Vivos — 15 Diciembre, 2016 at 12:42

Quique González y Los Detectives, Palau de la Música (Barcelona)

Llegó, vio y venció. Quique González demostró en el Palau de la Música Catalana que está en uno de los mejores momentos de su carrera. Y es que, si bien es cierto que contaba con la ventaja de venir a presentar por segunda vez a la ciudad condal uno de los mejores discos de su trayectoria como es ese Me Mata Si Me Necesitas, no lo es menos que ha conseguido reunir una banda excelente a su alrededor, que no solo le entiende a la perfección, sino que además se convierte en cómplice perfecta para sus andanzas. Más relajado que nunca, seguro de su apuesta y cargado de razones para defenderla, dio igual que el público, como siempre en su caso, estuviera rendido de antemano.

Insistió en salir a por todas y contagió el ambiente desde la primera de las notas de la inicial “Los Detectives”. Y es que, como en su visita anterior, González confió en empezar el concierto con la misma sucesión de temas que su último disco hasta el quinto de la velada. Rayando a grandísima altura, mención especial merece ese “Charo” con una Nina de Juan espléndida, convertida ya en una más de la banda gracias a una canción que se cuenta ya entre los grandes clásicos del madrileño. Aportando eso sí, mucho más que una simple corista. Adquiriendo protagonismo y mandando a más de uno, como bromearía el propio Quique más adelante, a buscar los desfibriladores de la sala. Una estremecedora “Cerdeña” puso punto y aparte a las canciones de Me Mata si Me Necesitas y una explosiva “La Fábrica” dio la bienvenida al resto de la carrera del músico, aunque iríamos volviendo al disco de manera puntual. Con “La Ciudad del Viento”, espléndida a todas luces, se dio entrada a un breve viaje por Salitre 48 con una sorprendentemente rockera “Salitre” y un “De Haberlo Sabido” con una Nina, de nuevo, magnífica. Tiempo hubo para que ella presentara “Volver” una de sus canciones antes de que la banda volviera a la carga. Parecía que lo mejor había pasado, pero quedaban momentos que, al menos, iban a igualar lo vivido. Espectacular “Orquídeas”, otro temazo de Me Mata….igual que la estremecedora “”La Casa de mis Padres”.

Y es que quizá viviéramos ayer uno de los momentos más intensos de la carrera de Quique González encima de un escenario. A la carga emocional de la canción se sumó una interpretación sublime, casi sobrenatural a la que colaboraba de manera definitiva el espectacular entorno. Costó recuperarse en los bises aunque lo facilitó una emotiva “Aunque tú no lo sepas” con Quique y Edu Ortega encima del escenario y los mismos arreglos con los que Enrique Urquijo hizo suya la canción. Y de ahí al final una fiesta. Ricky Falkner y Santos Berrocal invitados en la fantástica “Clase Media” y una fulgurante “Kamikazes Enamorados” acabaron con el primer bis, dejando para el segundo la siempre infalible “Conserjes de Noche”, el himno que ya es “Dallas-Memphis” y una rotunda “Vidas Cruzadas”. En estado de gracia permanente.

Texto: Eduardo Izquierdo

Fotos: Jordi Sánchez

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