto después pero, como te decía, no planifico demasiado. Una Gibson 335 por un Ampeg VT40 y ver qué tal suena y probaremos el Tremolo Dermont, guitarras acústicas, o la de 12 cuerdas y ver si suena bien. Creo que es muy importante dejar que cada parte tenga su espacio. Y no tienes que tocar un millón de notas para conseguir un gran solo de guitarra. También he tenido a este productor llamado Bob Brown, que también ha tocado el bajo, y tiene un oído buenísimo. Llevo trabajando con él desde 1992 con mi primer disco en solitario Take It To The Vertical. Él ha estado involucrado en mi carrera de manera intermitente, así que conoce muy bien mi música y él es tío que dice: “Eso no es muy bueno, probemos otra cosa”.

Tu interpretación vocal en Mean Old Twister es impecable. Suena más seca y áspera. ¿Te sientes cómodo cantando?

Comencé como cantante. Era el cantante principal en mi primer par de grupos. Tuve un grupo llamado TV Jones entre el 72 y el 74. Ese fue el primer grupo con giras que tuve. Cuando me metí en Radio Birdman, Rob era un cantante y un front-man tan bueno que, directamente, pasé de cantar y le dejé hacerlo a él pero no ha sido complicado volver a retomarlo. Me siento cómodo cantando.

Tu economía en las letras es casi marca de la casa. Normalmente usas palabras potentes y conceptos sintetizados que añaden misterio a la canción. De todos modos, encuentro conexiones entre Detroit y Mean Old Twister. ¿Tenías un concepto preconcebido cuando escribiste este conjunto de letras? -Reescribo muchas letras para que encajen en la canción, principalmente en cuanto a ritmo. Escribo algo que podría ser llamado poesía o prosa y tienen una pinta buenísima en papel pero después no encajan en cuanto a ritmo y tienes que cambiarla bastante para que encaje en la estructura de la canción. Y sobre todo con las palabras, ahora intento escribir cosas que tengan significado de verdad, cuando en los viejos tiempos no tenía ningún problema en escribir sinsentidos absolutos. Muchas de las canciones de este disco cuentan una historia. En “Corner Conversation”, por ejemplo, yo estaba en Japón de gira, despierto y con jet lag, a las 6 de la mañana, sentado en un café en una esquina de la calle y veo a estas dos personas afuera, y desarrollaron esa historia. Y lo anoté, exactamente lo que pasó. Y esa fue la canción. Y luego “Crossroads” fue un sueño. Me desperté de un sueño y estaba en este cruce de caminos y cada señal de dirección indicaba algo malo, así que escribí eso. “Prison Mouse” la escribí cuando leí el libro de Stephen King y vi la película “The Green Mile” donde tienen ese pequeño ratón que merodea por esa prisión y esa es su historia. Así que un montón de ellas se escriben sobre cosas reales y luego es hacer algunos arreglos de edición para que encajen en una canción.

¿Lo de no meter coros de acompañamiento es algo hecho a propósito para potenciar el concepto de disco en solitario? Oír el disco es como tener un crudo encuentro contigo

Sí, en Detroit intentamos meter coros en un par de canciones y los escuchamos y directamente dijimos: “No funciona, es menos potente”. Es más personal si no tiene acompañamiento de coros. Así que para este ni los metimos. Iba a traer a Rob para cantar los coros de “New York Confidential”, ya que él escribió parte de esa letra y al final dijimos que no, que mejor no meterlos.

Demasiadas personas escuchan canciones aleatorias pero tú has hecho un disco sabio que necesita de varias escuchas hasta que revela su esquema estructural y se muestra en su impresionante totalidad. ¿Pero cómo crees que encaja en ese oyente de hoy en día?

Creo que tienes razón y la triste realidad es que, en el mundo de hoy, la mayoría de los oyentes no lo escucharán de ese modo. Van a escuchar una canción aquí o allá y no van a captar esa imagen completa. Creo que algunas personas sí lo harán, como tú y otra gente de la generación de los álbumes. Pero la mayoría de los jóvenes no escuchan de esa manera. Y sí, si alguien se toma el tiempo de hacerlo de ese modo, descubrirán esa imagen completa pero la mayoría no lo hará.

