Discomático — 17 noviembre, 2016 at 16:50

Luke Bell – Luke Bell (Bill Hill Records)

lukebellIndiscutiblemente corren buenos tiempos para la música country. La cantidad de lanzamientos y, sobre todo, la calidad de muchos de ellos está provocando el riesgo de desborde en los que amamos el estilo. Por ello, a veces, es necesario descartar discos que incluso podríamos considerar notables para concentrarnos en aquellos que se sitúan en la excelencia, y entre estos últimos estaría el disco homónimo de Luke Bell.

 

Nos encontramos ante un disco de debut, con todo lo bueno y lo menos bueno (que no malo) que puede tener este tipo de trabajos. Por un lado, muestra a un artista que, aunque parte de muy arriba muestra posibilidades casi infinitas de crecer y, por otro, se trata de un compendio de grandes éxitos que plantean la duda de si Bell será capaz de mantener ese nivel compositivo. Dudas, en todo caso, que no vamos a resolver ahora. Lo que sí está claro es que el álbum es magnífico, de principio a fin. Que prácticamente la mitad de sus canciones fueran estrenadas en Bandcamp hace un par de años no quita coherencia al conjunto, mostrando un artista extremadamente maduro para tratarse de un disco primerizo. Temas como «Glory and the Grace» o «Sometimes», convertida en un himno al desamparo, están al alcance de muy pocos y demuestran que el tipo se mueve igual de bien cuando ha de encarar una típica balada country o cuando se pone bailongo a ritmo de honky tonk.

 

Ahí está «All Blue», por ejemplo, una perfecta canción de viaje sobre un hombre que pasa sus días en la carretera. O ese epinicio a las barras de bar que es «Where Ya Been». Por no hablar de la espléndida «Hold Me» protagonizada por un vaquero que baila en la pista con otra mientras ve a la mujer que lo abandonó en los brazos de otro. Intérprete soberbio, incluso se muestra hábil con el Yodeling (canto tirolés) en «Workin’Mans Dream» emparentándose rápidamente con la herencia de Bob Wills, Hank Williams o Ernest Tubb. Palabras mayores, sí, pero ganadas a pulso. Y es que, si este año no hubieran publicado disco Sturgill Simpson, Cody Jinks o Paul Cauthen podríamos estar perfectamente hablando del disco de género de la temporada. Pero la lucha es feroz por ese honorífico (y dicho sea de paso inútil) galardón. Aunque poco debe importarle. Solo es necesario que confirme con sus siguientes pasos lo mucho y bueno que hay en este soberbio álbum. Yo confío en él.

Eduardo Izquierdo

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