Vivos — 2 diciembre, 2016 at 8:54

Ocean Colour Scene, Festival del Mil.lenni – Apolo (Barcelona)

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Hay dos maneras de enfrentarse a la crítica de un concierto. Por un lado, uno puede partir de la opinión que el público va manifestando con sus reacciones, expresiones y, sobre todo, comentarios al abandonar la sala. La otra es el aislamiento a lo que te rodea para quedarte con tu subjetiva opinión de crítico gruñón. No hay duda de que en la primera el concierto de Ocean Colour Scene en Barcelona gana por goleada. El público que casi llenó la sala, bordeando los 800 espectadores con mayoría foránea disfrutó, cantó y se manifestó contento de lo que había visto al final de la velada. Y siguiendo la premisa de Elvis de que 50,000,000 Elvis Fans Can’t Be Wrong, y aunque no se llegara a esa cantidad de seguidores, no es cuestión de llevarle la contraria. Al menos no demasiado. Aunque algo así. Para ello aparece el crítico gruñón.

 

Venían los de Birmingham a celebrar el aniversario de Moseley Shoals, probablemente su obra magna, mediante la interpretación del disco al completo. Ni sus anteriores visitas a la ciudad condal ni su concierto previo en Madrid auguraban nada bueno. Los mentideros hablaban de un Simon Fowler completamente ebrio en la capital, algo que ya habíamos vivido en su olvidable concierto en el Hard Rock Café de Barcelona en 2009 y, además, su batería Oscar Harrison se dañaba la espalda y era sustituido por Tony Coote, miembro de la banda en solitario de Steve Craddock. Y con esos antecedentes salieron a escena.

 

Iniciaron con un «Day Tripper» siempre habitual de su repertorio, que no acabó de arrancar y una deslavazada «The Riverboat Song» hacía presagiar lo peor. La cosa no caminaba, las miradas comprensibles a su batería eran continuas y el grupo no se sentía nada cómodo. Pero «The Day We Caught the Train» lo cambió todo cuando Craddock, Fowley y compañía comprobaron que tenían al público rendido de antemano. A partir de ahí el concierto no hizo sino crecer, como no podía ser de otra manera, con un repertorio que es capaz de enlazar «The Circle» y «Lining your Pockets». De hecho, todo Moseley Shoals se tocó en orden con la única excepción de una obviada «40 Past Midnight». No alcanzaron el excelente, pero se movieron fácilmente en el notable con momentos destacados en «One for the Road» o «You’ve Got it Bad». Dieron tiempo, tras acabar con los fastos de celebración, a canciones del resto de su repertorio, aunque básicamente del de los noventa. Disfrutó Fowler de su momento acústico con «Foxy’s Folk Faced» para que las dudas volvieran destrozando «Better Day». Un espejismo porque por fortuna el resto del concierto transcurrió de manera convincente. Quizá su momento pasó, pero al menos ayer, supieron defender su status de forma más que digna.

 

Texto: Eduardo Izquierdo

Foto: Manel Musti

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