Vivos — 16 octubre, 2014 at 12:46

Accept, Razzmatazz, Barcelona

accept baja

Tal vez la experiencia metálica definitiva, Accept representan de forma quintaesencial los valores mas puros y clásicos del género. Incluso más que Judas Priest, que no han temido experimentar o mantener sus raíces rockeras en distintos períodos de su carrera. Y mejor que Manowar, aunque los movimientos coreografiados de Wolf Hofmann y Peter Baltes quedan en el ámbito de lo entrañable a estas alturas.

Pero no nos equivoquemos. Accept son cosa seria, muy seria, precisos como motores Mercedes, y durísimos y afilados como las hojas de Solingen, la cuidad que los vio nacer. La era de Mark Tornillo está en su cenit, con el brillante Blind Rage elevando el grado de popularidad de esta institución alemana. El material de los tres álbumes de un sobrio y sólido Tornillo es el que domina el set, con un inicio devastador con «Stampede» y «Stalingrad». Los coros marciales y las melodías intrínsecamente germánicas, hacen de Accept una experiencia casi Wagneriana, atronadora y excesiva, que vale la pena ser vivida.

Casi puede decirse que Accept es una banda con dos vocalistas, ya que Hoffmann hace de su guitarra una instrumento claramente melódico, haciendo que el público cante mucho de lo que él toca, como en «Princess Of The Dawn», «Teutonic Terror» o «Metal Heart». Y por supuesto, si «Balls To The Wall» y «Fast As a Shark», dos de los más grandes clásicos de un género son llevados a la incadescencia, estamos ante una noche épica. Cátedra magistral de metalurgia.

 

Texto: Daniel Renna

Foto: Xavi Gaillard

 

 

 

 

 

 

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