Encuentros — 5 noviembre, 2012 at 8:52

Patterson Hood. Librándose de viejos demonios

Hacia 1992, cuando tenía veintisiete años, Patterson Hood pasó la peor depresión de su vida: un divorcio doloroso, el fracaso de su grupo de entonces y el alejamiento de su familia lo sumieron en un pozo del que estuvo a punto de no salir. En vez de tocar fondo y no regresar, se dedicó a escribir cerca de 500 canciones en tres años, temas que significaron su retorno como un hombre nuevo. Ahora, veinte años después, retoma ese momento de su vida desde la distancia que da no sólo el tiempo, sino el éxito conseguido por Drive By Truckers y una felicidad personal que ayuda a recuperar el pasado con otra perspectiva. El resultado de esa mirada es Heat Lightning Rumbles In The Distance (ATO Records/PIAS), un disco sereno y reservado, robusto e íntimo al mismo tiempo, lejos de la autocompasión y la oscuridad que podía suponer su punto de partida. Sin llegar abandonar la electricidad, lo que ayuda a sortear el síndrome del cantautor torturado, los detalles de piano, cello, violín o pedal steel y las armonías vocales de los invitados, dan un agradecido aire diferente a un inspirado conjunto de canciones que no desmerecen de lo mejor que haya grabado con su grupo.  Para comprobar la grandeza de sus nuevas canciones, nada mejor que dejarse caer por los conciertos que va a protagonizar junto a dos buenos amigos, Will Johnson (Centro-Matic) y Craig Finn (The Hold Steady). Un trío que actuará en Barcelona el día 6 de noviembre (Sidecar, A Quemarropa) el 7 en el Teatro Lara SON Estrella Galicia, el 8 lo hará en Ourense (Café Pop Torgal, ciclo American Autumn) y el 9 en Donostia (Teatro María Eugenia). Él mismo nos lo explica.

 

 

 

¿Porqué regresar a un momento tan duro de tu vida?

A menudo, la mejor manera de deshacerse de viejos demonios es convertirlos en arte. Puede que suene un poco pretencioso, pero es la base fundamental de todo lo que hago. O de lo que, de un modo u otro, hacen la mayoría de escritores y artistas.

¿Fue difícil volver a situarte en aquel estado de ánimo cuando llegó el momento de cantar las canciones?

Una vez que la canción está escrita, puedo recrear el sentimiento sin necesidad de revivir los acontecimientos que lo originaron.

¿Se atienen las canciones a los hechos reales o simplemente son fieles a cómo te sentías aquellos días?

En el caso concreto de éstas, las canciones se mueven en esa fina línea que separa lo que realmente ocurrió y lo que yo llamo la “versión para el cine”. Se trata de ser fiel al estado de ánimo. Con los hechos se puede jugar hasta cierto punto.

No estoy seguro de si escribiste el disco justo en aquel momento o si las canciones son recientes y exclusivas para este disco.

Son todas nuevas excepto «Depression Era», que se escribió hace cuatro años para una película (That Evening Sun – dirigida por Scott Teems), y «Better Off Without», que data de 1997. «Depression Era» está parcialmente inspirada en la relación con mis abuelos y mi tío abuelo, que se criaron en los años 30. La pérdida de esa parte de mi familia tiene mucho que ver con este disco, así que la canción encaja perfectamente. «Better Off Without» también encaja, porque se escribió muy cerca del periodo de mi vida del que habla el disco.

Se nota que no fueron tiempos felices, pero si vuelves ahora deben haber sido muy importantes, quizá un momento de grandes cambios en tu vida.

Estaba muy deprimido y sentía que no tenía ningún futuro. La mejor manera que se me ocurrió de soportar todo aquello fue escribir todos los días, y la escritura me llevó a una reinvención de mí mismo que me convirtió en lo que soy ahora, así que sí fue muy importante. En principio lo que pretendía era escribir un libro sobre ese período de mi vida, y es probable que lo escriba, pero éste no era el momento. Ese impulso me llevó a este disco, así que lo doy por muy bienvenido.

He leído que incluso llegaste a contemplar el suicidio. ¿Te ayudó la música y la escritura a superar un impulso tan radical?

Si no fuera por la escritura no habría sobrevivido ni a mi infancia, y mucho menos a mis complicados primeros años de vida adulta. Ha sido la fuerza que me ha sostenido, y nunca me ha abandonado en los momentos de desesperación.

Debe de ser duro conseguir superar esa tentación y ver a un amigo tuyo como Vic Chesnutt incapaz de hacerlo.

La pérdida de Vic afectó enormemente a cualquiera que viviera en Athens. La vida y el arte de Vic conmovían a casi todo el mundo en esa ciudad. Creo que era el mejor escritor de canciones de nuestra generación, y me afectó profundamente como artista y como amigo. No voy a profundizar en los aspectos más personales de su muerte, pero puedo decir que en vida sufrió un dolor casi insoportable, y aún así resistió durante mucho tiempo. Ahora su sufrimiento terminó, y nosotros podremos disfrutar el regalo que nos ha dejado. Sus canciones son eternas y algún día serán estudiadas como las grandes obras poéticas que son.

