Breves — 29 diciembre, 2015 at 10:34

Adiós Lemmy, sordos para siempre….

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Una buena parte del rock & roll se ha ido con él. Uno de los últimos ejemplares de una especie en extinción. Postreros personajes en encarnar una forma de vida que ya ha quedado atrás. ¿Alguien se imagina a alguno de los líderes de los grupos populares de la actualidad con 70 años? Desde luego que ninguno de ellos desprenderá el carisma que todavía poseen Kiz, Jagger, Daltrey, Thownsend, Iggy, Young, Dylan o Ray Davies por citar a algunos de los que todavía nos quedan.

La parca que se llevó hace poco tiempo a su compinche Philty Animal Taylor ha venido a por Lemmy.  Paradigma del rockero canalla. Mujeriego y bebedor, la imagen viva de lo que esta música significó alguna vez para un mundo en el que ya nada es igual. Quizás no había sitio para una persona como Kilmister en estos días. Días en que nuestra música favorita ya no tiene el valor transgresor ni el peso social de antaño y duerme en carpetas amarillas de ordenadores. Somos cada vez menos los que amamos al rock por encima de (casi) todas las cosas. Y todos y cada uno de esos, nos guste o no su música, sentimos como nuestra la pérdida de tipos como el cabeza de motor mayor.

Da cierta grima escuchar y leer como la mayoría medios audiovisuales lo califican como uno de los mayores emblemas de la música heavy metal. Con todos los respetos para el género metálico lo suyo era otra cosa. Puro rock & roll. Del que nació con Chuck Berry y Little Richard. O eres de los de «Louie Louie» o eres de los otros. Tocado a todo volumen y a una velocidad suicida si se quiere. Pero puro rock & roll.

Cuesta decir adiós a alguien que parecía inmortal, invulnerable al paso del tiempo, al que perennemente imaginabas encima de un escenario vestido de negro, sombrero en ristre, agarrado a su bajo, soltando bilis con su voz de cazalla bajo el logotipo inconfundible de su banda. Motörhead es religión para muchos. Y no me extraña, han mantenido su trayectoria libre de toda mácula, nunca han cambiado para vender más discos o ganar más pasta. Así somos. Si te gusta bien y si no te gusta también. Añadir que bajo esa mirada chulesca y pendenciera se escondía un cerebro que funcionaba a toda máquina. Incansable devorador de libros, apasionado por la historia y, sobre todo, por la segunda guerra mundial (lo que le llego a costar incluso acusaciones de nazi), un tipo culto e inteligente que en las distancias cortas era un caballero atento, afectuoso y con un gran sentido del humor.

En nuestra edición en papel del mes del pasado mes de septiembre le dedicamos portada y un extenso artículo en que Silvixx The Queen of Spades lo entrevistaba en exclusiva y Daniel Renna, Sergio Martos y un servidor aportábamos textos complementarios. Sirva de homenaje para una de las bandas más queridas de la redacción rutera. Que la tierra te sea leve.

Comunicado oficial de Motörhead:

“No es nada fácil decir esto…nuestro poderoso y noble amigo Lemmy falleció hoy tras una corta batalla con un cáncer muy agresivo. Se le notificó la enfermedad el 26 de diciembre y ha muerto en su casa, sentado enfrente de su videojuego favorito del Rainbow, con su familia.

No hay palabras para poder expresar nuestra conmoción y tristeza.

En los próximos días daremos más información, pero de momento, por favor, pinchad a Motörhead a todo volumen, pinchar Hawkind al máximo, reproducir su música a toda ostia.

Tomaros unas copas, compartid historias.

Celebrad la vida de este hombre encantador y maravilloso que la vivió tan intensamente.

Él querría exactamente eso.

Ian Lemmy Kilmister (1945 – 2015)

Born to Lose, Lived to win.

Por favor, expresad si queréis vuestras condolencias, buenos deseos o recuerdos en la página de homenaje

https://www.facebook.com/lemmykilmisterforlife “

Manel Celeiro

 

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