Artículos — 18 Diciembre, 2012 at 18:25

Los plagios de Jimmy Page

A estas alturas, nadie en su sano juicio debería cuestionar la importancia y trascendencia que en el devenir del rock tuvieron Led Zeppelin, el grupo que Jimmy Page diseñó milimétricamente para llegar más allá de las cotas alcanzadas en la última etapa de los Yardbirds. Pero esa grandeza no esta reñida con una faceta no demasiado conocida del guitarrista: La rapiña. Resulta increíble que con el paso de los años no se haya convertido en un hecho de dominio público que Jimmy Page tenía tanto talento con las seis cuerdas como apropiándose de riffs ajenos e incluso de canciones completas, a las que ni si quiera se molestaba en cambiar el título, algo constatable si se buscan los originales -a los que iremos haciendo referencia- y se comparan con las canciones firmadas por Page. Alguien podría argumentar “¿Y qué hay de malo en interpretar canciones ajenas?”, obviamente eso es algo tan viejo como la propia música y no son pocos los artistas que lo han convertido en un auténtico arte, pero el problema llega cuando un músico se atribuye lo que han compuesto otros, compositores de los que no hay ni una mísera mención en los créditos del álbum del plagiador.

 

 

Lo que resulta más curioso es que un tipo supuestamente inteligente copiara con tanta torpeza. Obviamente, todos los músicos (el que esté libre de pecado que tire la primera piedra) tarde o temprano abusan de la inspiración que en ellos provoca alguna composición ajena, pero de ahí a copiar una canción de cabo a rabo, manteniendo incluso el título, hay un buen trecho. Page no fue precisamente un ladrón de guante blanco y por eso se pasó media vida tapando la boca –a golpe de indemnización millonaria- a todos aquellos que le intentaban llevar a los tribunales para reivindicar sus derechos. Lo que no acaba de entender un servidor es por qué no todos los afectados le denunciaron o por qué Plant y sus compañeros se convirtieron en cómplices, permitiendo que sus nombres acompañaran al de Page en tan fraudulentos créditos.

Si se busca con algo de habilidad en internet se pueden encontrar artículos detallados, realmente minuciosos, que se dedican a puntualizar cada uno de los plagios del guitarrista. A modo de aperitivo, y con esos ensayos mencionados a modo de bibliografía, enumeraremos a continuación algunos de los casos más sangrantes. En realidad, Jimmy Page comenzó con esta poco recomendable –pero lucrativa- práctica cuando todavía militaba en los Yardbirds. Él había aterrizado en la banda en 1966 con una reputación excelente, era un músico de sesión que había prestado su buen hacer a muchos de los más importantes grupos de la época. Incluso hay quien asegura que su guitarra aparece en el sesenta por ciento de las grabaciones que se hicieron en Inglaterra entre 1963 y 1966. Tras la salida de Beck, Page dirigió a los Yardbirds en la etapa del “Little Games” y, si bien no tuvieron problema en acreditar algunas de las versiones del álbum a sus verdaderos autores, decidieron firmar como propia y retitular como “Drinking Muddy Water” a una de las canciones del músico del Delta, “Rolling And Tumbling”, aunque también incorporaba elementos de otros clásicos del blues. Lo suyo habría sido, al menos, mencionar el original y atribuirse el arreglo –como hace la gente de bien-, pero, puestos a ratear, resulta absolutamente incomprensible que dejaran una pista tan obvia en el título del cuerpo del delito. Tres cuartos de lo mismo ocurrió con “Stealing, Stealing” –título muy apropiado, por cierto- una canción que era conocida gracias a la Memphis Jug Band de Will Shade. Tampoco han tenido reparos en reconocer que “Smile On Me” era una autocopia de su “Rack My Mind”, que a su vez se inspiraba, por decir algo, en “All Your Love” de Otis Rush y el “Scratch My Back” acreditado a J. Moore. Page en realidad lo reciclaba todo, porque el riff con el que abrió “Tinker, Tailor, Soldier, Sailor” lo reutilizaría posteriormente para la zeppeliniana “The Rain Song”.

Pero el colmo del plagio –casi nota por nota- en su etapa Yardbirds llegó con la deliciosa acústica “White Summer”, en realidad un clásico del folk británico llamado “She Moves Through The Fair” e interpretada previamente entre otros por Davey Graham. Y por si alguien todavía lo duda, él y Bert Jansch –al que también rapiñeó a conciencia- son de las principales influencias, junto a los músicos de blues, reconocidas por Jimmy Page, el mayor acaparador de ideas ajenas desde A.P. Carter. Poco antes de la disolución de los Yardbirds, el 25 de agosto de 1967, el grupo actuaba en el Village Theatre del neoyorquino Greenwich Village junto a Jake Holmes. Uno de sus temas, “Dazed And Confused”, les impactó y no tardaron en correr al día siguiente a comprar su álbum “The Above Ground Sound” en una de las tiendas de Bleecker Street. La ácida canción no tardó en incorporarse al repertorio de la banda –de hecho aún la tocan- con la letra retocada por Keith Relf y la estructura de la canción enriquecida por la proteica guitarra de Page y por el numerito del arco de violín, un truco ya utilizado por él en la mencionada “Tinker, Tailor, Soldier, Sailor” y “Glimpses”. El guitarrista se ha atribuido la paternidad del invento, pero en realidad se lo copió a Eddie Phillips. Pese a que Page niega haber conocido al guitarrista de Creation hasta 1994, resulta absolutamente inverosímil que así fuera teniendo en cuenta que nuestro ladronzuelo era uno de los guitarristas favoritos del productor Shel Talmy –que le utilizó como músico de sesión en grabaciones de los Who y Kinks entre otros- que tenía a Creation como especie de grupo protegido en el que puso todo su empeño. Phillips utilizó con Talmy el arco del violín en dos singles de 1966: “Painter Man” y “Making Time”.

