Vivos — 11 diciembre, 2013 at 13:48

Kurt Baker Band, sala Eccos, Zaragoza

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Con un lleno absoluto recibíamos a Kurt Baker y su banda en medio de su periplo por la península para presentar Brand New Beat. Kurt es un revivalista del pop de los 60 y power-pop de los 70, un caso atípico en los tiempos que nos toca vivir y es que para su temprana edad ya ha recorrido mucho al formar parte de los precoces Leftlovers de Portland. Ubicados en la primera fila, nuestra vista alcanzaba ver el largo set-list que nos esperaba y para nuestra suerte, lo cumplieron de principio a fin. Casi dos horas de concierto se marcaron los estadounidenses con un inicio que no podía ser más prometedor, “Weekend Girls”. El “rizitos”, que no acababa de solucionar sus problemas de sujeción del bajo, solventados con remedios caseros, estaba flanqueado por las guitarras de Wyatt Funderburk y Geoff Palmer de The Connection. Prácticamente repasaron en su totalidad el último disco sonando “Partied Out”, “Everybody Knows” herederas todas ellas del power-pop americano años 70-80, cuidando esos precisos coros sustentados por unas afiladas guitarras. “She Can’t Do It all”, tenía esas bonitas melodías que remitían a los grupos pop de los 60, del que tomaron buena nota los “escarabajos”. La banda sonaba compacta, potente e irradiaba una energía difícil de controlar. Y ¿Kurt?, bueno Kurt se lo pasó muy bien. No paró de repetir durante todo el show: “Have a good time all the time and party all night” y un poco más de tequila. Aunque desubicado en geografía y gastronomía, lo cierto es que el alcohol y el rock and roll son una de las máximas del exLeftlovers. Su cuidada estética no dejaba lugar a dudas, hijos bastardos de la new-wave, iban enlazando trallazos de rock and roll y power-pop con versiones que todos íbamos reconociendo. Destacar la interpretación de Wyatt con el viejo tema de Tod Rundgren de sus días en Utopia “I Just Wanna Touch You” y por supuesto, no faltó Elvis Costello, Fountains of Wayne, “Sha La La La Lee” de Small Faces y para la parte final se guardó tres ases en su manga, “Hanging on the telephone” de Nevers, “Please Mister Postman” de Marvelettes” y la sorprendente y maravillosa “I Should Have Known Better” de The Beatles. Al márgen de mostrar su amor por el pop de los 60 y el punk-pop de los 70, la banda se desquitó, y más concretamente su simpático teclista Kris Rodgers, con un rock and roll de piano. El concierto acabó con un Kurt desatado que comenzaba a ser peligroso encima del escenario. Una magnífica noche que tardaremos en olvidar y a buen seguro estamos ante un valor en alza.

 

Texto y foto: Rubén Vela

 

 

 

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