Encuentros — 3 junio, 2015 at 12:27

Mi Capitán, del sustantivo al verbo

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Gonzal Planas es el líder y cantante de Mi Capitán. Un tipo luchador, hábil y talentoso que no ha dudado en quitarse el polvo de los zapatos y cambiarse el mono por una camisa elegante para reubicarse desde las bambalinas al centro del escenario. Una aventura de calado Dickesiano que seguro le va a reportar grandes e intensos momentos. Nos reunimos con él una plácida tarde de primavera en una terraza de su barrio, la Barceloneta. Gonzal anda algo trastornado por una noticia que le acaba de llegar sobre la banda que podría alterar su futuro. Está excitado pero también tiene miedo. Los uats ups entran frenéticos y hacen vibrar el teléfono como si fuera un serpiente de cascabel colocada de chocolate apaleao. Mira hacia todos los lados un tanto ansioso mientras sorbe un gintonic y atiende amablemente mis preguntas. Estamos ante el despegue de su banda y queremos ser unos testimonios privilegiados.

Cuando pienso en Mi Capitán se me antoja una imagen de fábula clásica con una gran loba que amamanta a sus cachorros.

Ja ja ja…La gracia de este grupo es que nació de una manera muy tonta, algo que por otra parte también es muy clásico. Yo tenía unos temas, de tanto en tanto los ponía en la furgo cuando iba en las giras de las bandas de los demás y todos iban largando comentarios como: va tío monta una banda que lo pasaremos de puta madre juntos o eres el típico arbitro que en realidad desea ser jugador. Yo me fui excitando y me lo fui creyendo y sin quererlo acabé juntándolos a todos. Todo el mundo está en la banda porque le apetece. Son mis amigos que quieren ayudarme y disfrutar de la aventura al mismo tiempo.

¿Y no tenías miedo al mezclar amistad y banda de rock? ¿No sufrías por un posible choque de egos?

Claro que lo he pensado. Pero después de leer muchas biografías y ver documentales a punta pala tengo claro que el momento que lo tuerce todo es la pasta. Y de momento aquí no hay nada para pelearnos. El hecho de haber trabajado tantos años como road manager me ha dado el suficiente bagaje como para estar tranquilo con Mi Capitán. Sino contara con esta experiencia, estoy seguro que hubiera tenido muchos problemas para montar una banda como la que tengo. En algunas de las bandas con las que he trabajado he visto mucho comportamientos lícitos pero mezquinos, en los que gente sin ningún talento se cree con el derecho de opinar sobre ciertas cosas. Después las personas sensibles y creativas han tenido que lidiar para que esto no vuelva a pasar. A veces hay que enseñar donde empieza y acaba la parcela de cada uno.

¿Existe la democracia en el rock?

¡Que va!. No existe porque nadie la soporta, es decir, por ejemplo en nuestro caso yo no someto a votación la portada de Mi Capitán ni el orden de las canciones ni el merchandising. Enseño las propuestas y escucho opiniones pero al final las decisiones las tomo yo porque sino sería imposible. Además la banda no es una banda como tal, todos tienen sus propios proyectos y tocan conmigo por amistad.

Después de tanto tiempo trabajando detrás de los escenarios, ¿Cómo llevas el hecho de ser el centro de atención?

Me cuesta asimilarlo y aún no me acostumbro. Estoy más pendiente de que todos estén bien que de saborear este momento. La gente de la banda, que son mis amigos, me lo dicen: Delega, relájate, disfruta, ahora eres el cantante y tienes otro papel. Pero a mi me gusta el trabajo que hago, me gusta gestionar, cuidar de la gente, hacerla feliz. Tendré que encontrar un punto medio.

Cuéntame la historia de tus canciones

Vienen de la insatisfacción personal. De soñar con estar en una banda de rock. Como las canciones las hacía yo solo en casa, las empecé a cantar porque no tenía a nadie más y poco a poco me acostumbré a mi timbre de voz y lo comencé a ejercitar hasta que decidí que, con mejor o peor voz, no había nadie mejor que yo para defender mis canciones. Me di cuenta que componer me permitía crear un personaje, salir de mi mismo y expresar ciertas cosas que de otra manera seria incapaz. He tenido la suerte de crecer al lado de personas que escribían realmente bien, como Ferran Ponton de Egon Soda, que me han empujado a ser critico con mis letras.

¿Es «Suave la voz» es tu mejor canción?

Fue la primera, aquella que me encandiló y a partir de la cual he escrito las demás. Las demás canciones parten del personaje de «Suave la voz», son como viñetas de un cómic que se originan en esta canción angular. Es el tema que resume todas las historias de amor fracasadas de mi vida.

Yo lo que he visto en tus letras es que hay bastantes ajustes de cuentas

Totalmente. Para resumirte, mis letras tocan tres grandes temas: ajustes de cuentas, el mundo de las drogas y el odio hacia las mujeres que me han dejado. Todo gira alrededor de esto.

¿Hay diferencia entre el Gonzal artista y el Gonzal persona?

Si, porque yo no me siento artista. El haber sido un obrero de la música me ha bajado mucho los humos que tenía a los 25 años. He tenido que inventarme un personaje para intentar estar a la altura del rock, de la mitología rock que yo he mamado desde pequeño. Yo a veces me siento un fraude y el cantante de mi banda no puede ser un fraude. Necesito que el yo que se va a casa de mi madre a Vidreras a cortar leña con una hacha no salga en las canciones. Necesito reflejar otras cosas, que se vea el tubo de escape.

 

Texto: Andreu Cunill

Foto: Noemí Elías

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