En 1992, Bob Dylan cumplía treinta años de trayectoria artística y la Columbia montó un show masturbatorio en el Madison Square Garden, donde un interminable chorreo de estrellas (pero no Joan Baez) repasó el cancionero del homenajeado. A diferencia de otros tinglados de similar ralea, éste rozó la excelencia. Hubo espacio para el reencuentro (primera actuación en décadas de George Harrison en USA), el oficio bien entendido (incendiarios sets de Neil Young, Lou Reed y Johnny Winter), y hasta guiños a la leyenda (McGuinn alargando una muy Byrds <<Mr. Tambourine Man>>). Sin embargo, el doble lanzamiento discográfico del 93, aunque satisfactorio, supo a poco: un tercio del concierto quedó fuera del corte final. De ahí el babeo generalizado al saber que habría reedición deluxe en 2014. Incomprensiblemente, el actual doble lanzamiento mantiene el set list del anterior, con el añadido de un bonus track (¡de los ensayos!) por disco. Las ediciones paralelas en DVD y Blu-ray tampoco maquillan el despropósito. Lágrimas entre los completistas: ni rastro de las robustas apariciones de Thorogood, Sophie B. Hawkins o John Hammond. Una oportunidad perdida.
Texto: Daniel Agudo