Encuentros — 14 abril, 2013 at 0:19

Empty Bottles, Todo se cuece en el local de ensayo.

Foto Empty Bottles Texola

Entré en contacto con las botellas vacías a través del amplio mundo que cabe en la banda ancha. Mira, una de las cosas buenas de la red. Recordaba su nombre por las elogiosas frases que les dedicó el compañero Alfred Crespo en relación a su primer disco. Allí hablaba de una formación que podría provenir sin problema alguno del profundo sur norteamericano y afirmaba que sus canciones emitían ondas de blues eléctrico en sintonía con leyendas como Allman Brothers. Crespo no suele fallar pero en este caso acertó de pleno con la definición. Pero no piensen que estamos ante unos meros reinterpretadores de la cultura rock sureña. Su discurso tiene voz propia y una acentuada personalidad. Ellos nos lo explican.

Contadme un poco como se gestó la banda y su historia hasta el día de hoy para ponernos en antecedentes.

Toni: Alicante no es Nueva York. Aquí nos conocíamos casi todos desde hacía tiempo. Todos habíamos estado en bandas ya en los 90 y sabíamos lo que era disfrutar en un local con tus amigos. Yo había cantado en un grupo de heavy. John había pasado por un par de bandas, entre ellas una de tributo a Black Sabbath. Víctor venía de Numen, una banda de rock progresivo que ya editó un disco en la época. Bruno aporreaba las teclas en un pedazo de banda sanvicentera. A Pepe, el guitarra, lo encontramos por la calle. Abandonado y con un skate en la boca.

Empezamos a ensayar medio de broma. Había dos guitarristas más y, curiosamente, entre otros temas hacíamos el «Saturday Night Special» que posteriormente ha dado nombre a nuestro “sello”. Yo llegué casi de rebote y por casualidad. Poco después nos salió un concierto. No sé quién trajo un día a Bruno a ensayar, pero creo que fue cuando todo cambió y acabamos formando una banda de verdad, con temas propios. Te estoy hablando del año 2002.

Poco después, grabamos una maqueta para poder llevar a los bares y pedir bolos. A base de tocar y tocar por ahí, reunimos dinero para el primer disco y no te imaginas las copias que llegamos a regalar por ahí después de que lo compraran todos nuestros amigos. Más tarde empezamos a perfilar el segundo álbum y vuelta a empezar. Tocar, ahorrar, grabar, mezclar, tocar, ahorrar y editar. Y así hasta hoy. De hecho, estamos deseando poder reunir algo de pasta para grabar el tercero. Ya tenemos unos cuantos temas terminados y otro proyecto en mente basado en el blues clásico. Hay quien le da por otras cosas. A nosotros nos dio por la música.

 Navajo Motel es vuestro segundo disco. ¿Qué diferencias podrá encontrar el oyente respecto a su antecesor Gimme Back My Mojo?

 Pepe: El primer disco era más crudo, más visceral, digamos de blues y rock más “puros”, mientras que en el segundo se notan más las distintas influencias de cada uno de nosotros. Todos hemos aportado más cosas.

 Sonáis muy equilibrados, repartiendo protagonismos entre teclados, guitarras, todo muy empastado y a una. Un sonido muy de banda de directo. ¿Es lo que buscabais? ¿Creéis que refleja como son Empty Bottles en vivo?

John: Sí, sin duda somos una banda de directo y es lo que hemos querido reflejar en nuestras dos grabaciones. En cualquier caso, los dos álbumes están grabados en directo, es decir, tocando todos a la vez en el estudio, y después solo agregamos las voces y unos cuantos arreglos. En cuanto al reparto de protagonismos, esto es una banda, un grupo, aquí nadie destaca por encima de los demás. Supongo que eso se refleja también en el disco.

Y tiene una buena labor de producción. ¿Os habéis hecho cargo vosotros o hay quien os echa un capote en esas tareas?

Toni: Muchas gracias, es un halago, porque nos volcamos todos mucho e intentamos cuidar la producción al máximo. Todos aportamos lo que pudimos y contamos con la inestimable ayuda de Óscar Martínez de Sonica Estudios, que fue quien nos grabó y quien aguantó como un campeón las mil y una escuchas y filtró las mil y una ideas como el gran profesional que es. Se puede decir que está producido al cincuenta por ciento entre Óscar y la banda.

Los temas son instrumentalmente muy ricos, con buenos arreglos e incluso habéis metido vientos en dos de las canciones. ¿Dais muchas vueltas a las canciones hasta que las veis finalizadas?

Pepe: En realidad, todo se cuece en el local de ensayo. Un tema puede salir a partir de una jam de 15 minutos o a partir de un riff de cinco segundos que, de repente, nos enganche. Una idea en la ducha que luego recreas en el local. Algo así. Nunca se sabe. En otras ocasiones, es Bruno quien viene con un tema que luego se pasa por “la túrmix” y se va aliñando poco a poco. Los temas se desarrollan con el tiempo, la verdad. A veces, el resultado final se parece bastante poco al tema que entró por la puerta el primer día.

