Encuentros — 6 marzo, 2015 at 12:05

69 Revoluciones, buenas coordenadas

promo 69 baja

 

Ya con su anterior y tercer disco, aunque titulado  “Nº 4”, demostraron un gran nivel en todos los aspectos.  Loquillo se declaró fan entregado y Bunbury dijo que era su  grupo favorito de rock sureño… en castellano. Pues bien, han seguido en buena dirección ahondando en esas raíces sureñas, aun manteniendo efluvios hard rock 70’s. Así han llegado hasta “Nornoroeste” firmando su más completo trabajo. Trayectoria, dirección y disco nos hicieron arder en deseos de charlar con ellos sobre su historia, sobre el nuevo trabajo y sobre planes de futuro.

 

Hagamos un poco de historia. ¿Por qué finalizó vuestra aventura y cómo os decidisteis a montar estas 69 Revoluciones?

Realmente la aventura nunca terminó. Si te refieres al cambio de nombre de Maldeojo por 69revoluciones en 2005 fue porque el primero ya estaba registrado. Viéndolo en perspectiva siento que la etapa que iniciamos como 69revoluciones es una etapa de madurez como grupo. Es un proyecto de largo recorrido.

Vuestro sonido parece evolucionar cada vez más hacia el rock sureño aunque la base hard rock 70’s sea clara y muy potente. ¿Si tuvierais que escoger un estilo musical y media docena de bandas de las que más os hayan podido influir con cuáles os quedaríais?

Lo cierto es que no creo que estemos evolucionando hacia un sonido tan sureño como se nos suele etiquetar. Somos una banda de Rock con influencias de sonidos de finales de los sesenta y principios de los setenta pero haciendo música en el 2015 y no intentando sonar como hace 40 o 50 años. Sí que es cierto que en este disco hay un tema instrumental (“Miranda”) que refleja nuestro gusto y admiración por los Allman Brothers, y de hecho está hecho a conciencia porque no podemos evitar que sea una de nuestras influencias y hayamos querido hacer este homenaje a este estilo. No es nada fácil citar solo media docena de bandas pero por decirte algunas, AC/DC, Allman Brothers, Black Crowes, Neil Young, Tom Petty, Stones, Beatles, Humble Pie, Grand Funk Railroad, Led Zeppelin, y un largo etc.

La verdad es que vuestro cuarto disco, “Nornoroeste” (Rock Estatal Records) parece caminar en la buena dirección. ¿Estaban las ideas y las canciones muy bien definidas antes de entrar a grabar?

Para la grabación de este disco hemos seguido un proceso totalmente diferente al seguido en disco anteriores. El proceso de preproducción ha sido menos intenso y las maquetas de “Nornoroeste” no estaban tan desarrolladas como hacíamos en anteriores trabajos, por lo que ha sido durante la grabación del disco cuando hemos creado y definido mucho de lo que finalmente es “Nornoroeste”; todo esto ha sido posible a que nos hemos  permitido el haber grabado el disco en nuestro propio estudio y a que no hemos estado condicionados a una limitación de tiempo para hacerlo. Quizá el haberlo hecho así resulte en que las canciones tienen esa frescura que se puede esfumar con una fase de preproducción muy intensa o una limitación de horas de estudio. Esta vez asumimos el reto de auto producirnos el disco ya que teníamos muchas ganas y necesidad de poder grabar todo aquello que se nos ocurriera.

Por cierto, que vuestro anterior y tercer disco, titulado “Nº 4” ya reflejaba esta evolución que estáis llevando. Creo que os sobraron muchas canciones de él. ¿Están algunas de ellas entre las presentes en “Nornoroeste”?

Internamente tenemos esa misma sensación que se inició con “Nº4”; creo que ese disco fue un paso bastante grande hacia lo que hoy es 69revoluciones. En “Nº 4” registramos 2 temas más de lo que formó parte del disco en sí, quedando el resto de temas descartados en la fase de preproducción antes de meternos a grabar. Para “Nornoroeste” no hemos tirado de archivo y esta vez sí que hemos registrado casi la totalidad de los temas en los que estábamos trabajando, aunque finalmente solo han salido 11 temas por temas logísticos. Tenemos en mente sacar una continuación de “Nornoroeste” en el que salgan el resto de canciones, no por la necesidad de tener que tirar de archivo sino porque esos temas fueron grabados con la intención de que salieran a la luz. Esta vez sí que veíamos todos los temas grabados como un único proyecto, de ahí que le queramos dar continuidad.

