Encuentros — 2 octubre, 2012 at 0:00

ESPACIO EXTERIOR: Dimas Rodríguez

 Siempre hemos sido considerados los raritos de la clase. Encerrados en el sótano con nuestras minoritarias aficiones, nuestros grupos escogidos y nuestra peculiar manera de entender el rock & roll. Pero existen otros enfoques, distintos puntos de vista y otras miradas diferentes. Así que hemos decidido asomar la cabecita a ese espacio exterior y ver lo que opinan de nosotros, y de otras cosas, compañeros de los medios especializados. Dimas Rodríguez está ahora en el mundo televisivo, pero nunca ha dejado la música de lado y su firma ha pasado por publicaciones como La Guía del Ocio o Rockdelux.

 

 

 

¿Cómo empezaste a ejercer de crítico o periodista musical?

Al mismo tiempo que empecé a tocar la guitarra, mi primo montó un fanzine musical y cinematográfico (Cappuccino Express). Allí me dediqué a hacer críticas de cine, música, reportajes y entrevistas…Recuerdo las primeras entrevistas con bandas de aquí, la emoción de conocer a grupos que admirabas, etc.…. Después, ya vinieron otros medios: Butxaca (mi otra escuela), la Guía del Ocio, Rockdelux…

¿Has hecho de ello tú medio de vida?

No es mi medio principal, pero siempre ha salpicado todo lo que he hecho a nivel profesional…Trabajo como guionista en televisión, pero siempre he intentado hacer programas musicales o vincular todo lo que hacía con la música…Ahora mismo estoy haciendo un programa de música para el 33, que todavía está pendiente de estreno. Así que la música siempre está presente en mi trabajo.

¿Qué futuro le auguras a la prensa musical en papel? ¿Acabaremos todos en una URL de internet?

Yo siempre vinculo la música y, sobre todo, al melómano con un concepto romántico: nos gusta perdernos por los pasillos de nuestras tiendas de discos favoritas, viajar a otras ciudades y visitar sus templos musicales – tengo una foto arrodillado ante Amoeba-, manejar vinilos, singles y cedés, ir a conciertos…Y, también, claro, somos defensores del papel y del ritual que nos conduce una vez al mes hacia el quiosco. Mientras exista un reducto de apasionados, creo que se mantendrán algunas revistas musicales en papel… ¿Soy el único que lo primero que hace cuando compra el Ruta es olerlo? Pasa igual que con los cómics o con los discos…En fin, ¡¡larga vida!!

Lo mismo pero referido a la industria. Que el negocio está cambiando es una realidad. Internet, las descargas, el soporte digital… ¿Cuál será en tú opinión el camino a seguir en los próximos años por las discográficas y los artistas?

Yo mismo toco en una banda y tenemos auto editados nuestros dos discos. Seguimos el consejo que me dio un amigo músico: búscate un buen mánager, una distribuidora y ya está…La autoedición es uno de los caminos más factibles o, quizá, el más factible…Tengo amigos músicos, de cierto éxito, que han pasado por todas las fases y ahora defienden finalmente la autoedición como el mejor paso… Sin embargo, sigo creyendo mucho en los sellos fieles que todavía se desviven por editar discos de bandas que admiran. Profesionales apasionados que te contagian sus ganas de seguir comprando discos e ir a conciertos

En cambio las ventas de vinilo no dejan de aumentar. ¿Nostalgia? ¿Fetichismo? ¿Llevar la contraria?

¡¡Gran noticia!! Es lo que te comentaba antes: el melómano se posiciona. Hay también muchas dosis de sana nostalgia y fetichismo. Conozco gente que tiene vinilos colgados en la pared, como si fueran cuadros. De hecho, algunas portadas son auténticas obras de arte. Y, por supuesto, llevar la contraria es muy apetecible. A propósito de llevar la contraria, el otro día un amigo me comentaba que a veces salía de comprarse un disco y se sentía como si tuviera en las manos una granada o un puñal. Y, hace muchos años, otro amigo se compró el London Calling y, después de la primera escucha, fue al peluquero y se rapó el pelo. Sus padres todavía lo recuerdan.

Venga, a bote pronto…Dinos un disco si el que no podrías vivir.

Entre mis favoritos, se encuentran el Happy Trails de Quicksilver Messenger Service; el debut de Moby Grape; el segundo de The Band; el Let it Be, de The Replacements; todo Big Star; todo The Feelies, todo Television, el Sailin ’Shoes, de Little Feat. Y algunos de los muchos descubrimientos que le debo al Ruta: el Rise Above y el Sleeping Star, de Epic Soundtracks..

Y uno que si no existiera la vida sería mucho mejor para todos.

Uhhh, los he condenado al destierro. Es decir, ya ni me acuerdo de ellos. Estoy pensando, también, en ese primer momento fatídico cuando descubres que una banda que admiras hace un disco poco inspirado o una canción floja. Es un hecho humano y muy lógico –nadie es imbatible-, pero, como fan, te sabe mal.

El artista más agradable y simpático que te has encontrado.

Willy Vlautin, de Richmond Fontaine, por ejemplo..Un gran cinéfilo y lector de cómics. Y de por aquí, y siguiendo el hilo rutero, Maika Makovski

El más arisco y difícil.

He tenido suerte, de momento… No me he encontrado con ningún show extraño o con algún divo o diva en plena sobreactuación

Hablemos un poco de nosotros… ¿Qué disco debería y crees nunca saldrá comentado en Ruta 66?

Puestos a pedir, me gustaría que saliera algún reportaje sobre el rock argentino (pasado y presente). Creo que hay personajes fabulosos y discos estupendos.Y por aquí, excepto por unos pocos nombres, es un gran desconocido.

¿Qué es lo mejor y lo peor de Ruta 66?

Lo mejor, entre otras cosas, son sus amplios reportajes.He descubierto tantas bandas y solistas…Esos monográficos analizados al dedillo. Y también la sensación de que crees ver a la persona detrás de muchos artículos.

Lo peor, mmm,…Bueno, si nos ponemos puntillosos, hay artistas que nunca han salido y también podrían tener su espacio dentro de la revista. Gente local que hace folk, rock lisérgico, pop experimental, etc., por ejemplo.

¿Por qué razón escribirías en Ruta 66?

Por amistad con algunos de sus articulistas y por afinidad con la mayoría de bandas y discos que aparecen. También por comulgar con una filosofía que entiendo y comparto. Tiempos de rock& roll, ya lo creo.

¿Por qué razón no lo harías?

Por falta de tiempo…Me faltan horas..Palabra

Define en pocas palabras a Ruta 66

Me gustaría definirla como el lema de uno de mis bares preferidos: el Badlands…El bar ya no existe desde hace años, pero me consta que era un bar muy bien conocido por algunos routiers y fue una de mis escuelas musicales. Música honesta y visceral, un lema que podría adscribirse al ideario del Ruta.

Manel Celeiro

 

 

 

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