Me ha llamado mucho la atención el corte final, «When The North Wind Blows». Arrollador, rebosante de fuerza, carácter y actitud. Pienso que capta y refleja muy bien la personalidad de la banda. Vamos, que si alguien quisiera saber cómo sois le bastaría con pinchar ese tema…

John: Curiosamente fue el único tema del disco que grabamos en la primera toma. Nosotros también pensamos que representa nuestro sonido, la verdad. Lo grabamos después de zamparnos un buen guisado de rabo de toro en un bareto del pueblo y ponernos hasta arriba de chupitos de orujo. Y claro, con tan buena “base”, al llegar al estudio lo dimos todo. En fin, que es nuestra versión del hill country blues levantino.

Incluís dos versiones. «Little Bit Of Rain» de Fred Neil y otra de Mississippi John Hurt. ¿Cómo llegáis hasta ellas? ¿Por qué estas y no otras distintas?

Toni: Ufff… Ya sabes cómo es esto. Es según la época que estés pasando. En el caso del tema de Fred Neil, llevaba un tiempo queriendo sacar una versión suya porque estaba enganchadísimo al Bleecker & MacDougal. Tenía la letra en el local y, en cuanto los demás se descuidaron, la colé en un riff que estaban improvisando y poco a poco fue tomando forma. Tardé unos días en confesar que la letra no era mía. Eso sí, la música tiene poco que ver con la original.

«Leavin’ Memphis»  es diferente, Bruno compuso un tema y una tarde me llamó entusiasmado para que fuese a su casa a grabarlo. El tío tiene un estudio en casa y lo tenía todo grabado, hasta la melodía de la voz. Pero claro, no tenía letra. Me llevé el portátil, donde guardaba un documento de Word con varias páginas de letras de blues tradicional que había encontrado en Internet y que había recopilado nada menos que Luther Dickinson. El tema lo conocía de un disco de Furry Lewis. Nos encantan los temas clásicos de la cultura americana y el del maquinista Casey Jones es uno de mis favoritos. Además, para colmo, hacía poco que habíamos vuelto a ver El Emperador del Norte y habíamos alucinado. Total, que adapté la letra al tema de Bruno para poder grabarlo esa misma tarde, aunque fuese como muestra. Y claro, después me gustaba demasiado para cambiarla. Así se quedó y al llegar al estudio estaba claro que la letra iba a ser esa.

La pregunta anterior nos lleva a la siguiente. ¿Qué influencias principales tiene la banda? ¿Son comunes a todos los miembros o hay disparidad de gustos entre vosotros?

Pepe: Es complicado responder a esto. Nos gustan muchísimas cosas y nos pasamos muchas horas del día escuchando música. Tenemos muchos gustos clásicos en común, pero luego hay algo esencial de cada uno. Por ejemplo, nuestro bajista, Víctor, viene de una banda de rock progresivo y además es un flipado de los Beatles, Genesis y Paul Simon. Bruno va loco con Ray Charles, Booker T., Jimmy Smith, Brian Auger o Jon Lord, aunque escucha más música compuesta por él mismo que ninguna otra cosa. Es así de personaje.

John: Pepe, Toni y yo compartimos más gustos comunes. Aparte de  los clásicos como Allman Brothers, Neil Young & Crazy Horse, CSNY, Who, Little Feat, Jimi Hendrix, Cactus, Bob Dylan, The Band, Faces, Patto, Grateful Dead, Led Zeppelin, Free, Humble Pie o Fleetwood Mac (NOTA: el Rumours solo le gusta a Toni, que lo defiende a capa y espada y nunca le hacemos caso). En fin, que la lista es interminable y estaríamos aquí tres días debatiendo si tal grupo tiene más o menos influencia. También escuchamos muchas bandas actuales, nos flipa el soul clásico de Atlantic, Tamla Motown y Stax, el funk, el rockabilly, el blues más profundo y el country. Y sí, nos gusta mucho Pink Floyd. En realidad, nos gusta todo. Es una enfermedad. Es la pregunta más difícil que nos has hecho.

Otra cosa que me ha parecido interesante es el diseño de la portada. Que lleva la firma del pintor Carlos Arriaga. ¿Trabajasteis juntos en el diseño? ¿Ha sido un encargo vuestro? ¿Aprovechasteis algo que ya tenía hecho?

Toni: Andábamos buscando portada para el disco. Encontramos el blog de Carlos en Internet, nos gustó mucho su trabajo y nos pusimos en contacto con él. Se mostró ilusionado con el proyecto desde el principio y se enrolló muchísimo. Dio en el clavo con la personalidad del grupo. También nos ayudó mucho nuestro amigo Ryan Baptiste, que es diseñador gráfico y dio forma a todo. La contraportada es nuestro pequeño homenaje al Dixie Chicken de Little Feat, que es un disco de cabecera para nosotros. Y el diseño de la galleta del disco lo adaptamos del logotipo de la mítica línea ferroviaria Southern Pacific. Las chupas de cuero que se ven en el interior del CD son de nuestros viejos colegas Cuatro Tiempos.