Parece como si siempre hubieses tratado de alejarte del sonido Radio Birdman en tus trabajos en solitario. ¿Es algo que hayas intentado conscientemente?

Realmente, no. La cosa es que si estoy haciendo mi propio disco, tengo más libertad porque no tiene que sonar como Radio Birdman. Puede ser cualquier cosa. Radio Birdman tiene expectativas adjuntas. Si hacemos otro disco de Radio Birdman, la gente quiere que suene como Radio Birdman. El teclado de Pyp también tiene que ver. Nadie suena así. Es un teclista raro porque no tiene ninguna base formativa de rock and roll. Cuando llegó a nuestro grupo, no escuchaba nada de rock and roll, era todo clásico. Aportó eso y cuando tocaba sonaba a algo distinto. Nadie suena así. Y luego está la voz de Rob, nadie suena así tampoco. Pon esas dos cosas juntas y para eso es para lo que escribes. Con mi propia música, puedo hacer lo que me dé la gana. Puedo hacer una balada country como “Table For One” y nadie se va a quejar y, si lo hacen, me da igual.

¿Qué crees que habría pasado si hubieses hecho lo mismo con Radio Birdman? Yo creo que habría funcionado muy bien.

Rob nunca habría cantado eso. Habría dicho que no. Tiene una sensibilidad muy fuerte sobre lo que quiere cantar y cómo quiere presentarse a sí mismo y tiene un argumento muy válido en plan “yo soy el tío que tiene que estar frente a todo el mundo y presentar esta música, así que tiene que ser algo que sienta” y esa (“Table For One”), ese tipo de música, nunca la haría. Ni si quiera le gusta cantar mis letras. Si pudiese, él haría todas las letras pero no es lo suficientemente productivo para escribir todo un disco de letras. O, si lo hace, se guardará para New Christs, no para Birdman.

Pero intento darle letras que le hagan sentir bien al cantarlas.

¿Por qué has repetido al mismo personal con el que grabaste Detroit? El sonido conseguido es el más orgánico y natural de tu carrera.

Sabía que eran buenos. Sabía que funcionaría. Bob Brown, Ron Sanchez y también gente como John Roberts que solía tocar en el grupo de Bobby Womack y que ahora vive en Montana. Quería grabar en el estudio de Bob Brown y como intercambio por el tiempo de estudio, Bobby consiguió que viniera a tocar los vientos en algunos de los temas. También está Eric Olsen que tocó el Wurlitzer, un tipo que también trajo Bob.

Parece que todos estos alucinantes músicos estuviesen esperándote en Montana…

¡Ya! ¡Hay muy buenos músicos en Montana! Nunca lo habrías pensado. Además, no hay muchos bolos ni cosas así, con lo que les suele alegrar acercarse a tocar.

Detroit y Mean Old Twister se revelan como los más honestos retratos sónicos de ti mismo que nunca hayas creado. ¿Qué hace que, en lugar de entregar estas canciones a Radio Birdman, las atesores para tu proyecto en solitario?

En el momento en el que escribí estas canciones Radio Birdman no iban a volver a trabajar. No esperaba que Radio Birdman volvieran a grabar. Pero supongamos que llega un momento en el que estoy componiendo un álbum para mi a la vez que uno para Birdman. Supongo que, como Radio Birdman son más particulares en lo que quieren hacer, les ofrecería todo lo que haya compuesto y si lo quieren usar, genial, y si no lo quieren usar, yo lo utilizaré. Eso fue lo que pasó con “New York Confidential” y “Somewhere”. Radio Birdman escogería primero.

Así que eres bastante generoso con tus composiciones

Radio Birdman es mi grupo, así que no estoy siendo tan generoso. Le di a Penny Ikinger unas cuantas canciones. De hecho, “Free At Last” fue una que escribí para ella y que no quiso. Por eso no tiene batería, porque la grabamos cuando las bases rítmicas estaban ya acabadas y Parnell estaba ocupado y nosotros sobregrabando alguna cosa. Así que hicimos la guitarra acústica y el hijo de Brown, Steve, tocó la percusión. Así que, alguna vez, doy canciones pero si se las doy a Radio Birdman, no es generosidad, es interés propio (risas).