El disco suena de miedo. Parece que Rock Estatal Records ofrece medios. ¿Supongo que el hecho de contar en las mezclas con José Luis Crespo (Loquillo, Miguel Ríos) habrá supuesto un plus de calidad?

Realmente nuestra relación con Rock Estatal se inició una vez ya teníamos el disco terminado, es decir, grabado mezclado y masterizado. Nos hemos dejado muchas horas en que sonara todo bien, lo mejor que podíamos hacer dentro de nuestras posibilidades, y el contar con José Luis Crespo a la hora de mezclar y masterizar el disco pues es un lujo. Rock Estatal nos está permitiendo el poder  dar a conocer estas canciones y es de agradecer que hayan aparecido en nuestro camino y que sintamos que creen en lo que hacemos y estén dispuestos a que la gente nos conozca cada vez más. Compartimos con ellos esa pasión por la música.

También la presentación es una gozada con un guapo digipack, con diseño de Santiago Ruiz, y un libreto con vuestras curradas letras. ¿Satisfechos también en este aspecto?

Al igual que hacemos con la parte musical, a la parte gráfica le dedicamos mucha importancia, y nuevamente el trabajo de Santi es sobresaliente. Si los planes siguen como pensamos y sacamos dentro de no mucho tiempo la continuación de “Nornoroeste”, la parte grafica también va a dar mucho que hablar, desde luego que va a sorprender. Por suerte, toda esta dedicación que ponemos en la parte gráfica reflejan la importancia que le damos a todo el proyecto.

 ¿Qué os inspirar, un poco en general, a la hora de enfrentaros a las historias que queréis contar en las canciones?

Cualquier historia por simple o absurda que pueda parecer sirve para inspirarte a la hora de escribir una canción. Lo importante no son las historias sino los ojos con los que las miras. En nuestras canciones tienen cabida la política, el sexo, la depresión, las obsesiones, la venganza… Un poco de todo, eso sí, buscando siempre la palabra precisa que concrete los mensajes.

Un tipo con buen gusto y garantizado criterio como Bunbury os apoyó públicamente. ¿Se agradecen estos detalles? ¿Se nota algo en la repercusión mediática y en el interés en los conciertos?

Por supuesto que se agradecen estos detalles aunque tampoco nos ha cambiado la vida, todavía.

La aportación del Hammond de Kike Blanco en “Horas bajas” y de Iñigo Uribe con más teclados aún en la guapa y sureña “Miranda” os dan un plus de calidad. ¿No habéis pensado en la posibilidad de incorporar algún teclista para los conciertos o incluso de manera definitiva?

Kike e Iñigo son muy buenos amigos y siempre que surge la oportunidad contamos con ellos; de hecho han sido miembros de la banda en diferentes etapas. Yo mismo he grabado parte de los teclados del disco pero digamos que hay teclados que sabíamos que podían destacar y tener un papel principal y para eso nos regalamos el momentazo de contar con Iñigo Uribe en “Miranda” y Kike Blanco en “Horas bajas”. Por otro lado estamos haciendo la gira de presentación sin teclados, salvo en ocasiones especiales en las que nos vuelve a acompañar Iñigo, y estamos muy satisfechos con el resultado. Sin duda Kike e Iñigo son los mejores teclistas con los que hemos tocado jamás, uno al Hammond y el otro al piano.

En el potente inicio con “Lo que iba a acabar bien” he apuntado los nombres de Leño y de los Black Crowes. Vuestro hard rock tiene muchos detalles en forma de pedal steel, mandolina o dobro que os dirigen hacia el rock sureño. ¿Ando muy desencaminado?

La música es algo subjetivo y a cada le puede sugerir diferentes historias. Lo que iba a acabar bien nos recordaba a un rollo Raconteurs, con esos sonidos exagerados de baterías voces y  guitarras. Utilizamos todos esos instrumentos porque sentimos que las canciones nos lo piden pero no porque el fin de la canción sea el buscar un estilo similar al de otra banda. Si al final resulta que a alguien le recordamos a Little Feat o a Black Crowes por ejemplo, pues encantados.

