Vivos — 21 Febrero, 2017 at 13:59

Deville, Rocksound (Barcelona)

Desconozco que tal la primera ya que me fue imposible acudir pero la segunda visita del cuarteto de Malmö por el club de Poble Nou liberó tal cantidad de energía que es un absoluto milagro que sus paredes sigan en pie. Puede que empezaran algo fríos pero con el paso de los minutos, y el aliento de la vehemente respuesta del público, se fueron creciendo hasta rubricar un recital que dijo mucho y bueno de su manera de plantarse ante el género.

Si bien en disco apuestan por aportar más matices, y una cierta intención de otorgar hálito melódico a los estribillos y los solos de guitarra, en directo aparcan ese punto para convertirse en una trituradora sonora que no hace prisioneros. La pegada de un batería atómico que golpea como si no hubiera un mañana, Martin Fässberg acabo el concierto absolutamente agotado, y el bajo de Martin Nobel, gran presencia escénica la suya, componen una sección de ritmo sólida y precisa de la que nace el sostén perfecto para que la dupla guitarrera, Andreas  Wulka y Andreas Bengtsson, se concentre a fondo en exprimir al límite sus hachas. Tienen ideas y recursos para reciclar las santas influencias y parir riffs imaginativos que aportan variedad a su propuesta. Una oferta que en muchos momentos se muestra más cercana al metal del nuevo milenio, léase Mastodon y similares, que al club del stoner donde se les suele incorporar de primeras.

Las canciones de su último lanzamiento, Make it Belong to Us, formaron la columna vertebral de la aplastante hora y cuarto que estuvieron sobre las tablas. Setenta y cinco minutos en que demostraron estar sobradamente preparados, por actitud y repertorio, para dar el salto si los astros se alinean y la suerte les acompaña. Las maltrechas cervicales de los asistentes así lo atestiguan.

Manel Celeiro

Foto: Edko Fuzz

One Comment

  1. Good show they had some good, pounding riffs!

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