¿Qué tal estuvo girar de nuevo con Radio Birdman en la gira del año pasado y qué sentiste al irte a tocar con ellos, abandonando momentáneamente este período de hirviente creatividad individual?

Estuvo muy bien. Soy muy feliz tocando en Radio Birdman. Para empezar, por tocar delante de mucha más gente y también porque adoro a la banda. Tiene mucha potencia y especialmente con la nueva formación. Es un vehículo que puedes conducir todo lo rápido y todo lo fuerte que quieras. No tiene limitaciones. Así que es muy satisfactorio.

Eres amigo de Rob Younger desde siempre. Compartís dos miembros de New Christs y Rob mezcla tus discos. Vuestra amistad prevalece por encima de vuestras carreras. ¿Cuánta influencia tenéis cada uno en los proyectos musicales del otro?

Cuando estoy haciendo mis demos o trabajando en alguno de mis proyectos en solitario, me gusta saber su opinión y ver qué le parece. Sí que solicito sus opiniones. Pero a mí nunca me han pedido que opine sobre una grabación de los New Christs. Si está haciendo algo con los New Christs, no me involucra, nunca. Lo cual me parece perfecto porque tengo muchas cosas que hacer (risas). Rob es un gran productor y tiene un oído fantástico para la música. Escucha cosas en ella que a mí se me escapan.

Juntos grabasteis un excelente disco bajo el nombre Deep Reduction. ¿Sabíais de antemano que el proyecto no duraría demasiado?

En realidad, no. Comenzó cuando fui a Pensilvania para producir a un grupo llamado The Stump Wizards. Estaban haciendo un disco llamado No Brakes para Get Hip Records y querían que Wayne Kramer lo produjera. Wayne no estaba disponible y les propuso que lo hiciera yo. Yo les dije que si me pagaban y si me gustaban las cintas, lo haría. Hicimos ese disco y por alguna razón, no se publicó pero me hice amigo de esos tíos y Get Hip nos propuso hacer un grupo nuevo y grabar otro disco, que fue el primer disco de Deep Reduction, que yo produje, en el que toqué y en el que escribí algunas de las canciones. Esa banda giró por Europa y después invitamos a Rob a cantar en el segundo disco y a todo el mundo le pareció una gran idea. Así que invitamos a Rob a cantar y a escribir algunas canciones y a él le encantó hacerlo. Pero sí, era un proyecto paralelo, algo que hacer mientras Radio Birdman no estaba en funcionamiento.

Day To Ride, Brother John, Those Times Are Gone, has escrito muchas canciones tan buenas y, a veces, mejores que tus composiciones clásicas para Radio Birdman. ¿Sientes que muchas de esas canciones están perdidas, como tesoros ocultos en discos descatalogados?

Exacto. Esos discos no vendieron muy bien, no fueron promocionados, ni sonaron en la radio. Especialmente los que estaban en Red Eye, que era de Polydor, Take It To The Vertical, Outside y 444 Number of The Beat. Esos discos han sido borrados de su catálogo y Universal compró Polydor, así que ahora Universal es dueña de esos discos. Están borrados, descatalogados y no los reeditarán, y no me dan la licencia, así que ni siquiera puedo meter esas canciones en una recopilación. Así que esas canciones, básicamente, han desaparecido. Si alguien las tiene y hace copias para sus amigos, perfecto, pero esa es la única manera de oírlas… Es triste pero cierto. Querían el 25 % del bruto por adelantado para poder licenciarlas y no podemos conseguir ese dinero, el precio que piden es ridículo. Y no aceptan el 10%. Ellos dicen: “Por esa cantidad, no merece la pena ni perder el tiempo de los abogados en empezar con el papeleo”. Cuando hice el recopilatorio para Citadel, lo llamamos The Citadel Years porque no pudimos usar ninguna canción de los tres primeros discos.

¿Y regrabarlas?

