Encuentros — 5 noviembre, 2014 at 18:30

Fundación Tony Manero, evolución sónica

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Nadie que viva en este país puede olvidar esa canción llamada «Super Sexy Girl», un hitazo que puso a la Fundación Tony Manero en boca de todos. Ha llovido mucho desde entonces pero lo que nadie debe olvidar es que este combo ya le daba con ganas a la reivindicación de la música negra cuando eso parecía un vetusto recuerdo del pasado. Por eso se merecen que con este retorno que protagonizan se les tenga en cuenta como a los profetas que fueron en su propia tierra. Nobleza obliga…Y por eso nos reunimos con Miguelito Superstar y Lalo Lopez para hablar…y también bailar por supuesto.

Vuestro último trabajo de estudio como Fundación Tony Manero es del 2009. Imagino que estos cinco años han dado para muchas cosas ¿Me los podéis resumir un poco?

L: Creo que después de Pandilleros, un proyecto que no nos aportó mucho a nivel de contratación y de proyección (aunque si a nivel musical, hay que puntualizar), la banda necesitaba descansar y tomar un poco de distancia para poder ver con perspectiva lo que esta significaba para cada uno de nosotros. En ese periodo hemos desarrollado proyectos paralelos dentro del colectivo Nación Funk, como Los Fulanos, Cardova o Chocadelia Internacional, yo he estado tocando con The Excitements y participado en Banda Achilifunk y sus derivados, y Miguel ha producido y grabado en nuestro estudio a bandas de la escena negra estatal

¿Cuál ha sido la verdadera motivación para volver a entrar en el estudio de grabación?

M: Por un lado está la intención de reactivar nuestro proyecto más exitoso y con el que podemos conseguir cachés más sustanciosos que con cualquiera de nuestros otros proyectos. Por otra parte Lalo y yo ya hacía un tiempo que estábamos experimentando con sonidos y referencias más ochenteras en lo referente a la producción y Manero parecía el medio ideal para dejar salir esas ideas. También está el factor de recuperarnos un poco a nosotros como colectivo y volver a pasarlo bien juntos.

El nuevo trabajo se llama Superficial y lo percibo como muy influido por los años ochenta ¿Lo veis así vosotros también?

L: Yeah! Más allá de que hemos convertido el disco-funk en nuestro medio de expresión musical/vital, siempre ha habido en Manero una intención de evolucionar musical y sónicamente. Y en ese sentido, la transformación que sufrió el género y sus artistas con el cambio de década de los 70 a los 80 nos ha servido de base para esa evolución. Hablamos del uso de sintetizadores y teclados digitales, de cajas de ritmos, de pasar de las válvulas a los transistores, del uso abrumador de la reverb en las producciones, … Elementos que a lo largo de los años hemos aprendido a amar (pese a que en nuestros principios nos cagábamos en ellos) y que teníamos muchas ganas de utilizar de base para hacer nuevo material.

Incluso el arte del disco me parece muy deudor de esa época. Contadme un poco sobre ello.

L: Totalmente. Cuando empezamos a hablar con el ilustrador Chema Peral de la dirección que debía tomar el artwork tuvimos en la mente los diseños de Greg Porto para Change, o del diseñador Yoko Honda, pasando por todo lo que se usaba en las publicaciones y publicidad de nuestra infancia, desde el Super Pop al rollo estética Tron. Es todo un mundo de colores refrescante, un reflejo visual del rollo excitante que tuvo la música en los 80, en el sentido de que es un momento en el que soul, funk, disco, pop y hip hop colisionan dando como resultado un nuevo sonido, una nueva estética.

Me ha parecido percibir influencias de Prince, del italo dance y del Miles Davis ochenta en algunas canciones ¿Estaríais de acuerdo?

M: Estamos de acuerdo (tal vez el Miles de los ochenta no es algo que escuchemos mucho, pero seguro que sus discos de la época estaban influidos por cosas que sí hemos escuchado). Prince era el puto amo de los 80 y su mezcla de soul, funk y rock perfiló el sonido de la década como pocos. El italo disco es un sub género de la música de baile ochentona totalmente increíble aunque tal vez no una de las principales influencias en este disco.

Vosotros ya le dabais a la música disco, al soul y al funk antes del revival que han sufrido estos estilos ¿Os consideráis unos precursores de ello en este país?

L: Ya hubo muchos antes que nosotros, sería arrogante por nuestra parte otorgarnos ese título… Simplemente fuimos una banda que reivindicó para una nueva generación de público la herencia disco-funk en un momento en el que no estaba precisamente bien vista. El Acid Jazz nos allanó el camino y nosotros simplemente estuvimos en el sitio adecuado en el momento justo, cuando había pocas bandas haciendo eso.

¿Cómo os veis a vosotros mismos en la escena actual que reivindica la música negra? ¿Se podría aplicar aquello de que nadie es profeta en su propia tierra?

M: La verdad es que nos encontramos que toda la nueva generación de bandas de música negra (o al menos todas aquellas con las que hemos coincidido) nos demuestra respeto y reconocimiento por nuestra trayectoria, así que no tenemos la sensación de no ser reivindicados. Por otra parte nuestro discurso se aleja un poco de lo que ahora parece ser la corriente principal seguida por estos grupos que, en su mayoría, están más centrados en las décadas de los 50-60 y procuran parecerse lo más posible a los grupos que les influencian. Supongo que el hecho de llevar tantos años nos ha obligado a intentar encontrar un sonido propio, algo en lo que también ha influido el hecho de cantar en castellano.

¿Cómo recordáis el éxito de «Supersexy Girl»? A mí me pareció súper refrescante que una banda como la vuestra llegara a ese nivel de éxito en este país.

M: Para nosotros fue de gran ayuda, probablemente no hubiéramos llegado hasta aquí si no hubiera pasado eso. El resultado de ese éxito masivo fue que de repente diez energúmenos se encontraban metidos en un ambiente absolutamente ajeno a ellos con las situaciones surrealistas que eso conlleva (vivas a la república en la gala “Murcia que hermosa eres”, explicar en rueda de prensa el verdadero funcionamiento de las radio-fórmulas…). Claramente nosotros no estábamos preparados para ese ambiente ni el establishment mediático estaba preparado para nosotros, así que en cuanto pudieron hacer ver que no existíamos lo hicieron encantados.

Texto: XAVI MARTÍNEZ

 

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