Por un lado está, simplemente, que se trata de un nuevo disco de Kurt Wagner al frente de Lambchop. Por otro que estamos ante un homenaje a su buen amigo, el desparecido y añorado Vic Chesnut. Si con esas dos razones no tienes suficiente para acercarte a este disco, ya puedes dejar de seguir leyendo.
Pero si optas por la otra vía, la que yo entiendo como inteligente, te encontrarás con Lambchop haciendo lo que saben y haciéndolo bien. Rock americano con aromas jazz, soul y country sosegado. Once canciones que inciden en el amor y, sobre todo, como no podía ser de otra manera después de lo dicho anteriormente, la pérdida de alguien. Wagner es un genio y si no te lo crees empieza este disco por el final. «Never My Love» va a cambiarte de opinión. Ya lo verás.
Hank C.Jr.
Tengo dos cds de Lambchop, pero este se lo puede meter el tal Wagner donde le quepa… aunque es innegable que supera al infinitamente pelmazo Chris Robinson.