Vivos — 23 febrero, 2016 at 9:56

Perapertú & Leone, Funhouse, Madrid

LEONE(Foto Leone por V Twins)

El pasado sábado ardían las calles al sol de Bilbao (la glorieta, no la ciudad). Tocaban los de Perapertú haciendo acopio de sus influencias ochenteras jangle pop de Ciudad Jardín. Los madrileños (que no palentinos, por mucho que su nombre evidencie lo contrario) tardaban en calentar el Funhouse; cosa quizá de los micrófonos que apenas dejaban intuir las magníficas letras de los ex-componentes de Sector de Agitadas y Murray. Aún así, Ahmed (guitarra y voz), Juanma (bajo, y descalzo), Yago (teclado) y Marcos (batería) cumplieron su misión de teloneros con actitud y regocijo en unos temas plagados de referencias horizontales con Leone. No en vano el cuarteto murciano-madrileño había tenido la suerte de telonear también a Los Caramelos y ser comparados moralmente con Aviador Dro, banda prima de Corcobado, hermano musical de Leone por dos de sus cuatro miembros. Tirando de “Paroxismo” (Discos Walden, 2015) y otros clásicos underground como “Rey Do Uige” (en “Cenizas y diamantes”, Discos Walden 2013), Perapertú cedía al paso tras una actuación más ruidista que de costumbre.

PERAPERTÚ(Foto: Perapertú por V Twins)

Recogían los Leone el testigo de un pop sintético y rocoso con la elegancia y la pasión que caracteriza al bolero surf del que hacen gala. Energía contenida sin caer en la languidez a la hora de desgranar su último 7’’ en formato vinilo, “Tus huesos” (Monasterio de Cultura/ Delia Records, 2016), explosiones de sentimiento incandescente en su homenaje a 713avo Amor y Carlos Desastre con “Jaleo en la zona deprimida”. Sedante caricia sonora con la versión de “Si me das a elegir (me quedo contigo)” de Los Chunguitos, que sirvió como bis a una actuación canónica y despiadada al mismo tiempo. Jesús Canet (guitarra y voz, gafas negras en la noche, también en Motel3), Juan Pérez Marina (guitarra, también en Cartografía del Ruido y Corcobado), Manuel Cahuchola (bajo, también en Ventura Dúo y Paul Collins) y Jesús Alonso (batería, también en Les Rauchen Verboten y Corcobado) no fallaron ni una nota a la hora de defender su propuesta de fusión entre el desierto y el Mediterráneo. Tampoco defraudaron a un público entregado, deseoso de dejarse llevar por melodías cargadas de una tradición despechada por el tiempo y resucitada en manos del cuarteto madrileño-almeriense y la voz aplanetada de Canet.

Había mucho donde elegir (como siempre) en el competitivo desierto madrileño, pero al público de aquella noche en el Fun House, si les hubieran dado a elegir entre Leone o la gloria, hubieran elegido a Leone. Fue reina de aquella noche la calavera de lágrimas, y esperemos que lo será de muchas otras. Ay, por los siglos.

Texto: Elena Rosillo

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