Sí, podría ser una idea para el futuro…

Nunca has parado de grabar. Aunque hiciste unos cuantos discos como The Deniz Tek Group con Jim Dickson y Kent Steedman, siempre has tocado acompañado de una infinidad de músicos distintos. ¿Es esta una manera de dar a cada disco su propia identidad o te habría gustado mantener una banda estable a lo largo de los años?

Es agradable tener un grupo estable para desarrollarlo, pero también lo es tocar con gente como Wayne Kramer y Scott Morgan y los hermanos Asheton y tipos como esos, porque son gente que respeto muy profundamente y son gente de la que puedo aprender muchísimo. Hay ventajas y desventajas. Aprendes mucho tocando con estos tíos y también te lo pasas muy bien.

¿Cómo te sentiste al volver a la música con el deslumbrante Take it To The Vertical? ¿Por qué iniciar una carrera en solitario en lugar de reflotar a Radio Birdman o a los Visitors?

Es una buena pregunta. Cuando terminé mi etapa en la Marina, contacté con Chris Masuak que estaba haciendo el ultimo disco de los Hitmen y me invitó a bajar a Texas para echarle una mano. Fui y toqué la guitarra en un par de canciones, me quedé por allí y me lo pasé tan bien que pensé que eso era lo que quería hacer. Hablé con la gente del estudio y les dije que me gustaría volver en un año y grabar mi propio disco, a lo que me dijeron que sí. El ingeniero jefe de allí, Mort Bradley, había sido uno de los pipas de Birdman. Así que volver bajo esas circunstancias fue una situación muy cómoda para mí. No había manera de reunir a Radio Birdman en aquel momento, tampoco a los Visitors con cada uno en un país diferente. Entonces conseguí a Chris para tocar y ayudarme con la grabación. Creo que Chris fue de mucha ayuda con eso. Tiene una habilidad excelente para los arreglos musicales. Como Rob, es un gran productor. Después, claro, tuvimos a Scott Asheton tocando la batería en el disco, que fue fantástico. Así que en el fondo fue Chris Masuak quién me ayudó a volver después de la Marina.

Fuiste piloto como cirujano de vuelo de la Marina. ¿Cuál fue la sensación al salir del subterráneo del rock and roll para ganarse la vida volando en un jet?

 Estar en el portaaviones era muy parecido a estar de gira con una banda. Básicamente es lo mismo. Un puñado de tíos, saliendo a hacer algo y después a volverse locos y pasárselo bien. Era bastante parecido.

¿Qué hay de cierto en la leyenda que dice que el nombre del personaje de Iceman en la película Top Gun proviene de ti?

El equipo de producción vino a nuestro escuadrón en la base terrestre para analizar todo, hablando con la gente y entrevistándolos durante dos semanas. Me vieron entrando y saliendo y Iceman era mi apodo indicativo de llamada. Estaba escrito en mi casco y en mi parche. Y después Iceman salió en la película como un personaje, lo cual arruinó mi nombre de señal de llamada (risas). La señal de identificación es algo que te suelen otorgar a partir de algo que sucede en tu primer barco o después de tu primer entrenamiento de escuadrón. El comité te pone ese código de llamada partiendo de un juego de palabras con tu nombre o alguna cosa que haya pasado. A mi me pusieron Iceman porque la mayoría de ellos pensó que yo era demasiado serio, sin sentido del humor (risas).

Después de que Radio Birdman se separase, grabaste una obra maestra con Mark Sisto bajo el nombre The Visitors. ¿Por qué no despegó esta banda?

Cuando estaba en los Visitors ya sabía que iba a volver a América y era solo algo que hacer durante un tiempo determinado, y el disco en realidad eran solo unas demos. Sencillamente, montamos nuestro 8 pistas en el estudio. Tocamos en directo y eso fue el disco. Sonaba tan bien… Hubo un par de tomas extra de voz pero ninguna parte instrumental fue regrabada. No iba a ser un disco. Eran maquetas para ver si podríamos hacer un disco más adelante pero salió muy bien. Lo grabamos todo en un día y en directo. Una tarde. Salió un EP en Phantom y luego el LP en Citadel pero varios años más tarde. Y creo que el grupo solo tocó un total de 11 o 12 conciertos durante su existencia y todo el mundo tenía otras cosas que hacer y Mark y yo nos mudamos de vuelta a América. Desde entonces, Mark ha estado en diferentes grupos y yo he tocado en diferentes grupos. Hace tres años nos volvimos a juntar para un concierto benéfico para la Fundación Ron Asheton de Kathy Asheton, con Hoodoo Gurus y The New Christs, un grupo tributo a MC5 y otro a los Stooges llamado The Four Stooges que era buenísimo. The Visitors es algo que podemos volver a hacer.

