Artículos — 7 noviembre, 2012 at 7:54

Los plásticos que se dejó olvidados Jimi…

 Setenta tacos tendría hoy James Marshall Hendrix, nacido Johnny Allen Hendrix el 27 de noviembre de 1942 en Seattle, de no haberse dado con tamaño frenesí a esa exploración sensorial que en los sesenta no sabía de prevenciones ni posibles riesgos. La exposición Here My Train a Comin’: Hendrix Hits London, celebrada la pasada primavera en una galería de Covent Garden, reunió toda clase de memorabilia sobre el fogoso guitarrista, incluyendo algunos de los discos que Jimi pinchaba regularmente para alimentar su pantagruélica creatividad. En buena compañía casi siempre: las mejores drogas y las hembras más mollares. ¡Ay!

 

 

 

Era Jimi un voraz comprador de vinilos, explica el comisario de la muestra, Jacob Murray, experto en nómina del Experience Music Project Museum, institución que conserva el legado del mítico negrata: ‘’Sus intereses musicales eran muy amplios, apreciaba muchos estilos distintos. Era un gran fan de Bob Dylan y compraba registros de sus contemporáneos en la escena londinense, como John Mayall y Cream. También de grupos estadounidenses emergentes en aquel momento, como The Band y Frank Zappa. Pero hay un montón de títulos bastante sorprendentes, grabaciones de Ravi Shankar, Johnny Cash y el cómico Bill Cosby, así como obras de vanguardia, tales como una grabación recitada de El Libro Tibetano de los Muertos. Y también música clásica; le fascinaba El Mesías de Haendel’’.

 La mayoría de estos discos fueron comprados por Jimi Hendrix durante su estancia en Londres, entre 1965 y 1968. Revisando el estado de los plásticos, Murray descubrió que los más desgastados eran los de blues… y los de Beatles y Dylan. He aquí una selección de diez títulos reveladores.

Django Reinhardt: Europe’s Greatest Contribution to Jazz

Uno de las muchas recopilaciones que preservan el inmarchitable legado de este guitarrista rumano autodidacta. Su finger-picking maravilló al joven Hendrix, que bautizó a su grupo Band Of Gypsys en honor del genial gitano Django.

The 5th Dimension: Up, Up and Away

La composición del gran Jimmy Webb, interpretada en el álbum homónimo por este conjunto vocal californiano especializado en pop teñido de R&B, es canónico ejemplo de prístino Sunshine Pop. Una clara influencia en la faceta más melódica de Hendrix.

Little Richard: Little Richard Volume 2

Segunda entrega a 33 rpm. del pianista y cantante apellidado Penniman, publicada en 1958. Hendrix quedó visiblemente impresionado por la exuberancia escénica y salvajismo exhibicionista del más brutal nexo entre R&B y rock’n’roll que jamás pisó este planeta. De hecho, estuvo a sueldo en su banda como guitarrista.

Bob Dylan: John Wesley Harding

El retorno de Dylan a sonidos acústicos tras su mercurial y controvertida trilogía eléctrica lo señaló este álbum de 1967. Naturalmente, Hendrix fue en vida uno de los más grandes admiradores de Bob. Versionó «All Along the Watchtower» un año después de que apareciese este elepé, y su versión de «Like a Rolling Stone» se mantiene escalofriante.

Howlin’ Wolf: More Real Folk Blues

Álbum recopilatorio de uno de los hombres fuertes de Chess Records, y no sólo por su corpulencia y vozarrón, de nombre real Chester Burnett. Hendrix interpretó su «Killing Floor» en el Monterey Pop Festival. Dos bestias pardas, claro.

The Beatles: Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band

Considerado el álbum por antonomasia de los Beatles y la oficialización universal de la música psicodélica, a Hendrix le gustaba tanto el tema principal que, dos semanas después de la publicación del elepé, ya lo versionaba en vivo. Su interpretación del mismo se puede localizar en la antología en vivo The Jimi Hendrix Experience.

Haendel: Messiah

La obra más conocida del célebre compositor alemán del Siglo XVIII. Hendrix se mostraba orgulloso de hospedarse en la misma casa de Londres en la que había residido Georg Friedrich Haendel. Por supuesto que la música sinfónica le inspiró: véase «1983 … (A Merman I Should Turn to Be».

Muddy Waters: Electric Mud

En este hito del blues, el gigante McKinley Morganfield se dejó seducir por la psicodelia imperante, seguramente animado por, entre otros, el propio Hendrix. No es un secreto que «Voodoo Chile» se inspiró en «Catfish Blues», en un claro homenaje a Muddy Waters.

Ravi Shankar: The Sound of the Sitar

Álbum de 1965, de elevada tonalidad espiritual, del célebre músico hindú que mostró a George Harrison las virtudes —y dificultades— de ese mágico instrumento que es el sitar. Hendrix replicó con su guitarra los reverberantes ecos del mismo en su tema «Love or Confusion».

E. Power Biggs: Bach on the Pedal Harpsichord

El concertista estadounidense de origen británico interpreta a Johann Sebastian Bach en el clavicordio. Hendrix se sirvió de dicho instrumento con gran efecto en el tema «Burning of the Midnight Lamp», del álbum Electric Ladyland. Lo dicho, un puto crack. ¿Se lo imaginan todavía en activo?

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