Vivos — 21 enero, 2013 at 0:00

Guadalupe Plata

La 2, Barcelona

Llenazo en la sala pequeña de Apolo para recibir el concierto de presentación del nuevo disco de los andaluces en la ciudad condal. Pleno que, no por esperado, deja de ser sorprendente. La propuesta del trío de Úbeda es sumamente anti comercial, difícilmente asimilable a la primera para quien no entienda de qué va la cosa y puede resultar monocorde para los profanos en captar la palpitación atávica del blues. Vamos que, en mi opinión, cuanto más metido estés en el género más disfrutable es la obra de Guadalupe Plata.

Y no era esa precisamente la característica predominante entre el público que se aglomeraba ante el escenario. Pero tampoco deben ser, pienso, excesivamente bien recibidos en los círculos más puristas. Y ahí está el gran valor de Perico de Dios (voz y guitarra), Carlos Jimena (batería y percusión) y Paco Luis Martos (bajo de barreño y bajo eléctrico), convertir en devota a una audiencia que cae rendida ante su minimalista puesta en escena, luz rojiza fija durante todo el concierto, trotones ritmos selváticos a lo Bo Didley y seis cuerdas que aúllan el repertorio de riffs del blues más primitivo y rural. Seducen por su personalidad, por su capacidad por dotar de sabor propio y autóctono a la música del diablo. Por sus letras surrealistas y descarnadas. Por su dominio de los tiempos y por haber creado algo único y diferente. Valor añadido no muy corriente entre los artistas afines al credo del reverendo Robert Johnson y que hay que valorar en su justa medida. Viva el Boogie de la Muerte hermanos.

Manel Celeiro

One Comment

  1. Les vi en El Sol hace un mes y estuvieron francamente bien. También hubo lleno. La mayoría de la gente sabía de su existencia y se coreaban sus letras (tan poco es tan difícil, teniendo en cuenta la parquedad de sus textos). La gente bailó y disfrutó como hacía tiempo que no veía en un concierto. Me gustó particularmente esa mezcla blues y hillbilly que logran a veces. Se notaba que su sonido estaba muy curtido.
    Saludos,
    Javier.

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