Encuentros — 13 mayo, 2013 at 16:34

Jeff Hershey. La Dignidad de la Segunda División

Foto Promo 1Los críticos de rock lo llaman “neo soul” pero tal cosa no existe, simplemente porque el Soul nunca se fue. Nunca fue algo anquilosado y delimitado por cuatro parámetros y dos fechas (una de nacimiento, y otra de fallecimiento).

Es algo más sencillo, que va de sentimiento y honestidad arrojados generosamente mediante una canción; o algo más articulado que va cobrando distintas formas con el paso de los años. De todos modos, el Soul siempre estuvo ahí, listo para quien sepa emocionarse con el susurro adecuado, o bailar como el demonio cuando se pone según qué grito en el cielo.

Mas si es injusto hablar de “neo soul”, no por ello lo es aseverar que sí, ciertas sonoridades clásicas del 60s Soul están ahora de moda, lo cual ha generado un pequeño star system que, si algo bueno conlleva, es el definitivo abandono de la banda verbenera como alternativa viable.

Porque, vamos a hablar claro, el californiano Jeff Hershey y su banda de acompañamiento, The Heartbeats, es segunda división al lado de los grandes de hoy en día (referido, esto último, a bestias pardas como las que la escudería Daptone atesora). Pero hablamos de la segunda división de ahora: Potente, divertida, bien enfocada.

El ansiado adiós a la fiesta mayor de Villaconejos, que todos llevábamos eones esperando.

Hershey resulta, de este modo, un artista muy digno, absolutamente disfrutable, con un buen álbum, “Soul Music Vol.1” (grabado en la prestigiosa Pow Wow Fun Room del Straitjacket Pete Curry) y, sobre todo, con un furibundo y aplaudido directo que la gente que lo ha vivido rememora con un rictus de placer gamberro, etílico, bailongo y gritón.

España es para nosotros como una segunda casa y, en mayo, vamos a repetir – advierte- el 21 en Madrid (El Sol), el 22 en Bilbao (Antzokia), el 23 en Vigo (La Iguana), el 24 en Santiago (Moon Music Club), el 25 en Vitoria (Helldorado) y el 26 en Zaragoza (Arena Rock). Very excited to go back to Spain!”.

En vista de las ganas que demuestra de volver a patear las tablas celtíberas, aprovechamos tal euforia para charlar con él

 

¿De dónde viene tu amor por el Soul? ¿Qué valor tiene en tu vida?

Mi amor por el Soul viene de la propia música. Del hecho de sentir algo estremecedor y muy hondo, desde el instante en que la aguja recorre el primer surco. El Soul es para mí sinónimo de posibilidades, de creer que sí, que todo es posible. Que música es todo lo que necesitas para aspirar a algo mejor y más elevado. Puedes ser lo que quieras si estás dispuesto a soñar y a actuar en consecuencia. Y todo eso es lo que me transmite el Soul.

¿Cómo surgió, a partir de un background Punk, el hecho de desarrollarte vocalmente hacia el Soul?

Por un lado, creo que toda la música que crea emoción tiene Alma, tiene Soul. Por otro lado, veo un vínculo claro: los Soul men y Soul Ladies de los 60 fueron en cierto modo punks originales! Muchos de estos músicos vivían en condiciones miserables, en un momento en que era difícil progresar, salir adelante. Cuando me di cuenta de esto, la transición fue muy natural, como de progresión. Por supuesto, todavía adoro el punk y el metal, estilos que sigo tocando.

Eres de California, una zona con una gran tradición en la música Soul en los 60 y 70 (Majestics, Paula Lamont, Rita & TheTiaras, Younghearts, Leon Ware …), sin embargo, tu sonido parece mucho más centrado en lo que se estaba cocinando alrededor de Memphis a mediados de los 60. ¿Cuáles son tus principales influencias?

¡Exactamente! ¡Me encanta el Southern Soul cosechado en Memphis! Mi principal influencia es esa época y esa escena: cualquier grabación temprana de Stax de gente como Otis Redding, Sam & Dave, Arthur Conley, Rufus Thomas, Eddie Floyd. También estoy enamorado del sonido de Muscle Shoals, Alabama, y el de Goldwax de gente como James Carr, Wilson Pickett… los sonidos de Chips Moman y Spooner Oldham, vaya.

Las otras grandes influencias que parece atesorar tu sonido son peña como Southside Johnny o, sobre todo, The Blues Brothers…

Desde luego. Me encantan los Blues Brothers. De hecho, soy muy amigo de Murphy Dunne. ¿Lo recuerdas? ¡Murph & The Magictones! En general diría que el feeling y la energía que transmitimos con los Heartbeats se parece mucho a la que transmitían los Blues Brothers: echar toda la carne en el asador y hacer pasar un buen rato al público.

¿Cuáles son tus artistas favoritos de Soul en la actualidad? ¿Sigues a artistas de Daptone? O a artistas californianos como Myron & E?

Sinceramente, no escucho mucho Soul actual. Tengo discos de Sharon Jones y Charles Bradley y me gustan y, además, Neal Sugarman de Daptone ha dicho que le gusta lo que estamos haciendo con los Heartbeats. Y, quiero añadir, Daptone está haciendo un gran trabajo lanzando a excelentes artistas.

Vi una vez a Eli ‘Paperboy’ Reed, me gustan sus canciones pero en directo me dio la sensación de que se esforzaba enormemente en ser algo que realmente no es. Creo que tiene mucho más talento que todo eso, pero bueno, no digo más.

Lo dicho: “Soul Music Vol.1” parece centrado en algunos Soul Sounds muy específicos. ¿En los siguientes volúmenes, si los hay, vas a ampliar el espectro hacia otros Black Sounds?

Creo que el próximo álbum tendrá una vena más rocanrolera, aunque la base siempre será Soul, por supuesto, ya que eso es lo que somos Jeff Hershey y The Heartbeats. Por otro lado, yo no veo el Soul como música negra. Había muchos  blancos haciendo Soul en los 60, y un montón de compositores y productores blancos que contribuyeron a inventar y cimentar el género. Para mí es algo que no tiene nada que ver con la raza. Y yo mismo no trato de sonar negro, o de serlo. No lo soy y me siento cómodo siendo yo mismo. La cuestión fundamental  es la música y cómo, a través de ella, te conectas emocionalmente con tu audiencia.

 

Alberto Valle

 

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