¿Cómo está actualmente la escena alicantina? ¿Hay movimiento por allí? ¿Tenéis un circuito de bares o clubs donde tocar? ¿Alguna banda a recomendar?

Responden en conjunto: Te sorprenderías. En Alicante hay muchas bandas de gran calidad. Gente como Bluenaticos, Medicine Man, Aguardiente Swing, Beiruth o The Grave Yacht Club llevan muchos años partiendo la pana en esta ciudad. Hay bandas hermanas como Cuatro Tiempos, The Sundancers, Squirrel Soup, Supersonics, Mister Cánem, Surfin’ Sharks o Madre Máquina, con quienes nos hemos corrido más de una juerga. Muy cerca, en San Vicente, está la Nave Iguana que regenta Gabi. Es un hervidero de ideas donde ensayan muchísimos grupos. Desde siempre, San Vicente ha sido el Detroit alicantino y de allí ha salido buena parte del mejor garaje hecho en la comarca. Otra cosa que hay en Alicante es una discográfica de reciente creación, Rufus Recordings, creada con mucho cariño y un par de cojones. Paco tiene su guarida en la tienda de vinilos Naranja y Negro y ojalá nos edite algo próximamente.

En cuanto al circuito de bares, hay que buscarse mucho la vida. Esto es una ciudad turística y aquí han hecho bastante daño los bares que han ido “a lo fácil” y han apostado únicamente por las bandas que tocan las versiones de siempre, cuando hay muchísima gente con propuestas propias muy interesantes que pueden llenarte el garito perfectamente. A nosotros nos ha costado defender nuestro repertorio ante más de un propietario. Aun así, siempre hay cosas. Siempre. No hay más que rascar un poquito. Siempre queda buena música.

No hace mucho estuvieron tocando en Barcelona vuestros paisanos Sra. Robinson. ¿Les conocéis?

John: Les conocemos, son unos tíos cojonudos y nos gusta mucho lo que hacen. Su último disco producido en Guitar Town suena de puta madre. Estamos en contacto con Raúl y tenemos pendiente desde hace tiempo un bolo con ellos, así que si leen esto, ya saben que nosotros tampoco nos olvidamos.

¿Planes para presentar el disco fuera de Alicante? ¿Habéis salido anteriormente a tocar fuera de allí? ¿Qué tal ha ido?

Toni: El fin de semana del 27 y 28 de abril iremos a tocar a Cataluña. El sábado 27 pasaremos por el Blues Bar de Cerdanyola del Vallès, mientras que el domingo 28 estaremos en La Traviesa, en Torredembarra. Además, el próximo 13 de julio estaremos en el Dock Festival de Los Alcázares, compartiendo escenario nada menos que con Smoking Bird, The Tiki Phantoms, Eldorado, The Steepwater Band, The Delta Saints y Ten Years After. Va a ser un momento muy especial para nosotros, porque será el primer gran festival de ROCK por el que pasamos

Básicamente, nos movemos por la provincia y nos gusta repetir en los bares donde mejor nos tratan y más cerveza y cazalla nos ponen. Todos curramos (afortunadamente) y tenemos menos tiempo del que quisiéramos. No nos movemos como una banda profesional. Esto lo hacemos con el alma. El dinero que sacamos por tocar lo ponemos en un bote para poder grabar y editar de nuevo. Así funcionamos. Una de nuestras grandes ilusiones es darlo todo algún día en el ARF, al que asistimos desde hace años, en el Serie Z o en algún festival de blues.

Finalicemos con una pregunta siempre ocurrente (Risas)… ¿Qué artistas están ocupando vuestros oídos en la actualidad? ¿Bandas nuevas? ¿Los clásicos de siempre? ¿Equilibro entre ambas cosas?

De nuevo al alimón: Otra lista interminable, porque de un mes a otro nos pega por un artista o un estilo en concreto y lo exprimimos al máximo. Ahora mismo, Toni quiere ser Buddy Holly, John quiere ser Cody Dickinson, Pepe quiere ser Doc Watson, Víctor quiere ser Macca y Bruno quiere ser el Dr. John. Y a lo mejor, si nos preguntas en unos meses, nos habrá dado la fiebre por otra cosa.

De las bandas contemporáneas nos gustan de todo tipo. Black Crowes, Drive-By Truckers, Graveyard, Clutch, North Mississippi Allstars, Ryan Adams, The Muggs, Rich Hope, Nick Cave, Black Keys, Lucero, Old Crow Medicine Show, JD MacPherson… Yo qué sé… La verdad es, si lo pensamos, sonidos nuevos, lo que se dice nuevos, pocos.

Manel Celeiro

 Foto: J. Luenguer

 

 

 

 

One Comment

  1. Empty Bottles por fin en un festival de rock….bien,chicos!!!

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