Encuentros — 3 Abril, 2013 at 14:44

Bombino. El Tuareg moderno y su blues del desierto.

Bombinot

El nombre del tercer álbum del compositor nigeriano Bombino, Nomad, es una declaración de principios del carácter dinámico del pueblo tuareg al que pertenece, pero también un reflejo de su propia vida. Lo demostrará el 27 de abril en el Festival Blues & Ritmes de Badalona (Teatro Principal) y el 2 de mayo en Burgos.

La comunidad tuareg, numerosa  en Níger,  con presencia es multinacional en países como Malí, Argelia, Líbia, Burkina Faso y hasta en Nigeria, está definido por su carácter nómada  aunque por diversas causas esté mucho más sedentarizado que décadas atrás. Pero el elemento identitario más característico es su estrecha vinculación con el desierto del Sahara (y en general con la franja geográfica del Sahel), espacio geográfico por el que se mueven y a la vez espacio simbólico en su cultura.  Como dice la letra de Bombino “En el desierto (Her Tenere) El desierto/estoy en el desierto/ lleno de nostalgia/ en el desierto/ sin agua /sentado y meditando / en los problemas ante el desierto”. Esta identificación cultural ha creado un poderoso movimiento musical de rock tuareg, cuyos vínculos con la tradición son, además de una serie de patrones musicales propios, su “alma de desierto”. Por esa razón Bombino acepta totalmente la etiqueta blues del desierto que usan los medios internacionales de world music.

Bombino es uno de los vástagos de esta tradición musical, que el mercado internacional ha sabido proyectar internacionalmente como “estrella tuareg” (igual que lo han sido otros, como los maestros del estilo, Tinariwen). Omara “Bombino” Moctar, originario de una región con gran presencia tuareg, Agadez, fue en los primeros años de su vida un permanente refugiado con idas y venidas en Argelia, en años convulsos de rebelión de este pueblo a causa de su creciente marginalización, especialmente en Níger y en Malí. Este exilio permanente fue forzado incluso en el año 2007.

En este exilio aprendió a tocar el instrumento que ha sido identitario del llamado blues del desierto, la guitarra, común en una serie de artistas míticos de la franja del Sahel. Bombino aprendió  de parientes suyos (que visitaban su familia y que venían de la línea del frente de la rebelión) o con el guitarrista Haja Bebe quien le unió a su banda musical. En ese momento también  conecta con el sonido internacionalizado del rock de Jimmy Hendrix o Mark Knofler y  posteriormente Bombino da el paso de un mercado local y habitualmente en cassette, a su  proyección a la red internacional de la world music (en un camino que sobradamente se puede seguir en diversos artículos por internet).

La región de la que vienes es un mosaico de culturas, a veces complementarias, a veces en lucha entre ellas,  y a veces forzadas por un mapa de países diseñados por la colonización.

Es cierto que nuestras naciones se crearon en un momento tardío de nuestra historia, y que en muchos casos se hicieron sin tener en cuenta los territorios tradicionales de sus diferentes culturas. Pero para mí nuestra nacionalidad es tan importante como nuestra cultura. Y este es un gran problema regional: la gente siente lealtad hacia sus culturas por encima de sus naciones, y esto minusvalora el papel de las naciones y de sus gobiernos. Para tener una estabilidad en nuestra región hace falta que tanto nación como cultura sean respetados por igual.

¿Cómo interpretas la actual intervención militar actual francesa?

Para mí no debe leerse como colonialismo. Es una cuestión de moral. Es cierto que los franceses tienen la responsabilidad de ayudar a las personas que colonizaron en el pasado, pero eso es lo que ahora están haciendo ahora, y estoy satisfecho. Si lo que ha pasado en Malí ocurriera en mi país, Níger, estaríamos pidiendo a gritos que los franceses intervinieran, y nadie estaría hablando de colonialismo. Porque esta es una crisis real: el derecho de Malí a existir (y el de sus personas a vivir en libertad) está siendo atacado. Por supuesto, tenemos problemas políticos con los franceses como antiguas colonias y también como Tuaregs, pero hay que saber reconocer lo que es prioritario en primer lugar, y después lo que es importante en segundo lugar.

Descríbeme cuál es el entorno musical de la cultura tuareg, y cuáles son tus vínculos musicales como Bombino.

En nuestra cultura hay música tradicional y moderna. La música tradicional se remonta muy atrás en el tiempo, una tradición muy profunda y muchos luchamos para preservarla, incluso con nuestra música moderna. Por ejemplo hay una canción en mi nuevo álbum llamada “Zigzan”, que es una adaptación de una canción tradicional que cantan las mujeres tuareg.

Yo toco música tuareg moderna, al igual que grupos como Tinariwen, Koudede o Etran Finatawa. La música tuareg moderna tiene muchas influencias del rock and roll, del blues americano, de la música árabe o de la música funk de cantantes como James Brown. Escuchamos música de todas partes del mundo. Yo estoy muy inspirado por músicos como Jimi Hendrix, Dire Straits, Santana, James Brown, o incluso Michael Jackson. Todos estos son nuestros padres.

 ¿Te sientes cómodo con la etiqueta blues del desierto para definir el entorno musical de la vasta zona del Sahel?

No tengo ningún problema con que a nuestra música se le llame blues del desierto, no es un nombre perfecto, pero por lo menos le da importancia al desierto, como lo que hacemos. Y creo que sí hay una conexión muy fuerte entre nuestra música tuareg moderna y el rock and roll o la música blues. Mi música, por ejemplo, se basa en los sonidos del folk, y realmente es una mezcla entre rock del desierto, folk y blues. Para nosotros, el desierto es el tema central de la música,  sencillamente es música del desierto, se le llame blues, rock, folk o música tradicional.

¿Como afecta la condición de emigrante en la percepción de tu propia cultura?

Todo lo que hago, donde quiera que vaya, y cada momento que pasa en mi vida fortalece mis raíces en mi cultura. Cuando viajas, ser un extranjero por el mundo aún te genera más conexión con tu cultura y tu gente… porque te das cuenta de quién eres, y  de la belleza de tu historia y de tu cultura. Además es importante trabajar para proteger tu cultura y compartirla con el resto del mundo para que prospere. Todas mis experiencias vitales a lo largo de mi camino contribuyen a mi evolución como músico y como ser humano. El haber sido refugiado en Argelia o en Burkina Faso – en tiempos muy difíciles de mi vida – me ha hecho más fuerte y ha fortalecido mi determinación de hacerme más fuerte con mi música. Si el mundo te presiona, va a presionar al mundo aún con más fuerza.

 

Sàgar Malé (Fotografía Jim McGuire)

 

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