Vivos — 26 mayo, 2015 at 9:23

The Memories, Wurlitzer Ballroom, Madrid

The Memoriesbaja

La primavera se sintió más que nunca el pasado 23 de abril en Madrid. The Memories trajeron una oleada refrescante de pop optimista y falto de pretensiones, sacando a relucir su lado más gamberro. Abría la noche Terrier con sus pegadizas melodías. Canciones que en directo se convierten en torbellinos y estribillos que atrapan como «Benidorm» o «Fuera de aquí». Acabaron poniendo la letra de «Por el amor de una mujer» de Julio Iglesias al «True love will find you in the end» de Daniel Johnston, con muy buen resultado, demostrando, una vez más, su buen hacer.
Tras este guiño a The Memories, -una versión de dicha canción aparece en su último disco, Hot Afternoon (Burger Records, 2014), grabado por Sonny Smith, de Sonny and the Sunsets-, los de Portland subieron al escenario del Wurlitzer y la fiesta floreció con un pop desenfadado, cuya esencia enseguida impregnó a los allí presentes. «I wanna be that guy» abrió la noche, seguida de «Touched by an angel». Melodías intensas como las de« I’m so high» inundaron la sala y «Higher» y su estribillo fácil de tararear hicieron las delicias del entregado público. Los movimientos de cabeza, bailes y coros fueron constantes en lo que siguió de concierto, con canciones como« I’m not going to work tomorrow» o «You need a big man».
Esta burbuja de pop primaveral de baja fidelidad, sonidos sencillos y alegres, fue adquiriendo tintes cada vez más eufóricos, convirtiendo la primavera en una noche de verano que acabó con Rikky Gage, frontman del grupo, junto al guitarrista, quitándose la ropa en el escenario hasta quedarse en calzoncillos y lanzándose al público, mientras el batería y el bajista se quedaban sin camiseta. A partir de ahí, The Memories mostraron una actitud más punk, dejándose llevar junto al público y convirtiendo el concierto en un auténtico espectáculo a cargo del cantante y con el público como cómplice. The Memories ofrecieron una noche llena de pequeños placeres efímeros de pop divertido, que terminó con Rikky cantado «I can’t help falling in love with you». El culmen prefecto para una noche intensa de emociones y sonrisa permanente.

Texto: Alba Montes

Foto: Felipe Hernández

One Comment

  1. Despues de leer el articulo siento no haber estado alli

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