Vivos — 24 noviembre, 2015 at 15:54

Los Brioles + Blas Picón, reviviendo a Dr. Feelgood

BriolesCreo que en principio la idea de la productora Acaraperro, era la de que diferentes bandas interpretasen discos clásicos y cada una de ellas hiciese una parte de su propio repertorio dentro del recital. Nadie impuso la ley, era una sugerencia. Lo que seguro que esperaban era que cada banda, procediese del sonido que fuese, reinterpretara el álbum “clásico” a su manera. Esa no era una sugerencia, pero dado el resultado, estoy seguro de que era algo que entre ellos, los productores, habían premeditado. Varios meses después el ciclo se ha consagrado y la diversidad con la que se han atacado trabajos de Dylan, Beatles o Velvet (por citar solo tres ejemplos), ha hecho sino, hacer de esta idea algo original y relevante. Agradecidos estamos los que disfrutamos desde la audiencia.

 

En el caso que nos ocupa, una de las bandas veteranas de la escena rockabilly barcelonesa (Los Brioles), un armonicista, y cantante ocasional en tres o cuatro números de raíces ancladas en el blues y derivados (Blas Picón). Todo ese coctel homenajeando el disco en directo básico de la banda de pub rock por excelencia (que también un endiablado enebro entre r&b, garaje y actitud punk), el Stupidity de los Dr. Feelgood. Aunque habría pagado para que el baterista hubiese acarreado un bombo en su kit, existen pocas formas más excitantes de llevarse un repertorio ajeno a su terreno. Los Brioles no dieron concesión, ni un solo guiño a la banda original. Nada de slide guitar en las dos o tres canciones en las que Wilko usaba el tubito, contrabajo en lugar de bajo eléctrico, y por supuesto, el kit de batería mencionado, que pese a mi estima por el añorado golpeo del bombo, hizo que las canciones del Stupidity quedaran empastadas dentro del sonido del trío. Solo la aparición de Blas Picón en varios cortes trajo consigo algo del sonido original. En ese caso hubiésemos desestimado el sonido de una trompeta o un saxofón, aún y pese al colorido, pero la armónica era necesaria, el puente de unión perfecto. ¿Momentos? Cualquiera de los trece cortes incluidos en el vinilo original, pero por destacar, la inicial «Talking About You» (al ser original de Chuck Berry se les vio nadando como pez en el agua) y la celebrada «Roxette». El principio y el final del álbum. Qué cosas. Luego la banda atacó varias de sus piezas originales, para disfrute de sus camaradas y feligreses.

 

¿Próxima parada? El reivindicable Hotter Than Hell de Kiss a cargo de Lipstick. Otro must dentro de la agenda. No falten.

 

Texto: SERGIO MARTOS

Fotografía: JOSÉ ANTONIO SERRANO SABATE

One Comment

  1. SI SEÑOR, MUY BUEN CONCIERTO !!!

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