Mark Sisto, era un tipo que alguien me presentó en 1974 porque era de Detroit y yo era de Detroit. Por aquel entonces era un entusiasta comunista y quería hacer una revolución y nos hicimos muy amigos. Vino a uno de nuestros conciertos y le encantó la música, y se subía y cantaba las versiones de MC5. Hacía el trabajo de carretera con los pipas, nos presentaba, hacía coros y nos protegía físicamente a la banda. Daba miedo como luchador y era muy bueno peleando. No tiene entrenamiento en artes marciales, lo que tiene es este instinto por el que sabe exactamente qué hacer y entra en este modo automático cuando hay una pelea y, directamente, se convierte en algo devastador. Una noche, Radio Birdman tocábamos en el Vortex, y era la última noche de aquel lugar, así que todo el mundo estaba listo para liarla de cualquier manera y un tío agarra una botella para lanzársela a Rob Younger en plena cara. Mark se pone detrás del tío y directamente le noquea y le tumba. Y entonces todo la sala se convierte en una película del oeste y todo el mundo en el público se está peleando.

Una vez había un tío vacilando a la novia de Chris Masuak y Mark se metió en medio. El tío se le pone detrás y le agarra del cuello. De alguna manera, Mark consiguió sacar el brazo por su espalda, entre las manos del tío aquel, y llegó a alcanzar los orificios nasales de ese tío y, directamente, tiró de su nariz para arrancársela. Sigue siendo un amigo muy cercano. Cuando estaba en Australia, solía llamar y decirme: “¿Qué haces, puedo ir a verte?” y yo le decía: “Bueno ¿dónde estás?” y él soltaba: “¡Estoy en la puerta!”. Y efectivamente, miraba por la ventana, y tal cual, allí estaba Mark esperando en mi puerta (risas).

¿Qué recuerdas del día en que supiste que Radio Birman se había acabado?

Tuvimos problemas en aquella última gira del 78. Sire nos abandonó junto a otros 20 grupos. Perdieron su contrato de distribución con Phonogram. Así que creo que se quedaron con 4 bandas en el sello, los Ramones, los Talking Heads y Renaissance y Focus, que eran los dos grupos de rock progresivo que pagaban por todas las bandas de punk que tenían. Estábamos de gira con los Flamin’ Groovies y nos echaron a los dos grupos. La banda tenía muchos problemas internos, sin llevarse bien, con gente enfadada, insalubre y enferma. Sabíamos que Ron, el batería, se iba a ir. Warwick también se iba. Eso lo supimos porque no nos hablaba a ninguno. Así que pensamos que volveríamos a Australia, tomaríamos un descanso y volveríamos a juntar a la banda con una nueva sección rítmica. Chris y Pyp se volvieron a Australia desde Londres. Rob y yo fuimos al concierto de Iggy Pop en el Music Machine, estaba girando con el New Values. Alucinante concierto, por cierto, porque estaban Fred Sonic a la guitarra, Scott Asheton a la batería y básicamente, la Sonic’s Rendezvous menos Morgan de banda de acompañamiento de Iggy. Fue increíblemente enorme. Entonces fuimos a América y desde allí a Australia. Llamamos a Chris, diciéndole que queríamos volver con el grupo. Estaba empezando con los Hitmen y no quería volver a Birdman. Entonces, estábamos solo Rob y yo. Empezó con Rob y yo y terminó con Rob y yo. Y ese fue el día que supe que se había terminado.

Radio Birdman fueron incluidos en el Aria Hall of Fame (Asociación de la Industria Musical Australiana) en 2007 . Pero en aquel lejano 1978, ¿qué creías que habíais conseguido?