Sabemos que sois muy admiradores de Raconteurs y de Jack White pero está claro que ese pedazo de instrumental que es “Miranda” parece un precioso homenaje a los Allman Brothers. En Ruta 66 se está haciendo lo propio con unos  artículos sobre ellos. ¿Os apuntáis si se hace algún concierto conmemorativo? ¿Entre Lynyrd Skynyrd, The Black Crowes o ellos con quién os quedáis y por qué?

Solo tienes que llamarnos para que estemos los primeros en algún evento como el que mencionas, no hay ninguna duda al respecto. De las bandas que mencionas, me voy a que quedar con The Black Crowes por la sencilla razón de que ha sido la banda contemporánea que he podido disfrutar como gran parte de mi generación. Al igual que otros artistas y otros géneros, escuchar o disfrutar a los Black Crowes nos ha permitido tirar hacia atrás y conocer a otros grupos que han sido influencias para ellos, como Allman Brothers, Humble Pie o Delaney & Bonnie por citar algunos. Me recuerdan a una época muy buena, unos noventa en los que salieron muchas bandas de rock y había muchas oportunidades de verles girar por aquí a unos precios más asequibles que hoy en día. Se agradece que se hagan reportajes como los que mencionas. Como comentábamos antes, Miranda es nuestro pequeño homenaje a The Allman Brothers Band y un guiño a Miguel Herrero y sus estudio  Acme, de Miranda, Avilés, donde grabamos “Nº4”.

No le hacéis ascos a los estribillos pegadizos como demuestran temas como “Tormenta”, “Tal vez al final” o “Angulo muerto”. ¿Con la calidad de este trabajo y el innegable gancho de algunos temas aspiráis a algo más de repercusión “comercial”?

Para ser más claros, aspiramos a poder ganarnos la vida con la música que hacemos, que es con lo que más disfrutamos. Esto no quiere decir que a la hora de componer o de decidir qué temas se quedan en el disco prime más la parte puramente comercial o de mainstream que nuestro desarrollo y gustazo como músicos. Digamos que si el éxito llega haciéndolo así el disfrute puede ser máximo. Sin querer sonar pretencioso, tenemos mucha confianza en nosotros mismos para pensar que entregamos un buen trabajo el cual puede ser del gusto de un amplio público.

En los medios tiempos y temas lentos como “Gracias por el descuido”, el impactante “Horas bajas” o el estremecedor final acústico con “A tiempo” también desplegáis gran potencia, pasión e intensidad. ¿Temas como estos no debieran encantar a una gran masa de los seguidores de M Clan, por ejemplo?

Supongo que gran parte del público de MClan puede ser publico de 69revoluciones por el simple hecho de que somos 2 bandas de rock con unas influencias similares y que disfrutamos haciendo este tipo de música. No nos engañemos, para poder llegar a una gran masa como comentas  no basta solo con hacer un buen tema sino que hace falta mucho dinero para poder promocionar tu producto. El negocio de la música está muy podrido y es bastante triste ver cómo por lo general lo poco que sale es más un producto perecedero y malo que algo que despierte entusiasmo y esperanza.

¿A cuántas revoluciones ponéis a la peña que acude a vuestros conciertos? ¿Es necesario llevar la brújula para encontrar luego la salida?

Nuestros conciertos son los de una banda de rock sin trucos finales ni nada por el estilo, con lo que parte del encanto es que cada noche es una historia diferente. En lo que llevamos de presentación de “Nornoroeste” las sensaciones no podían ser mejores; el repertorio, los nuevos temas y los años que llevamos juntos, todo hace que estemos disfrutando este momento como nunca. A parte de llevar brújula para poder volver a casa, está bien llevar 10 euritos para el disco y apoyar la música en directo.

Por cierto y para acabar. Me imagino que telonear a unos históricos como Blackfoot habrá sido un puntazo. ¿Quién ha sido el artista con el que más os ha gustado compartir escenario y con quién pagarías dinero para poder hacerlo?

Habiendo tocado recientemente por segunda vez con The Quireboys en Madrid, quizá me quede con estos aunque hemos disfrutado con casi todos. Mención especial a los bolos que hicimos con Santiago Campillo en los que nos lo pasamos extremadamente bien. ¿Con quién pagaríamos dinero por tocar? Ya lo estamos haciendo en todos los bolos a las salas para poder tocar, así que nos gustaría que si un día nos llama un grande al menos no tuviéramos que pagar …

 

Texto: TXEMA MAÑERU

 

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