Vivos — 1 Julio, 2012 at 0:00

Little Caesar

 LA 2, Barcelona 

Tuvieron sus cinco minutos de gloria en los noventa gracias a la emisión por la MTV del clip de «Chain Of Fools». Lectura a ritmo hard rock del estándar soul. Pero la congoja surgida de Seattle acabó con la alegría de vivir y el hedonismo que reinaba en la escena angelina y en las listas de ventas. Un par de rodajas más y disolución. Regreso casi una década después (2009) con un nuevo álbum, Redemption, y un recibimiento por parte de los fans, sobre todo en Europa, que les dá ánimos para continuar. Para continuar trabajando de lunes a viernes claro está. Y vivir el rock los fines de semana además de aprovechar las vacaciones para venir al viejo continente. Presentar American Dream (2012) es la excusa que les ha hecho pisar, por primera vez si no estoy errado, escenarios nacionales. Un disco de sabor clásico, con muchos ecos de boogie y blues, hasta parecen unos ZZ Top endurecidos en algunos pasajes, que ha supuesto una verdadera sorpresa por su calidad.

 

Fueron recibidos con ganas, sus temas noventeros sonaban a menudo en los garitos de la ciudad condal, por una parroquia ansiosa de alejar la resaca verbenera a base de guitarrazos. Y así sucedió. Con una actitud a prueba de bombas, muchos combos de jovenzuelos deberían asistir a un bolo de estos avanzados cincuentones para saber de que va el tema, y unas ganas de divertirse, y divertir, infinitas. Sonó, como no, esa versión que les reportó notoriedad, también algunas de sus clásicas (omitieron sorprendentemente «Down & Dirty») pero basaron buena parte de su pase en sus composiciones más recientes, «Supersonic», «Holly Roller», «Dirty Water», «Hard Rock Hell», que no desmerecen en absoluto y presentan a una banda que, en plena madurez, ya solo sigue en en esto, sin pretensiones, sin presiones, por el puro placer de tocar. Y eso queda patente en el buen rollo que desprenden, en las continuas bromas entre ellos y en su solidez sobre la tarima. Que eran diferentes a sus contemporáneos lo prueban las versiones, «Mustang Sally», «Every Picture Tells A Story» de Rod Stewart y Ronnie Wood y el «Happy» de Kiz (cantado por el guitarrista para cuadrar el círculo), pasadas por su filtro en un concierto estupendo. Hora y media sin parar de mover los pies. Como insistían mis acompañantes era un concierto de sábado noche. Sin que le despertador del lunes viniera a joder la fiesta.

MANEL CELEIRO

FOTO: ALVAR LUIS GABALDÀ

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: