Encuentros — 17 junio, 2015 at 11:53

Rosvita, la progresión del ruidismo

Rosvita

 

Pese a poder parecerlo, Rosvita no son ni mucho menos unos recién llegados ni unos principiantes. Llevan cerca de quince años tocando, y su música inclasificable les ha llevado de gira tanto por todo el territorio nacional y por países como Reino Unido, Francia y Austria entre otros. Ahora presentan su nuevo y cuarto disco, Mítico Mítico, editado en su propio sello, Siete Hermanas, que aparece después de un lustro de espera (que no de inactividad), un trabajo lleno de arreglos, construcciones marcianas y, sobre todo, mucha alegría, una fiesta de media hora donde bailar como si nadie nos pudiera ver. Con los primeros conciertos de la gira de presentación anunciados, la banda responde a nuestras preguntas sobre sus discos, sobre cómo trabajan y lo que nos tienen preparado de cara al directo.

Han pasado cinco años entre Grandes tormentos (2010), vuestro anterior disco, y este Mítico Mítico, ¿qué habéis estado haciendo todo este tiempo?

Pasamos un par de años tocando y girando con el último disco y luego una temporada más tranquila en la que estuvimos trabajando temas nuevos y haciendo vida de local. La grabación de Mítico Mítico ha estado bastante espaciada en varias sesiones y a lo largo de un año.

Habéis vuelto a la autoedición mediante vuestro propio sello: Siete Hermanas, ¿por qué?

Siempre hemos tenido mucha iniciativa y estamos acostumbrados a hacer las cosas a nuestra manera. Con el anterior disco nos apetecía probar la experiencia de estar en un sello y nos dimos cuenta que al delegar tantos asuntos en otras personas acabas acomodado esperando a que las cosas ocurran. Autoeditarnos nos mantiene mucho más activos e involucrados en el proyecto. Además a nivel monetario nos resulta más rentable.

También os habéis atrevido con la financiación vía Crowdfunding, ¿qué os hizo decidiros por ello?

Pensamos en la gente que nos ha seguido todos estos años, cuya respuesta y apoyo ha sido tan importante para la banda y vimos claro que son estas personas con las que nos queríamos asociar para sacar adelante el proyecto. La verdad es que ha funcionado de maravilla y la respuesta de la gente ha sido abrumadora.

¿Editaréis también a otros grupos con Siete Hermanas?

En principio no. No tenemos idea de funcionar como sello al uso. Siete Hermanas es simplemente una marca para editar nuestros trabajos.

Portada Rosvita Mítico, Mítico

Siempre grabáis en el Estudio Brazil, ¿no os planteáis probar en otros sitios?

La verdad es que no. Javier Ortiz ha estado muy vinculado al proyecto desde los comienzos del mismo y nos encontramos muy a gusto trabajando con él. Nos gusta además su manera de trabajar y de entender la grabación. Gran parte de Mítico Mítico fue grabado en directo y en cinta magnética de dos pulgadas. Las limitaciones de edición y mezcla que te impone el formato analógico al final se convierten en algo muy positivo para el resultado final.

Creo que en este disco os alejáis aún más de vuestros principios oscuros, donde primaban los desarrollos largos, para cultivar canciones más cortas, aunque también más condensadas, ¿cuánto hubo de premeditado en este giro? ¿Tiene que ver la clara influencia de la música latinoamericana?

Ya desde el segundo disco (Podrida Ser, 2005) comenzamos con este planteamiento de canciones más cortas y condensadas. Tiene que ver más con un cambio de formación en que pasamos de cuarteto a trío. Yo pasé a tocar teclados y guitarras, aparcamos momentáneamente las voces y empezamos a hacer temas instrumentales. Todo esto nos llevó a plantear la composición de los temas y el funcionamiento del grupo de otra manera.

¿Cómo es el proceso de composición de Rosvita?

Suele ser un proceso largo que intentamos mantener lo más comunitario posible. Los temas normalmente surgen de improvisaciones de local de las cuales rescatamos ideas que nos parecen interesantes. Empezamos entonces a tocar estas ideas hasta que todos vamos encontrando nuestro lugar y vamos creando un desarrollo. Normalmente las voces y las letras es lo último que llega, ya de una manera individual.

Otro elemento que parece haber ganado protagonismo es el humor, ¿lo consideráis un lenguaje más eficiente y rico o es que no os tomáis en serio?

No es algo muy premeditado. El humor siempre ha sido un elemento importante en nuestra dinámica como grupo y supongo que esto se refleja de distintas maneras en lo que hacemos. Por otra parte nos tomamos tan en serio que seguramente resulte hasta gracioso.

¿Habrá novedades de cara al directo? Es un disco con muchos arreglos, ¿cómo haréis para llevar las canciones al escenario?

Hay alguna novedad en el set de percusión y un sinte más para algunas partes de bajo pero el resto se mantiene bastante parecido. En algunos temas hacemos una versión condensada de lo que se escucha en el disco, pero tampoco hay tanta diferencia. A excepción de algunos recordings de piano, steel drum y trompetas que no podremos hacer por limitaciones técnicas y numéricas.

Habéis tocado mucho en el extranjero, ¿notáis una percepción distinta fuera de España? ¿Ha sido el uso del castellano un impedimento de algún tipo en el extranjero?

Creo que la percepción siempre es distinta en cada bolo independientemente del país, aunque en el extranjero siempre hemos tenido buenas sensaciones en general. También es verdad que cuando estás de gira tu percepción es distinta y todo se vive de una manera más intensa; resulta muy gratificante tocar en un pub de Glasgow para un público que no te conoce de nada y notar que la gente conecta y disfruta con lo que estás haciendo. En cuanto al castellano nunca hemos sentido que sea ningún impedimento.

 

Texto: Saúl Ibáñez

 

 

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