Encuentros — 3 diciembre, 2016 at 9:15

Andy Ferrell, “me gusta recordar viejas canciones a los jóvenes”

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Es una de las grandes esperanzas del nuevo country y oyendo su magnífico At Home and in Nashville no es de extrañar. Ferrell tiene el encanto de los grandes songwriters y, como el título de su disco indica, reúne lo mejor de sus Apalaches natales y la ciudad del country por excelencia. Con un padre guitarrista de folk, Ferrell se acostumbró a que en casa sonaran los discos de Doc Watson y que su escucha provocara que quisiera empezar a componer sus propias canciones. Unos temas que beben de sus dos grandes ídolos, Hank Williams y Townes Van Zandt, pero que muestran un músico con una personalidad abrumadora.

 

Un título clarificador para un primer disco ¿no?

Sí, aunque se refiere a donde lo garbé. Las canciones de la primera mitad se hicieron en Nashville con una banda completa y las de la segunda las grabé en vivo en mi ciudad, Boone, en Carolina del Norte.

 

¿Por qué optaste por hacerlo así?

La razón principal es que en Nashville tenía todos los recursos. El productor Lance Bendiksen reunió allí unos músicos de primera categoría que podían ayudar a hacer grande el disco.

 

Tocas temas muy influenciados por épocas ya muy lejanas, anteriores a los cincuenta, a veces ¿no temes no poder acceder a un público cercano a tu edad?

La verdad es que toco para gente de todas las edades y nunca he notado un salto generacional en mis oyentes. Cuando toco en directo a menudo interpreto viejos temas folk o baladas country muy antiguas y funcionan perfectamente para la audiencia. Me gusta recordar esas viejas canciones y ayudar a que los jóvenes las conozcan.

 

En tu biografía hablas de tus canciones como “traveling songs” ¿ves este como un disco de viaje?

Es algo tanto literal como figurativo. Las canciones fueron escritas en lugares diferentes, pero es que además hablan de movimiento, de no quedarse en un lugar.

 

Tus textos son muy emocionales, por ejemplo, en «Waltz for You».

Es mi canción favorita del disco porque se unió muy orgánicamente a mí, casi sin darme cuenta. Es la culminación natural de dejarte llevar a la hora de escribir y su atractivo proviene de sus propias palabras y las emociones que estas evocan al oyente. Creo que eso la hace única en el disco.

 

¿Sería la canción que recomendarías para meterse en tu música?

Pues creo que no. Igual optaría por «Run Billy Run» porque está escrita a la vieja usanza. Tiene un enfoque a lo Woody Guthrie que refleja como aprendía a escribir y es algo que sigue inspirándome constantemente.

 

¿Cómo llegas a introducirte tan profundamente en el country más antiguo?

Crecí en Boone, en Carolina del Norte, que es una parte de la cordillera de los Apalaches. La zona está justo en el corazón de donde se originó una gran cantidad de música tradicional, y todavía se toca por allí, así que supongo que era un paso natural.

 

¿Tenías amigos con los mismos gustos?

No creas, me costó encontrar una pandilla con intereses similares, aunque al final conseguí una serie de compañeros que pudieran hacer conmigo este viaje musical.

 

Imagino que en esa zona conocerías también músicos veteranos ¿alguno te dio algún consejo?

Oh, sí, he conocido a grandísimos músicos que me han dado muy buenos consejos estos años. El mensaje en general es el mismo, mirar hacia adelante y no dejar de escribir tu propio material. Todo el mundo te dice que para hacer tu propio camino como compositor la únic avía son la práctica y la paciencia.

 

Hablas muchas veces de la composición más que de la interpretación ¿te consideras más un escritor de canciones que un intérprete?

Bueno, ya sabes, yo cuento historias a través de mis canciones. Algunas más directas como «Run Billy Run» o «Poor Man’s Son» y otras más abstractas como «Another New Year’s eve» o «Time Crawls By». No tengo muy claro qué contestar a eso.

 

Como compositor ¿te has planteado hacer canciones para otros?

No nunca, pero me gustaría intentarlo si se presenta la oportunidad. Mis canciones son muy personales y me cuesta imaginar a otro cantándolas, pero sería un gran desafío intentar hacerlo.

 

¿Planes?

Escribir, escribir y escribir, y viajar por el mundo para presentar mis canciones.

 

Texto: Eduardo Izquierdo

Foto: Wonderland Woods

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