Creo que «Come Back Little Star» está inspirada en él. ¿La grabaste como homenaje, o porque su tragedia conectaba con tu propia  desesperación?

Digamos que fue una casualidad. Kelly Hogan la coescribió conmigo para su disco y como no la terminamos a tiempo acabó en el mío. Que encaje tan perfectamente es una de esas cosas bonitas que ocurren de vez en cuando, una feliz coincidencia.

Pareces tener un fuerte sentido de familia. Tu padre toca el bajo en el disco, y abuelos, tíos, y tíos abuelos te han servido de inspiración. Estoy muy, muy cerca de mi familia, aunque a veces de manera poco convencional. Que mi padre tocara en este disco significó mucho para mí, y adoro lo que hizo. Toca el bajo de maravilla.

También tu vida familiar, tu mujer y tus hijos, están muy presentes en el disco. No es algo muy común dentro del llamado r’n’r way of life, o por lo menos no es algo que los músicos de rock traten demasiado. «Leaving Time» es un buen ejemplo.

Nunca he llevado ese estilo de vida. Nunca he querido. Toda esa mierda es simplemente una distracción y una trampa. Estoy en esto para escribir, tocar, cantar y actuar. Me encanta mi trabajo, pero es importante tener una vida fuera de todo eso.

No es que quiera hablar de tu familia en concreto, pero, por lo que has visto en todos estos años, ¿crees que ese modo de vida pasa factura a la familia?

Sin duda que puede hacerlo, y lo hará si se lo permites. Yo trabajo muy duro para que no destroce la mía. Y ellos también lo hacen.

Ya me hablaste antes de «Depression Era». ¿Crees que hay una conexión entre aquellos años 30 y la actualidad?

Son tiempos muy diferentes, por supuesto, pero hay ciertas lecciones que podemos aprender de aquellos años. Fui criado por mi abuela y su hermano, así que las personas que vivieron la depresión tienen mucho que ver con mi visión del mundo y con la persona que soy, como lo tiene todo lo que aprendí de mi padre y su generación. Que mi padre fuera músico tuvo obviamente una influencia enorme en mí. Creo que los dos extremos, tan opuestos, de mi educación, han tenido una gran importancia en lo que he llegado a ser y en como soy.

Has grabado varias canciones de REM, y te supongo un fan del grupo. Siempre me he preguntado como influyeron en los chavales sureños sus primeros discos. Peter Buck ha dicho en alguna ocasión que no es que no le gustaran los Allman Brothers o Lynyrd Skynyrd, pero que, después del punk, hacía falta crear un nuevo sonido sureño. ¿Era esa tu visión cuando empezabas a tocar? ¿Intentabas coger lo mejor de esos dos mundos?

Siempre he sido un fan ENORME de REM. Los adoraba al principio y los adoro ahora. Soy mucho más fan de REM que de esos grupos que mencionas. Sé que muchos de nuestros fans ni se lo imaginan, pero es la verdad. Acabo de tocar con Peter Buck hace un par de noches, cuando se unió a The Downtown Rumblers, mi grupo, en Portland. Es un buen amigo y un fantástico guitarrista.  Por cierto, «(untold pretties)» le debe mucho a «Belong» de Out Of Time.

A pesar de las circunstancias, Heat Lightning Rumbles in the Distance no suena depresivo u oscuro. ¿Tenías claro como querías que sonara?

 Mucho más claro de lo que nunca lo he tenido. Tenía una visión muy definida de todos los aspectos de este disco, desde los músicos hasta el sonido, pasando por el diseño y contenido de la portada. Las fotos las hizo mi mujer. Es un disco muy personal en todos los sentidos.

Tocan varios miembros de Drive By Truckers, pero suena muy diferente de los discos del grupo.

Tocan todos los miembros actuales de Drive By Truckers menos uno, y también mi padre, Kelly Hogan, Will Johnson y Scott Danbom. Me encantan como suenan el cello y las cuerdas. Quería que el sonido se mantuviera sobrio y poco lleno. Lo quería íntimo y cercano.

Llegas a España con Will Johnson (Centro-Matic) y Craig Finn (The Hold Steady). ¿Cuál es tu relación con ellos? ¿Os conocéis de hace tiempo?

 Son colegas, pero también artistas por los que siento un respeto enorme. Will es uno de mis mejores amigos, y hemos colaborado muchas veces a lo largo de todos estos años. También toca en el disco de Craig y, por otro lado, DBT y The Hold Steady somos aliados desde hace muchos años y hemos girado juntos en más de una ocasión, así que es muy emocionante salir de gira con ellos. Vamos a pasarlo en grande y seguro que será un gran show.

¿Qué podemos esperar?

Nos sentaremos los tres juntos y nos turnaremos para contar historias y cantar canciones, todos acompañaremos a todos musicalmente y nos daremos ánimos. Va a ser un momento estelar para los tres.

 

SERGIO MARTOS.

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