Encuentros — 14 septiembre, 2015 at 9:05

The Deslondes, nómadas country asentados en Nueva Orleans

 

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Country y folk con el espíritu de Nueva Orleans, blues de Lousiana que rezuma sonidos de Nashville por cada acorde, cajun y frontera, pantano y pradera, un compendio de música de raíces directamente nacida del manantial más tradicional americano. Se da en The Deslondes el caso de una banda que aún acogiendo y siendo identificada con todo lo que bulle en el entorno de Nashville, está asentada en Nueva Orleans y eso no deja de marcar carácter. Así, el piano adopta el papel que tan preponderante se intuye en los garitos del French Quarter, y la negritud yace incestuosa con el aire vagabundo que recorre el interior de un inmenso país en busca de justicia social. Porque The Deslondes fueron trashumantes que salieron tras del espíritu de Woody Guthrie (literalmente, se conocieron en un festival homenaje al bardo), y se encontraron a sí mismos por el camino. Cinco músicos que fueron confluyendo por la carretera, juntándose y separándose, hasta alcanzar Nueva Orleans y decidir quedarse. Sam Doores, Dan Cutler, Riley Downing, Cameron Snyder y John James Tourville dieron forma a The Tumbleweeds y comenzaron su cruzada por el folk, el country y el blues. Cambios de nombre derivaron en The Deslondes, y en un disco homónimo que luce como el crisol de sonidos que es en sí mismo.

 

Del blues rural de “I got found” con el comenzaba el disco de The Tumbleweeds a los ritmos sincopados de “Fought the blues and won” que abre el presente, y siempre con Nueva Orleans en mente, ellos mismos nos dan las pautas para entender su aventura.

 

¿Qué llevó a The Tumbleweeds hasta The Deslondes?

Nos sentíamos como una banda nueva cuando John James y Cameron se unieron. Ya había bandas llamadas The Tumbleweeds vagando por las praderas, así que decidimos escoger un nombre más cercano a nuestra casa, ya que es el de la calle donde vivía la banda, cuando empezamos.

¿Era un simple guiño costumbrista o una reafirmación personal?

Es importante tener una conexión personal con tu nombre, si es posible. Contribuye a la narrativa de la banda y rinde homenaje a de dónde venimos.

¿Os lleva el blues a Nueva Orleans u os embrujó ella directamente? ¿Si el country hubiera nacido allí sonaría a The Deslondes?

Hay mucha historia detrás del género blues en Nueva Orleans, y se extendió de arriba abajo, de punta a cabo del país. En nuestro caso concreto, hay un importante sonido del país del cajun que está en nuestra mezcla.

Y sin embargo, al menos Sam Doorer y Cameron Snyder, venís de una de las cunas del garage, el Pacific Northwest, prueba de vuestro aire nómada.

Viajar y actuar van de la mano en estos tiempos, todos venimos de diferentes orígenes, pero la música nos ha reunido en el mismo camino durante un tiempo.

Woody Guthrie tiene un papel fundamental en vuestra vida. ¿Siguen estando sus praderas y espacios de libertad de actualidad en el mundo de hoy?

Definitivamente él ha sido enorme, importantísimo para nosotros, pero igualmente para muchos otros también. Su actitud y prioridades ante la vida siguen siendo muy reales.

Cuatro cantantes, cinco compositores… ¿Cómo gestionáis vuestra propia relación, en la que, bebiendo de la tradición, suena todo tan fresco?

Por suerte somos cinco! En la mayoría de las cosas, más o menos estamos de acuerdo. Aunque algunas decisiones son más difíciles y requieren algo de política, de negociación. Pero hemos pasado mucho tiempo juntos, aprendiendo música tradicional, y equilibrándolo con la escritura de nuevo material. Todos sonamos a nosotros mismos, por lo que alcanzamos nuestro sonido natural.

Embellecéis la raíz country con ritmos negros, el spaguetti-western de “Time to believe in”, el rock and roll de “Less Honkin’ More Tonkin’” o los aires casi surf del riff de “The Real Deal”. ¿Hay alguna línea roja?

No hay realmente ninguna regla que sea necesario respetar para mantenerte, salvo tal vez la afinación!!! Ese riff en concreto nació de la propia canción de Riley, obviamente, pero también en parte de la guitarra Kay de 1950 con la que lo toca!

“Simple and True” o “Out on the rise” pueden llevarnos a los corazones rotos como motor de la música, pero ¿cómo está presente también el compromiso social al modo Guthrie?

La emoción detrás de una canción de amor, o de una canción sobre perder un amor, siempre producirá empatía en los otros y sigue siendo un tema relevante. Pero por otro lado, si se piensa que nuestras letras provocan y alientan a los oyentes a hacerse preguntas, entonces son de alguna manera similares a las de Woody Guthrie, aunque no necesariamente comparables.

Debutáis con New West Records. ¿Cómo se siente uno con alguien que cuida tanto la música de raíces?

Estamos muy contentos con New West y su confianza en nosotros nos ayuda a continuar.

Habéis compartido banda, escenarios y trayectoria vital con Hurray for the Riff Raff. ¿Qué os separa o acerca a Alynda Lee?

Hemos sido bandas hermanas con Riff Raff durante bastante tiempo, y compartimos muchas cosas en común… pero nosotros funcionamos más como un colectivo.

Por último, siempre habéis dicho que el baile es uno de vuestros objetivos, uniendo la tradición cajun, el jazz tradicional, el country… ¿qué esperáis entonces de vuestra visita a España?

Nos encanta cuando la gente baila, parece un espectáculo en sí mismo. Es nuestra primera vez en España y esperamos que salgan, que surjan de entre el público algunos bailarines para nosotros!

 

Ya sabes, ruto, apunta fechas, lustra tus botas, y a bailar.

14 Septiembre – Barcelona, Rocksound

15 Septiembre – Valencia, Loco Club

16 Septiembre – Madrid, Boite Live

17 Septiembre – Donosti/San Sebastián, Dabadaba

 

Texto: Josetxo Río Rojo

Foto: Sarrah Danziger

 

 

 

 

 

 

 

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