Volviendo a “Dazed And Confused”, es de dominio público que la canción poco después se convirtió en uno de los platos fuertes del álbum de debut de Led Zeppelin y, obviamente, en sus créditos no había ni rastro de Jake Holmes… sólo el nombre de Jimmy Page. Y hablando de la banda, hay que aclarar que el nombre Led Zeppelin tampoco fue idea del guitarrista, sino de John Entwistle, que asistió a una grabación de Page y Beck con John Paul Jones y Keith Moon. Los cinco fantasearon con la formación de un supergrupo dada la tensión existente con Pete Townshend en el seno de los Who y el difunto bajista sugirió llamarse Lead Zeppelin.

Tras la disolución de los Yardbirds, Jimmy Page dio una vuelta de tuerca al endurecimiento del blues que encabezaron Cream, pero honestamente hay que reconocer que el sonido desplegado por los Zepp –sobre todo en su segundo trabajo- estaba más que inspirado en la magnífica labor que Jeff Beck ejerció con su banda en los magníficos discos “Truth” (1968) y “Beck-Ola” (1969)… El paralelismo entre los primeros trabajos de ambos proyectos es grande e incluso ambos decidieron versionar el clásico de Willie Dixon “You Shook Me”.

Page también incluyó en el debut de su banda el tema “Communication Breakdown”, una reescritura del “Nervous Breakdown” de Eddie Cochran… Tampoco se puede decir que se partieran el cráneo a la hora de cambiarle el título. Además, “How Many More Times” se abría con el mismo riff que el “Smokestack Lightning” de los Yarbirds, pero a modo de pastiche incluía retazos del “How Many More Years” de Howlin’ Wolf, del “The Hunter” de Albert King y del homónimo “How Many More Times” de Gary Farr and the T-Bones. Incluso el solo parecía robado del “Shapes Of Things”… en fin, un recorta y pega muy parecido al que hace sólo unos años Turbonegro hicieron en su aclamado “Apocalypse Dudes”.

Las cosas no mejoraron demasiado con el segundo trabajo de Led Zeppelin: “Whole Lotta Love” está demasiado inspirada –incluso la letra, que apenas cambia- en el “You Need Love” de Willie Dixon que popularizó Muddy Waters, aunque en realidad la hicieron vía Small Faces; porque no debemos olvidar que Page para su banda buscó un cantante con el estilo del gran Steve Marriott. Shirley –hija de Willie Dixon- tenía sólo trece años cuando se percató del robo y en 1985 les exigieron los royalties correspondientes a la canción. El caso, como tantos otros, se cerró fuera de los tribunales con una alta indemnización. Hoy en día, Shirley encabeza la Blues Heaven Foundation, dedicada a reclamar los royalties y derechos correspondientes a los músicos de blues.

Pero la cosa no acababa ahí, porque, por ejemplo, “The Lemon Song” estaba tomada del “Killing Floor” de Howlin’ Wolf. Éste les denunció a principios de los setenta y también consiguió un buen pellizco de dólares para que cerrara su boca. Y, por si fuera poco, “Bring It On Home” también desciende de una canción de Sonny Boy Williamson escrita por Dixon.

Pese al talento desplegado en éstos y los siguientes álbumes de Led Zeppelin, Jimmy Page no dudó en proseguir con esta poco honesta práctica: “Bron-Y-Aur Stomp” (la intro es de Bert Jansch), “Rock ‘n’ Roll” (con la intro del “Keep A-Knocking” de Little Richad), “Stairway To Heaven” (saqueada del “Taurus” de Spirit y del “And She’s Lonely” de la Chocolate Watch Band), “When The Levee Breaks” (Memphis Minnie)… Definitivamente, la grandeza no está reñida con la cara dura.

2 Comments

  1. Soy músico y fan de Cochran desde hace siglos y os digo que el supuesto plagio del Nervous Breakdown es absurdo. No se parecen en nada. Solo en el título. Sí le he oído ha Jimmy Page algún lick de blues copiado entero a Cochran. En concreto, del Milk Cow Blues. No recuerdo en qué canción de los Zeppelin. De todos modos, es blues y normal hacer estos guiños.

    No sé sobre los otros supuestos plagios, pero el de Cochran es una chorrada.

  2. Por lo que oí por ahí, una supuesta canción plagiada por Page (no recuerdo cual) era de dominio popular de la cultura británica; pero un cante la había reversionado y Page (por lo que leí) se habría basado en la versión de este ultimo para “crear” su canción.
    Soy músico (no profesional pero tampoco amateur) y, por experiencia, les digo que coincidencias pueden haber. pero cuando ya son muchas da que pensar.

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