Por aquel entonces no creíamos que fuese tan importante, pensamos que sí, que hemos hecho un par de discos muy buenos y hemos dado algunos bolos increíbles y somos una banda de rock and roll acojonantemente potente pero nada más. Cuando acabó Birdman no veíamos que tuviera más significado más allá de eso. Después, nos enteramos de que influimos a otras bandas y somos inspiradores.

¿Cómo acabaste con la guitarra de Fred Sonic en tu poder, conociste a Ron Asheton en un concierto de la Sonics Rendezvous Band y, básicamente, terminaste tocando con tus principales ídolos musicales en diferentes proyectos?

Sí, bueno, conseguir la guitarra de Fred Sonic Smith fue pura suerte, porque justamente fui yo el que vio el anuncio y llamé al tío que la vendía. Fue pura suerte, estuve en el lugar adecuado en el momento adecuado. Vi aquel anuncio en una tienda en Ann Arbor.

Pero, de toda la gente posible, lo que tenía más sentido es que fueses tú. Es alucinante

Pues sí, lo es. Realmente alucinante pero el resto es más sencillo, si la Sonic’s Rendezvous Band toca, voy a ir a verlos. Si estoy cerca, voy a ir a ese concierto, porque son increíbles, y resulta que Asheton estaba allí. Llevaba sus gafas de aviador y el abrigo de oficial de las SS y le reconocí, y no voy a perder la oportunidad. Así que voy y hablo con estos tíos y les doy las gracias por su increíble música, esa que han entregado al mundo y a mí y, de algún modo, te haces amigo de estos tíos, se enteran de que tocas, escuchan los discos de Radio Birdman y te piden subir a tocar con ellos City Slang. Y te llama Patrick Boisell diciendo: “¿Quieres hacer un disco con Wayne Kramer? Me gustaría juntaros”, y luego alguien dice: “¿Quieres hacer una gira con Scott Morgan?”, y yo digo: “Sí, claro que me haría feliz hacer eso”. La hermana de Ron y Scott me llamó y me dijo: “Vamos a hacer un tributo a Ronnie ¿quieres tocar y unirte a los Stooges en algunas de las canciones de Ronnie?”. Viajaré 13000 millas para estar allí. Sin problema. Por allí apareceré.

¿Qué tal estuvo semejante planazo?

 Fantástico. No la quería liar. Quería tocar bien. Pero todo estaba alineado. Quiero decir que me sé esas canciones bastante bien y tenía esos Marshall de los 70 y esa stratocaster Americana y… ¡eso va a sonar bien a ese volumen! Fui muy, muy feliz haciendo aquello. Iggy ahora es muy profesional. Él y el management de los Stooges. Era como si estuvieran en el lanzamiento de una nave especial. Como si fuesen de la NASA. Mientras que antes tenían que sacarle del escenario inconsciente. Ron y Scott estaban muy contentos, bien cuidados y bien pagados. Y tenían poder en aquella organización. ¿Sabes? Se negaron a tocar ninguna canción del Raw Power. Ron no quería tocar ninguna de las composiciones de Williamson con Pop…

¿Y cómo eran aquellas incursiones en el escenario de la Sonics Rendezvous Band?

La grabación de “City Slang” tenía doce pistas de guitarras. Así que Fred nunca se hartaba de meterle guitarras en directo. Si yo estaba allí, Fred, para que sonara más gorda, me preguntaba: “¿Has traído tu guitarra?…¿puedes subirte y tocar City Slang con nosotros?”. Recuerdo que una vez Fred me pidió que hiciera eso, así que me subí a tocar y Patti Smith estaba a un lado del escenario, con su clarinete en la mano, y me lanzó la peor mirada posible tipo “¿por qué él puede hacer eso?”

¿Cómo te sientes al ver a estos totems del Rock a los que admiras, convertirse en verdaderos amigos?

Es una evolución natural que va a suceder si pasas tiempo con alguien. Hay un dicho que dice que no quieres acercarte demasiado a tus héroes porque son decepcionantes y eso será probablemente cierto para algunas personas pero con estos tíos, el aspecto de su amistad personal, para mi, es todavía mejor que el aspecto de esa adoración hacia ellos como héroes. Como gente son gente estupenda.

