Encuentros — 19 Septiembre, 2012 at 8:21

The Jayhawks, (de nuevo) tiempo de armonías


Fue en 1992 cuando The Jayhawks emergieron de entre los acres y lagos de Minnesota al público europeo. La causa se bautizó como Hollywood Town Hall (American), y en ella se rompía con los patrones musicales de la década pasada mientras Nirvana monopolizaba el estado de las cosas. Y como si de un ciclo schumpeteriano se tratase, veinte años después, shocks endógenos varios (el lector de esta revista se presume conocedor de su historia), el quinteto original se reúne y edita Mockingbird Time (Rounder, 2011), réplica en forma del citado disco. En forma y casi en fondo, y es que la separación Olson- Louris no ha alcanzado niveles antaño sobresalientes. Llamamos por teléfono a Gary Louris a su casa de Puerto de Santa María, donde, entre vino y gambas, responde a Ruta 66. Pero antes, repasamos sus fechas españolas: 25 septiembre (Apolo, Barcelona), 26 septiembre (Joy Eslava, Madrid), 27 septiembre (Capitol, Santiago) y 29 de septiembre La Casilla (Bilbao, Walk on Project).

 

 

 

Cuando decidisteis separaros tras el anterior disco argumentaste que no ibais a poder superar Rainy Day Music (American, 2003). Desde tu punto de vista, ¿lo habéis conseguido?

Bueno… eso es algo que tiene que decir el oyente. Nosotros hemos hecho  este disco lo mejor que hemos sabido. Cuando Mark y yo nos pusimos a ensayar canciones juntos, vimos que teníamos material para grabar un gran disco, y estábamos en el momento adecuado para hacerlo. Como la producción corre de mi parte, teníamos el control para que ese momento fuera más propicio. Cuando nos separamos tras Rainy Day Music, estaba cansado y necesitaba apartarme a un lado. No se puede decir que este disco u otro vaya a ser el mejor, porque no se sabe lo que vas a hacer dentro de un tiempo.

Mockingbird Time suena a los discos pre Sound Of Lies (American, 2000), es decir, cuando Mark Olson estaba en el grupo. ¿Era esa la intención?

Directamente no era la intención. En el proceso de composición de canciones, Mark y yo tenemos distintos enfoques para el proceso: él tiende más al folk, country, etc., y yo más al rock.

A mi entender, parece una extensión actualizada de Hollywood Town Hall, solo que las canciones cuajan en el oyente algo más lento que en ese disco.

Es normal que recuerde a Hollywood Town…, ya que los componentes somos los mismos.

Exactamente, ¿cuándo se germinó y se consolidó la idea de que los Jayhawks originales iban no sólo a reunirse, sino a sacar nuevo disco?

The Jayhawks, en verdad, nunca terminaron de separarse. Como decía antes, yo estaba cansado cuando nos separamos, pero Mark y yo ya veníamos trabajando juntos en una serie de proyectos, desde la banda sonora de The Rookie hasta el disco Ready For The Flood (New West, 2008).  La reunión fue en el Azkena Rock Festival hace cuatro años. España ha sido el país que mejor nos ha recibido, y sin el entusiasmo de sus promotores, no hubiésemos tenido el éxito que tenemos.

En los últimos dos años de ha reeditado y compilado casi todo vuestro material. ¿Esto da fe del carácter atemporal de la música de los Jayhawks?

Atemporal no es una palabra que me guste mucho, pero sí, creo que nuestra música perdura porque no nos hemos basado en modas ni estilos concretos. Sonamos como somos y no lo sabemos hacer de otra forma. Cuando comenzamos a mediados -finales de los ochenta, teníamos las mismas influencias que ahora, sólo que después de tantos años, estamos más maduros.

A la hora de componer de nuevo a medias con Mark, ¿qué diferencias has encontrado respecto a los noventa?

Como decía antes, él va por unos derroteros estéticos ligeramente diferentes a los míos. A mí me gusta más subir el volumen del amplificador, pero lo que nos une sin ninguna duda cuando trabajamos juntos es la búsqueda de la armonía y de la melodía adecuada. Sin ella, la canción no tiene sentido, y es básicamente lo que nos mueve a componer canciones. Él es más experimental en ese sentido y yo soy más directo. De las combinaciones de ambas corrientes surgen sinergias interesantes.

 Desde finales de los noventa hasta hoy en día aproximadamente ha habido una revitalización del country rock, cuyo alcance ha llegado más lejos de lo que se pudiera sospechar en un principio. ¿Habéis sido conscientes de ello?

Sí. Sabemos de las andanzas de grupos como Fleet Foxes y Band of Horses, a los cuales, según ellos mismos nos han confesado personalmente, les hemos servido de influencia. Es un honor, y creemos que hay más grupos impregnados del nuestro y de nuestros mismos gustos directa o indirectamente.

Las canciones de Mockingbird Time siguen girando en torno al amor. ¿Es en lo único en que podemos seguir creyendo?

Bueno, es de lo que sé escribir y es el lenguaje universal para todo ser humano. El amor puede ser fuente de inspiración para el artista o cualquier persona y tanto si es en modo de amor o desamor, es igual de bonito componer.

El Mimus Polyglottos reside en América del Norte pero emigra al sur cuando el clima no es propicio. Teniendo en cuenta que resides temporalmente en Puerto de Santa María, Cádiz, ¿te sientes identificado con esta ave?

(Risas). Definitivamente sí.

 

ÁLVARO FIERRO

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