Sabes…nunca volveré a conocer a nadie como Ron Asheton. Era una persona asombrosa. Él es tan positivo, tan amistoso, tan generoso con su tiempo, con sus historias. Si él tuviese cinco dólares, te invitaría a una copa con esos cinco dólares.Y en cualquier sitio de su casa en el que estuvieses, te encontrabas con animales abandonados a los que cuidaba. Podía tener una ardilla, un mapache, dos gatos, seis perros…

Para Iggy Pop, la mejor y más pura manera de reconquistar algo cercano a la cima de su carrera musical sería grabando un disco contigo. ¿Alguna vez se ha concebido esta posibilidad? Alguien debería decírselo

 A estas alturas, ese sonido probablemente esté ya en mi ADN. Esa es una buena pregunta. Dos semanas después de que Ronnie muriera, Iggy me llamó y me dijo: “Bueno, eras el mejor amigo de Ronnie y eres el tío que se acerca más, con tu manera de tocar, a lo que hacía Ronnie y eres de Anne Arbor y me gustaría que te unieses a la banda para estos conciertos que ya tenemos programados”. Y dije que sí. Después de dos semanas me volvió a llamar y dijo que era demasiado pronto para hacer eso, así que cancelaron los conciertos para ese verano y yo dije: “Ok, está bien”. Entonces Iggy cogió a Williamson e hizo los Stooges del Raw Power, lo que creo que fue una gran idea y una manera estupenda de devolver a James al rock and roll.

Así que sé que sabe lo que soy capaz de hacer. Cuando hicimos aquel bolo benéfico para la Asheton Foundation era su cumpleaños y yo estaba sentado al lado de Iggy, y me dijo: “Deniz, esta noche cuando hemos tocado “Dirt”…es la mejor versión que jamás he hecho” y le dije: “Gracias, oír eso me alegra el año y si en algún momento quieres trabajar en más proyectos, ya sabes dónde encontrarme” y él dijo: “Sí, tengo eso en mente y haremos algo en el futuro”. Sabe que estoy dispuesto a trabajar en cualquier momento. ¡Hey, soy totalmente flexible! Puedo reorganizar mi agenda e intentar hacerle un hueco en algún lado, si quiere hacer algo (risas).

No es por lo que ha hecho, que no está mal por lo que es, emular el New Values. Pero lo tuyo y ese sonido, esa guitarra y esa bateríaencaja a la perfección con el mejor Iggy.

Sí. Ahora tiene a Josh Homme y eso atrae a mucha gente. Él tiene fans jóvenes que pueden o no conocer a Iggy, así que eso también puede formar parte de la estrategia…

¿Cuál fue tu primer contacto con la música cuando eras niño?

Escuchaba las cosas que ponían en la radio. La música pop americana de finales de los 50 y principios de los 60 era fantástica. Siempre había algo bueno en la radio. Me regalaron un transistor del tamaño de un paquete de cigarrillos por mi décimo o noveno cumpleaños y la escuchaba continuamente. Entonces empecé a tocar la guitarra, cuando tenía 12 años. En 1964 teníamos a los Beatles, los Stones, Beach Boys, la British Invasion, Jan and Dean, la música surf, Dick Dale, los Ventures… Yo observaba todo aquello y escuchaba todas esas cosas. La primera banda de rock and roll eléctrico que vi en directo fueron los Rationals. Creo que Scott Morgan tenía dieciséis o quince años y tocaron en nuestro colegio. Y me quedé completamente embrujado por el sonido de los amplificadores y lo molones que iban vestidos. Llevaban botines y sonaban tan bien que pensé: “sí, esto es lo que quiero hacer”.

 ¿Hay planes para Deniz Tek arrasando Europa con una próxima gira?

Sí, estamos planeándolo ahora mismo. Esto será en Abril y tengo una noticia al respecto. Estaré yo, sección rítmica de los Godoy Twins y acompañándome a la guitarra tendré a Keith Streng de los Fleshtones.

 

Texto: Rafa Suñén

Foto directo: Dena Flows

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: